La playa de tanques de VMOS en Punta Colorada, la obra de US$ 3.000 millones que apalanca el debut bursátil local de las principales operadoras de shale.

El consorcio VMOS S.A. concretó con éxito su bautismo de fuego en el mercado de capitales doméstico al colocar su primera emisión corporativa por US$ 233,6 millones.

La transacción no solo reafirma el apetito del mercado por instrumentos vinculados al midstream de la Cuenca Neuquina, sino que se posicionó de inmediato como la segunda emisión de deuda corporativa en dólares más grande registrada en el mercado local en un debut institucional.

El proceso de licitación evidenció un notable interés por parte de inversores institucionales y privados, al recibir ofertas por más del doble del tramo base que la compañía planeaba colocar inicialmente, fijado en US$ 100 millones. Esta sobresuscripción fue calificada por el propio consorcio como un claro mensaje de respaldo del mercado al ritmo de desarrollo de Vaca Muerta y a la viabilidad de su infraestructura de despacho.

Con un plazo de vencimiento a 48 meses y un cupón fijado en el 6,25% anual, la estructura del bono corporativo permite complementar el esquema financiero del proyecto. La iniciativa requiere un desembolso global estimado en US$ 3.000 millones y se encuadra de forma estratégica dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para asegurar estabilidad regulatoria y económica.

El consorcio desarrollador de la obra está integrado por las principales operadoras con presencia en la Cuenca Neuquina: YPF —quien lidera la iniciativa—, Vista, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol, sumando además la participación institucional de la empresa estatal neuquina Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).

El complemento del histórico project finance internacional

El antecedente financiero inmediato que sustenta la envergadura de VMOS fue el histórico project finance internacional cerrado a mediados de 2025. En aquella instancia, el consorcio rubricó un préstamo sindicado por US$ 2.000 millones encabezado por Citi, Deutsche Bank, Itaú, JP Morgan y Santander, constituyendo el mayor crédito comercial privado adjudicado para infraestructura en el país en los últimos años.

Las obras en ejecución comprenden el tendido de un oleoducto de 437 kilómetros de longitud entre Allen y la terminal marítima de Punta Colorada, en la costa de la provincia de Río Negro. El complejo incluye la construcción de una playa de tanques de almacenamiento de 120.000 metros cúbicos y un sistema de amarre con monoboyas en aguas profundas diseñado para operar con superpetroleros del tipo VLCC (Very Large Crude Carrier).

En el plano operativo, el consorcio confirmó que los trabajos en territorio rionegrino alcanzaron un grado de avance físico del 80%. Este progreso consolidado contempla frentes críticos de ingeniería como las perforaciones dirigidas para el cruce del río Negro y los primeros acoples de las conducciones submarinas que alimentarán los puntos de embarque en el Atlántico.

De acuerdo con el cronograma del proyecto, la puesta en marcha progresiva del ducto transformará la logística hidrocarburífera nacional al elevar la capacidad de transporte de la cuenca de 650.000 a 1,2 millones de barriles diarios. Una vez operativo en su máximo potencial de exportación, de aproximadamente 550.000 barriles por día, VMOS se convertirá en un generador de divisas estimado entre US$ 15.000 y US$ 20.000 millones anuales.

, Redacción EconoJournal