El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, en el Seminario Internacional de GLP en la Universidad Austral.

El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, destacó que la Argentina está demostrando que puede competir en el mercado del gas licuado de petróleo (GLP) en Asia, el de mayor crecimiento esperado en las próximas décadas. Se trata de un mercado fundamental para monetizar la creciente disponibilidad de líquidos originada en Vaca Muerta, que podría generar exportaciones anuales por más de US$ 2000 millones a partir de 2030, según un estudio publicado por la Universidad Austral.

Las conclusiones del estudio fueron compartidas durante el Seminario Internacional de GLP que la Universidad Austral llevó a cabo este jueves en Buenos Aires y que contó con la participación de Veller y de representantes de las empresas del sector en la Argentina y en la región.

La producción anual argentina de líquidos arrojó alrededor de 3 millones de toneladas en 2025, de las cuales se exportaron aproximadamente 1,63 millones de toneladas, sumando GLP, propano licuado y butano licuado.

Según el estudio de la Austral, la producción argentina podría en un escenario base ubicarse entre 4,4 y 4,8 millones de toneladas en 2030. Hacia 2035, se proyecta entre 5,5 y 6,5 millones de toneladas anuales, mientras que un escenario de mayor ejecución y coordinación de los proyectos permitiría acercarse a 8-9 millones de toneladas.

En términos de exportaciones, el informe estima que la Argentina podría pasar de las actuales 1,6 millones de toneladas a un potencial de 3,0-3,4 millones de toneladas de GLP hacia 2030, sin considerar el proyecto Argentina LNG, y superar los 5 millones de toneladas hacia 2035. Ese salto permitiría alcanzar más de US$ 2000 millones anuales a partir de 2030, de acuerdo con la proyección del informe.

El GLP de Vaca Muerta al Asia

Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú aparecen como los mercados naturales para el GLP argentino. Brasil se presenta como el principal comprador regional por escala, cercanía y déficit estructural, mientras que Chile mantiene una lógica de complementariedad por proximidad geográfica y logística.

Sin embargo, el cambio de escala podría llevar al país a competir también en mercados asiáticos. India, China, Japón y Corea del Sur son grandes importadores de GLP y propano. En particular, India comenzó a emerger como destino estratégico para cargas argentinas de GLP entre 2025 y 2026, aunque el desafío será transformar operaciones puntuales en una relación comercial de mayor escala.

El subsecretario de Hidrocarburos le puso algunos números al creciente desempeño del GLP argentino en los mercados del lejano Oriente. “Asia ya aparece en el mapa. En 2025 se despachó a la India las primeras 22000 toneladas. En el 1º trimestre de 2026, solo desde Bahía Blanca salieron 50000 toneladas con ese destino, más del doble que todo el año anterior”, puntualizó Veller sobre la India.

El funcionario también destacó las políticas implementadas para facilitar contratos de exportación de GLP de mediano y largo plazo. “Se salió del esquema de precios máximos y de los cupos administrados. Los precios pasan a formarse por oferta y demanda y el costo logístico real. Se ordenaron importación y exportación. El abastecimiento interno sigue siendo la prioridad. Una vez cubierto, la exportación es libre, con un mecanismo de notificación y de silencio positivo. Eso habilita contratos de mediano y largo plazo”, explicó.

Los proyectos de TGS y Mega

En todos los escenarios, el principal desafío para el salto exportador es de infraestructura y no de disponibilidad de líquidos. La creciente producción de petróleo crudo con gas asociado en Vaca Muerta requiere procesar el gas para separar los líquidos y poner el gas en especificación para su ingreso a los gasoductos troncales.

Esta dinámica supone una mayor necesidad de infraestructura para la separación de los líquidos del gas en origen (Neuquén), nuevos poliductos, instalaciones de fraccionamiento, almacenamiento, infraestructura portuaria y coordinación entre los distintos proyectos de líquidos.

En este escenario, los proyectos de Transportadora Gas del Sur (TGS) y Compañía Mega adquieren un papel estratégico para la salida de los líquidos de Vaca Muerta.

TGS está construyendo el proyecto NGLS, vinculado al eje Tratayén-General Cerri-Bahía Blanca. La iniciativa contempla una inversión superior a US$ 3000 millones y una capacidad estimada de 2,7 a 2,8 millones de toneladas anuales de líquidos C3+. Si el propano y el butano representan el 85% de ese volumen, el proyecto podría aportar alrededor de 2,4 millones de toneladas anuales de GLP comercial cuando opere a plena capacidad.

Por otro lado, Mega, el mayor procesador de líquidos del gas natural de la Argentina, inauguró este año un nuevo tren de fraccionamiento en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca, un proyecto estratégico que demandó una inversión de US$ 250 millones. Se trata de la primera etapa de un plan integral con inversiones por US$ 650 millones para elevar la capacidad de producción a 7200 toneladas por año.

La empresa, que tiene como accionistas a YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%), presentó en abril un proyecto de US$ 360 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destinado a la etapa dos del proyecto. El Ministerio de Economía anunció en agosto la aprobación del RIGI para el proyecto de Mega.

, Nicolás Deza