Fernando Banderet, intendente de Añelo, junto a Daniela Rucci (MPN).

El intendente de Añelo, Fernando Banderet, presentó en la Legislatura de Neuquén un proyecto para declarar a la ciudad como municipio de primera categoría y abrió un debate por el cual autonomía política e independencia económica no necesariamente van de la mano.

El cambio, de aprobarse, le daría el máximo rango institucional a la localidad insignia de Vaca Muerta, pero no implicaría un aumento de los recursos que recibe de la coparticipación provincial.

Así lo advirtieron diputados cercanos a Rolando Figueroa y fuentes del ministerio de Economía consultados por EN/CLAVE en función de la ley 2148 que regula el reparto automático de recursos entre 29 municipios de Neuquén.

El proyecto que llevó Banderet a la Legislatura planteó que «Añelo ha dejado de ser aquella localidad rural de antaño para convertirse en el epicentro neurálgico del desarrollo energético del país» y señaló que el fenómeno productivo de Vaca Muerta trajo consigo una «transformación demográfica sin precedentes en la provincia».

En ese cambio poblacional, justamente, hace foco el proyecto para solicitar la recategorización del municipio: tanto los datos del Censo Nacional del 2022 como los últimos padrones electorales utilizados «demuestran que la población de Añelo estable ha superado ampliamente el piso constitucional de los 5.000 habitantes», indicó Banderet.

Pero el número real de habitantes sigue siendo una incógnita porque el último censo los ubicó en 6.477, mientras que los registros de electores superaron los 8.500 en 2023 y 2025, sin contar la población menor de 16 años.

Estructura y régimen electoral propio

Para Banderet, ese crecimiento «requiere una organización política institucional que esté acorde» a las necesidades que demanda la ciudad.

También ubicó la recategorización como una forma de «reconocer el esfuerzo de la comunidad y necesidad imperiosa de consolidar el arraigo», ayudar a una planificación urbana sostenible y darle autonomía municipal a «una de las ciudades más estratégicas del territorio neuquino y más prósperas del país».

¿Qué cambiaría? Añelo quedaría facultada para llamar a una elección de convencionales municipales y dictar su propia Carta Orgánica. Allí podrá definir su gobierno «sin más limitaciones» que las contenidas en la Constitución de Neuquén como, por ejemplo, la prohibición de reelecciones indefinidas.

Es decir, la ciudad podrá ajustar la integración de su Concejo Deliberante y crear otras figuras institucionales que hoy no tiene como una Junta Electoral y régimen de elecciones propio, un Tribunal de Faltas, Sindicatura o Defensoría del Pueblo. También le dará autonomía para el manejo de las tierras fiscales ubicadas en su ejido.

La provincia tiene, actualmente, 13 municipios de primera categoría: Neuquén capital, Centenario, Chos Malal, Cutral Co, Junín de los Andes, Plaza Huincul, Plottier, Rincón de los Sauces, San Martín de los Andes, San Patricio del Chañar, Senillosa, Villa La Angostura y Zapala.

El último en incorporarse había sido El Chañar, en 2003. A esa localidad rural que hoy también recibe el impacto de Vaca Muerta, el Censo 2022 le relevó una población de 10.888 habitantes.

¿Más gastos con iguales recursos?

El proyecto de ley ingresado a la Legislatura faculta en su artículo 2° al municipio y al Ejecutivo Provincial a «coordinar las acciones necesarias para la adecuación administrativa, presupuestaria y de coparticipación que correspondan a la nueva categoría institucional» a partir del próximo ejercicio fiscal.

Pero las fuentes consultadas por EN/CLAVE coincidieron en que la ley, de sancionarse, no habilitaría a Añelo a recibir más recursos de los que tiene actualmente.

«Es un error garrafal de muchos intendentes que piensan que les va a cambiar el índice de coparticipación cambiando de categoría», describieron desde un despacho de Economía.

La ley 2148 que aprobó el régimen de coparticipación de Neuquén es una ley convenio de principios de los 90 donde todos los municipios acordaron los coeficientes de distribución de recursos asignados a cada uno.

Modificar esos índices le implicaría al gobierno de Rolando Figueroa abrir una discusión política con los intendentes que hoy está fuera de agenda.

Añelo recibió, en lo que va del año, 2.300 millones de pesos por coparticipación provincial, un número por debajo de lo que obtuvieron Andacollo y Las Ovejas, dos localidades del Norte Neuquino alejadas de la presión demográfica y de infraestructura de Vaca Muerta.

La necesidad de mayores fondos es real, pero, de no mediar otro tipo de discusión, la recategorización podría dejarlo con iguales ingresos para los mayores gastos que demandará su nueva estructura institucional.

Para ejemplo, Senillosa: esta ciudad de la Confluencia tardó 30 años en dictar su propia Carta Orgánica y los convencionales elegidos para redactarla tuvieron que hacerlo ad honorem por falta de presupuesto.

El debate que viene

El intendente Fernando Banderet encaró la presentación del proyecto de ley como un hecho político de su gestión. Asistió a la Legislatura secundado por miembros de su gabinete y concejales de la ciudad y contó con el respaldo de la diputada del MPN y referente del gremio petrolero, Daniela Rucci.

Si bien la legisladora, y la bancada en general, actúa como aliada de Rolando Figueroa, su participación no infiere directamente un apoyo de La Neuquinidad en esta cruzada.

El proyecto deberá pasar primero por la comisión de Asuntos Municipales que preside Matías Martínez, de Comunidad, y luego seguirá curso por la de Asuntos Constitucionales.

En el oficialismo dijeron a este medio que la iniciativa «se va a evaluar», pero no anticiparon postura. Lo mismo hicieron desde el MPN, quienes revelaron que no hubo aún «línea política sobre si apoyarlo o no».

De aprobarse la ley para Añelo, otros municipios en similares condiciones podrían impulsar proyectos similares para pedir su recategorización como Aluminé y Las Lajas, en el centro de la provincia, que también cuentan con el requisito poblacional cumplido según el último registro censal.

, Andrea Durán