
Gabriel Álamo es presidente del Movimiento Popular Neuquino desde hace nueve días y, como nuevo líder del partido que dominó la provincia de Neuquén durante seis décadas, ya tiene una misión: conducir a su estructura y a su militancia detrás de la reelección de Rolando Figueroa en el 2027. Y también una certeza: «Ante opciones nacionales, siempre primero una opción provincial».
Para el actual diputado y jefe de la bancada emepenista en la Legislatura, el adversario ideológico del gobierno provincial en los comicios del año que viene será La Libertad Avanza y aseguró que la prioridad del armado electoral debe apuntar a no poner en riesgo la «autonomía provincial» y la continuidad del crecimiento de Vaca Muerta.
En diálogo con EN/CLAVE, Álamo sostuvo que «todos los partidos que tienen una base provincialista, y en particular aquellos donde hay compañeros que hicieron su escuela y se formaron en el MPN, tienen que buscar los puntos de encuentro, no las diferencias, y acompañar».
El dirigente asumió la presidencia del partido el 9 de septiembre, tras proclamarse la única lista que se había presentado para disputar la interna. Lo acompaña en la conducción el histórico dirigente y funcionario de muchos gobiernos, Jorge Lara, quien quedó al frente de la Convención.
El MPN hoy conserva su sello en 33 intendencias y en la Legislatura, donde controla una bancada de 10 diputados, más numerosa incluso que la de Comunidad, el partido del gobernador.
Pero ese escenario podría cambiar a partir del 2027, si es que el nombre del partido que moldeó el desarrollo de la provincia desde su consolidación institucional en los años 60 no aparece en ninguna boleta.
Por ahora, a lo que hoy aparece como una certeza que los propios dirigentes afirman por lo bajo, Álamo prefiere no anticiparse. «Lo que estamos haciendo ahora es trabajar con los intendentes, con las seccionales para definir cuál es la herramienta más conveniente para que todo el músculo político del MPN que asumió y que está en gestión acompañe al gobernador», afirmó.
Estimó que esa decisión, que recaerá en la Convención que reúne a 52 representantes de todas las ciudades de la provincia, se tomaría cerca de fin de año.
Lo que se sabe es que Figueroa llevará a la elección del año que viene un esquema similar al que utilizó en el 2023, con listas colectoras de diversos extractos políticos que presentarán candidatos propios a la Legislatura pero se unificarán en la fórmula para la gobernación.
Sumar a los provincialismos
Gabriel Álamo, un profesor de matemáticas que encontró en la política «otra forma de trabajar para la gente», fue dos veces intendente de Aluminé y conoció al gobernador en 2008, cuando este ocupaba el cargo de secretario de Juventud y Deportes en el gobierno de Jorge Sobisch.
Definió que lo más importante del cambio de autoridades en el MPN es «poder materializar desde lo político lo que venimos haciendo desde lo institucional», es decir, que el respaldo que el partido dio desde la Legislatura y las intendencias a la gestión ahora se traduzca en un apoyo electoral.
«Entendemos que Rolando Figueroa representa las banderas de nuestro partido, las banderas que siempre nosotros militamos y defendimos», planteó el diputado, quien llamó a otros espacios provincialistas a encolumnarse detrás del proyecto reeleccionista.
En ese lote ya cuenta a Primero Neuquén, el partido del intendente Mariano Gaido, y a Fuerza Neuquina y Federal, el del líder petrolero Marcelo Rucci, entre otros.
«No podemos poner en riesgo la autonomía provincial, la defensa de los recursos y las banderas que hoy representa Rolando Figueroa. A mí me consta, justamente por recorrer la provincia, cómo las obras de infraestructura llegan a cada rincón de la provincia y se distribuyen en las distintas regiones. Llevar escuelas y gas a una comunidad mapuche es algo que siempre pensamos que debía suceder», aseguró.
«El partido no está terminado»
En las últimas semanas, hubo agrupaciones internas y algunos referentes del MPN como el exgobernador Jorge Sobisch que salieron a cuestionar el alineamiento del partido detrás de Rolando Figueroa e incluso plantearon dudas sobre la transparencia de la convocatoria a internas.
De ese estanque también salió a pescar el secretario general de ATE y titular de Más por Neuquén, Carlos Quintriqueo, quien convocó a los militantes desencantados a sumarse a su construcción política «sin renunciar a su identidad».
«Es un indicador de que el partido no está terminado ni mucho menos, porque hoy tiene 88.000 afiliados. Y puedo asegurar que, en el interior, el MPN sigue siendo un partido importante», sostuvo Álamo.
También analizó que, desde hace años, «los votos dejaron de ser trasladables» detrás de un dirigente.
El diputado y nuevo presidente del partido alertó que «cualquier expresión partidaria por fuera de una propuesta provincialista o cualquier expresión incluso individual, personalista, lo único que hace es dividir y poner en riesgo la autonomía de la provincia».
Los rivales y el objetivo 2030
Consultado por EN/CLAVE sobre quién considera que será el principal adversario de Rolando Figueroa en las elecciones del 2027, Gabriel Álamo enumeró, en primer lugar, a los partidos nacionales.
«Sin una administración provincial que tome las decisiones mirando la provincia, ponemos en riesgo todo lo construido. Y un partido nacional claramente tiene a los jefes políticos en el Obelisco», planteó.
«Tenemos que tener en cuenta eso: ante las opciones nacionales, primero una opción provincial encolumnada con Rolando Figueroa, que ya ha demostrado lo que ha hecho con la provincia y lo que tiene planificado. No podemos poner eso en riesgo», definió.
Desde lo ideológico, y a título personal, consideró que «claramente» será La Libertad Avanza. «Un gobierno provincial que distribuye sus recursos de manera equitativa, federal, con justicia social, está muy lejos de este gobierno nacional que prácticamente no mira hacia el interior», aseveró.
Y dio como ejemplo el traspaso de rutas nacionales «sin los recursos para mantenerlas».
En cuanto a la sucesión de un eventual segundo gobierno de Figueroa, el nuevo presidente del MPN analizó que el partido debe empezar a mirar «el 2030, el 2031 y ahí sí poder pensar en un candidato propio».
«Pero para eso falta mucho, hay que recorrer mucho, y también entiendo que el paradigma de la política está cambiando. Tenemos que seguir utilizando nuestra inteligencia y también escuchar mucho a la gente para ver qué es lo que le está pasando con los partidos y ahí viene la autocrítica que nosotros tenemos que hacer: ver cómo el MPN se reinventa para seguir hacia adelante», sostuvo.
, Andrea Durán





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