En el área que engloba minería e hidrocarburos, los graduados de centros terciarios nacionales crecieron de 282 a 469 entre 2022 y 2026.

En los últimos cuatro años creció la cantidad de egresados de las carreras terciarias especializadas en energía, minería e hidrocarburos de los institutos de formación nacionales. Según el Registro Federal de Instituciones de Educación Técnico Profesional (RFIETP-INET), en 2022 se graduaron 144 técnicos en el área de energía, una cifra que se expandió a 284 este año. Un incremento mayor registró el sector de energía eléctrica, cuya matrícula de egresados subió de 166 a 354 entre 2022 y 2026. En el área que engloba minería e hidrocarburos, los graduados de centros terciarios nacionales crecieron de 282 a 469 en el mismo período (ver gráfico aparte).

En la Argentina hay 735 entidades de formación técnica superior (con título oficial de validez nacional) que integran el RFIETP-INET. Una de ellas es el Instituto Superior Tecnológico 9-019, que posee dos sedes en Mendoza y tiene un fuerte foco en la industria de energía. Por ejemplo, dicta las tecnicaturas superiores en Energías Renovables, Metalmecánica, Minería, Petróleo y Gas, y Seguridad e Higiene, que tienen tres años de duración. Pablo Aceña, rector de la entidad que tiene 1.000 estudiantes, aseguró a EconoJournal que se orientan en la “formación de mandos medios con sólidas capacidades técnicas y habilidades de liderazgo”.

“La tecnicatura en Petróleo y Gas, por ejemplo, tiene trayectoria y gran poder de convocatoria, especialmente en nuestra sede de Rivadavia, en la zona este de Mendoza, donde la actividad petrolera está arraigada. La matrícula se ha sostenido de manera muy firme en el tiempo”, explicó. En cuanto a la oferta en Minería, el directivo admite que el nivel de inscriptos había tendido a disminuir, pero “en el último año y medio ha crecido fuertemente y despierta mayor interés”.

Según Aceña, la inserción laboral de los egresados es alta, pero la dinámica de contratación varía de acuerdo con cada carrera. “Los egresados de Petróleo y Gas y Minería frecuentemente reciben ofertas de trabajo fuera de la provincia –explica-. Suele implicar esquemas de trabajo por rotación (roster), donde viajan al yacimiento o proyecto, y luego regresan. En el caso de la minería, la demanda se concentra en empresas de servicios (como construcción y perforación), con la expectativa de que los proyectos locales de explotación comiencen formalmente”, sostuvo.  

Tecnicatura de Petróleo y Gas del Instituto Superior Tecnológico 9-019.

Aunque hay una gran diversidad de posiciones “en líneas generales, quienes egresan trabajan de técnicos instrumentistas y de laboratorio; técnicos de Seguridad y Salud Ocupacional; en Control de Calidad, como calculistas, ‘company man – woman’, quinto hombre, perforistas y montajistas de paneles solares”. Y cuenta que, en el área de Energías Renovables, en los dos últimos dos años “han surgido al menos cuatro empresas creadas por graduados del Instituto”.  

Con sede en la localidad de Catriel, en el norte de la provincia de Río Negro, el Instituto Técnico Superior N° 3 tiene una matrícula de aproximadamente 570 estudiantes, muchos de los cuales también provienen de La Pampa. Allí se dicta la tecnicatura Superior en Petróleo. Según el director de la entidad, Roque Callejo, “prepara a los estudiantes para asistir y colaborar en tareas de exploración, desarrollo y explotación de yacimientos de petróleo y gas; gestionar actividades operativas y logísticas vinculadas a la producción, el abastecimiento y la comercialización; operar instrumentos e instalaciones de transporte y almacenaje, y procesar información y elaborar informes técnicos”.

Sobre las perspectivas de inserción laboral, la ciudad de Catriel tradicionalmente concentraba la mayor demanda de empleo del sector petrolero, pero el directivo afirma que actualmente el mercado laboral “se ha expandido fuertemente hacia la zona del Valle, como Cipolletti, Neuquén, Vaca Muerta”.

Qué perfiles demandan las empresas

A medida que se desarrollan los proyectos de energía y minería se expande la demanda laboral de posiciones técnicas. Desde perfiles operativos y puestos iniciales para quienes están estudiando o recién se gradúan, hasta los niveles de supervisión, la inserción en estas industrias presenta una multiplicidad de ocupaciones y calificaciones. Y también de opciones de formación terciaria. Aun así, se registra escasez en ciertos puestos. 

“La industria de Oil & Gas continúa demandando perfiles especializados en producción, reservorios, perforación, exploración y seguridad e higiene. Adquiere particular relevancia en Vaca Muerta por la escala, velocidad y complejidad de las operaciones no convencionales”, expresó a EconoJournal Martín Jiménez Obarrio, Senior Client Partner de la consultora de Recursos Humanos Korn Ferry.

Obarrio aclara que en los yacimientos convencionales estos perfiles siguen siendo críticos, “aunque con desafíos diferentes, muchas veces vinculados con la optimización de activos maduros, eficiencia operacional, recuperación y control de costos”. Y agrega que las personas con experiencia en operaciones no convencionales pueden aportar un diferencial en Vaca Muerta, “especialmente en funciones relacionadas con la productividad y eficiencia de los activos”.

¿Cómo es la trayectoria de quienes ingresan en el sector? “Un técnico que comienza luego de su formación terciaria, normalmente se incorpora en un nivel ‘entry level’ y puede evolucionar hacia posiciones intermedias y senior, con mayor dominio técnico, capacidad de decisión, autonomía y responsabilidad frente a situaciones más complejas”, señala el especialista.

De acuerdo con un informe de Korn Ferry elaborado para EconoJournal, las remuneraciones anuales brutas que se abonan en Vaca Muerta (ver gráfico aparte) pueden arrancar, para una posición de ingreso como técnico de exploración, en $62,5 millones (incluye salario base, pagos variables y adicionales). El mismo puesto, pero de nivel senior, puede percibir una compensación anual de $92,9 millones (incluye salario base, pagos variables y adicionales).

La demanda no convencional

La transición hacia los recursos no convencionales plantea desafíos para dar con los perfiles adecuados. “La actividad convencional tradicionalmente se ha apoyado en personal operativo con una formación técnica clásica y mucho desarrollo de habilidades directamente en el campo, como posiciones en boca de pozo. En cambio, la operación no convencional demanda perfiles mucho más enfocados en el manejo de datos, sistemas de gestión, procesos de automatización, y uso de telemetría y herramientas digitales para controlar los procesos de manera remota”, distingue Darío Mattei, gerente de Recursos Humanos de TanGo Energy, empresa de exploración, desarrollo y producción de hidrocarburos convencionales y no convencionales en Mendoza, Río Negro y Neuquén. Como la demanda es muy alta y ciertos puestos técnicos no se encuentran en el mercado, la compañía desarrolla iniciativas de formación interna orientadas a la recalificación.

Una visión similar aporta Jiménez Obarrio, de Korn Ferry, para quien los perfiles técnicos “están evolucionando”. Es que además del conocimiento de su disciplina, “se valora cada vez más la capacidad de trabajar con datos y tecnología, interactuar con distintas áreas, y comprender el impacto operativo y económico de las decisiones”, destaca.

TanGo Energy, que tiene una dotación de 530 personas, hoy se enfoca en la operación y rentabilidad de las áreas convencionales. Pero este escenario cambiará en el corto plazo. En breve, la empresa comenzará a operar pozos no convencionales en Río Negro, y si los resultados son los que esperan, se implementará un plan de desarrollo “que generará un crecimiento importante de la compañía y se incrementará la demanda de perfiles orientados al desarrollo del no convencional”, revela Mattei.

El ejecutivo advierte que, más allá de la formación y el foco en competencias digitales, “buscamos técnicos capaces de desempeñarse en los ambientes de la industria del petróleo, que puedan trabajar con procesos, en un marco de seguridad, con disciplina operativa y capacidad de adaptación, ya que es una actividad muy dinámica, sobre todo la industria no convencional”, indica.

El proceso de reclutamiento se abrirá a todo Neuquén y Río Negro. También apuestan a incorporar personal que está migrando desde provincias como Santa Cruz, Chubut, Mendoza y Salta. Algunos de los puestos que se requerirán son: operadores de equipos de fractura, técnicos de mantenimiento de bombas de alta presión, instrumentistas, técnicos eléctricos y electrónicos, y operadores de ‘coiled tubing’. En los niveles de mayor jerarquía se necesitarán supervisores de Terminación (Company Man NOC) y de servicios específicos, principalmente de fractura y’ coiled tubing’.

“Buscamos técnicos capaces de desempeñarse en los ambientes de la industria del petróleo», señalan en Tango Energy.

La minería en carrera

Según datos de la Secretaría de Minería, el sector minero actualmente emplea 40.141 personas. La provincia que concentra la mayor ocupación es Santa Cruz (8.887 personas), seguida de San Juan (5.579) y Salta (5.569).

En esta industria, “la demanda de perfiles técnicos está muy vinculada con la ubicación de los proyectos y las operaciones”, sostiene Jiménez Obarrio. “Entre las especialidades más relevantes encontramos técnicos vinculados con geología, operaciones mineras, metalurgia, mantenimiento, electricidad, instrumentación, seguridad y medio ambiente”, completa.

En este caso, las compensaciones anuales (ver gráfico aparte) parten de $68 millones (salario bruto anual y bono target) para los técnicos recién graduados sin experiencia y llegan a $95,6 millones (incluye salario bruto anual y bono target) para quienes tienen un nivel técnico pleno, con mayor expertise y capacidad para abordar situaciones de más complejidad.

“Por las características de la minería, atraer y retener estos perfiles tampoco depende únicamente de la compensación. La ubicación de las operaciones, los esquemas de trabajo y roster, traslados, alojamiento, beneficios y oportunidades de desarrollo forman parte de la propuesta de valor para el talento técnico”, destaca el consultor de Korn Ferry.

Al igual que sucede en Oil&Gas, a su entender, la especialización “continúa siendo fundamental, pero las compañías valoran cada vez más la capacidad de trabajar con datos y nuevas tecnologías, interactuar con otras disciplinas y comprender cómo su trabajo impacta en la productividad, los costos, la seguridad y ambiente”.

Débora Migoni, directora de Recursos Humanos de la compañía Eramet, con yacimientos de litio en la provincia de Salta, señala a EconoJournal que la demanda de empleo está en función de las distintas etapas, de proyecto y producción, que atraviesan las operaciones de la empresa. En el caso del personal de nivel terciario, los requerimientos mayormente se concentran en los puestos con mayor experiencia de las áreas de Mantenimiento, Operaciones en Planta y Laboratorio, donde los instrumentistas y los especialistas en mantenimiento mecánico y eléctrico son los más críticos y difíciles de encontrar en el mercado. En cuanto a la formación, las tecnicaturas que cuentan con mayor demanda son las especializadas en electromecánica.

Según la directiva, todavía hay escasez de perfiles con experiencia específica en la minería de litio. Por lo tanto, a la hora de reclutar, “en algunos casos, como en el sector de Mantenimiento, tenemos que acudir a quienes tienen experiencia en otras industrias con similares procesos y necesidades técnicas, y también a graduados de otras provincias”.

Para resolver ese desafío, Migoni cuenta que la compañía ha implementado programas de formación internos y mantiene una colaboración activa con institutos de formación técnica superior en la provincia de Salta. Actualmente, la estrategia se enfoca en crear un “semillero” de talentos jóvenes que puedan evolucionar profesionalmente dentro de la operación minera.

Puertas afuera, la demanda laboral también impacta en la cadena de valor. A través de sus empresas proveedoras y contratistas, la directiva de Eramet comenta que la industria minera también demanda perfiles técnicos de las áreas de administración, alimentos (para la supervisión de los servicios de catering) y enfermería o auxiliares médicos.

Empleo en minería: región por región

El especialista de Korn Ferry destaca que las provincias del NOA, como Salta, Jujuy y Catamarca, “concentran una parte importante de la actividad vinculada al litio”, lo que genera demanda de técnicos en geología, hidrogeología, procesos químicos, operaciones, mantenimiento, y seguridad y medio ambiente. “El crecimiento de distintos proyectos aumenta la competencia por perfiles técnicos que ya conocen este tipo de operaciones”, indica.

Las explotaciones emplazadas en la Patagonia reclutan perfiles similares; pero el consultor advierte que, “por la ubicación de muchas de las operaciones, son especialmente valoradas la autonomía, la capacidad de trabajo en campo y la adaptación a esquemas de trabajo remotos”.

En la región de Cuyo, especialmente en San Juan, la minería necesita técnicos de similar calificación: geología, operaciones mineras, metalurgia, mantenimiento, electricidad, instrumentación, y seguridad y medio ambiente. Allí, “la evolución de nuevos proyectos puede incrementar progresivamente la necesidad de estos perfiles especializados”.

, Mariana Pernas