El gobernador Rolando Figueroa en Washington junto al coordinador de Energía, Daniel González.
El gobernador Rolando Figueroa en Washington junto al coordinador de Energía, Daniel González.

Otra semana en Houston. El gobernador Rolando Figueroa regresó a la capital energética del mundo para ofrecer Vaca Muerta a inversores, mostrar el modelo neuquino y negociar financiamiento con organismos internacionales de crédito como el BID.

El mandatario habló de un «2X» de la producción para el 2030 que se replicará en un 2X también para el desarrollo de la provincia y trazó una hoja de ruta donde introdujo la idea de reactivar el fondo soberano: sería «inmediatamente» después de que Neuquén termine de saldar su deuda en infraestructura.

La visita del gobernador buscó dejar también una señal política para las empresas. A los elogios que le dedicó al gobierno nacional, del que destacó haber «equilibrado la macro» y reformular la Ley de Hidrocarburos, sumó una visita en Washington junto al coordinador de Energía de la Nación, Daniel González, y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marin, que el embajador Alejandro Oxenford presentó como «una poderosa señal» de lo estratégica que se volvió la agenda energética en el país.

Figueroa subió al viaje a dos intendentes, el de Neuquén, Mariano Gaido, y el de Plaza Huincul, Claudio Larraza, uno aliado y uno propio, respectivamente. Estaba previsto que participara el de Cutral Co, Ramón Rioseco, pero finalmente no viajó y esquivó la consulta de EN/CLAVE por los motivos.

Rioseco es, técnicamente, un opositor de Figueroa aunque construyó con él una sinergia mucho más sólida de la que llegó a tener con los gobiernos del MPN. El intendente parece haber desistido ya de sus intenciones de gobernar la provincia y se espera una definición sobre si se presentará por un cuarto mandato en su ciudad. En Cutral Co algunos dudan sobre si está habilitado por la Carta Orgánica, pero él asegura que sí: ya dejó pasar un período intermedio fuera del gobierno.

Si el buen vínculo con La Neuquinidad se mantiene, bien podría allanarle el camino para que compita sin más divisiones contra La Libertad Avanza, que busca posicionar al concejal César Pérez, quien este año esquivó un pedido de juicio político por haber querido vincular la gestión de Rioseco con el narcotráfico. 

Entre los que sí fueron a la gira, Gaido pareciera ser quien sacó mayor rédito. Se sentó junto al gobernador en mesas importantes como la que se organizó con el «rey del shale», Harold Hamm, dueño de Continental Resources. Hay que tener a los amigos cerca y a los aliados (sobre todo a los que tienen estructura propia, autonomía presupuestaria y ambición de poder), más cerca.

Para Larraza, de todas formas, fue un espaldarazo del gobierno en momentos donde se definen los armados electorales del año que viene. El intendente de Huincul puede repetir y está aferrado a la expectativa que abrió en la comarca petrolera el proyecto de Argentina LNG. Este jueves, precisamente, será anfitrión de la audiencia pública que se realizará por la planta de separación de gas que tiene previsto construir YPF.

Un gobernador del 50%

En paralelo, en el gobierno nacional ya se detecta cierta urgencia por concretar un entendimiento con Rolando Figueroa para las elecciones del 2027. Si bien hay una necesidad de ambos lados (al gobierno provincial le conviene la macro ordenada y un Estado nacional que no intervenga sobre el precio del gas y el petróleo, por ejemplo), pareciera ser mucho mayor del lado de los libertarios.

Le piden al gobernador una decisión que no tiene ningún apuro en dar sobre mantener su esquema provincialista original o pintarse un perfil de la cara de violeta.

Quienes trabajan con Figueroa aseguran que «no hay ninguna posibilidad» de ir en el 2027 con La Libertad Avanza. Es más, la campaña será el modelo neuquino -orden fiscal con obra pública y Estado presente- versus el que propuso el gobierno de Milei. En ese entendimiento, hay un único acuerdo posible con el oficialismo nacional que consiste en acompañar algunas de sus iniciativas legislativas a cambio de una no intromisión de los libertarios en el camino a la reelección del gobernador.

Para los más optimistas de La Neuquinidad, lo único que está en discusión hoy es si Figueroa superará el año que viene el 50% o no. En el 2023 ganó con un 36% de los votos y un ajustado margen de tres puntos respecto del segundo, el competidor del MPN, Marcos Koopmann. Una buena elección en el 2027, necesariamente, deberá mostrar al gobernador con una diferencia mucho mayor sobre el segundo.

En la historia democrática de la provincia, solo dos pudieron superar esa marca: Felipe Sapag, quien llegó a imponerse con un 61% en su última elección, y Jorge Sobisch.

Como contó EN/CLAVE la semana pasada, el oficialismo ya está organizando su esquema de alianzas para el año que viene, el cual plasmará en una ingeniería electoral similar a la del 2023: Figueroa candidato a gobernador y un menú de listas colectoras con postulantes propios a diputados pegadas a la fórmula.

Es posible que Comunidad y Avanzar compartan nómina con una lista espejo (en la anterior elección esto lo habían hecho Comunidad y Desarrollo Ciudadano, el partido de la destituida vicegobernadora Gloria Ruiz), mientras que Primero Neuquén, Fuerza Neuquina y Federal, el PRO y el Frente Grande llevarán nombres propios para la Legislatura.

El abanico de opciones no integrará al Movimiento Popular Neuquino que, como se anticipó en la anterior edición, formalizará dentro de poco su desistimiento de participar en las elecciones por primera vez en su historia.

, Andrea Durán