¿Cómo está RenovAr? Desde que en 2016 la reglamentación de la ley 27.191 abrió la puerta al fomento de las energías renovables, el programa se convirtió en una de las apuestas con mayores “brotes verdes” que el Gobierno pudo mostrar a nivel local e internacional.

Inversores locales, europeos, estadounidenses y chinos dejaron en claro su interés en las distintas convocatorias: la Ronda 1 tuvo 29 proyectos adjudicados (con 1.142 MW de potencia), la 1.5 acumuló 30 iniciativas(1281.5 MW) y la Ronda2 unos 88 (2.043 MW), sobrepasando las expectativas oficiales.

Pero llegó 2018, la economía comenzó a exhibir profundos desajustes, la suba del riesgo país precipitó la suspensión de proyectos de participación Público Privada(PPP) y comenzaron a sembrarse las dudas sobre el futuro de RenovAr.

Ahora, bastante agua corrió bajo el puente y es buen momento para analizar las huellas de la crisis, conocer el estado de los proyectos y vislumbrar los desafíos que atravesará el programa de cara al gran objetivo: generar a fin de 2025 el 20% de la energía eléctrica a partir de fuentes renovables.

  • Atravesar el vendaval

El Gobierno percibe que RenovAr atravesó su prueba de fuego. “Desde su concepción utilizamos herramientas para blindar al programa de la coyuntura local, y el año pasado eso quedó demostrado”, afirmó Maximiliano Morrone, director nacional de Promoción de Energías Renovables, en diálogo con ámbito.com.

Aunque las huellas de un año duro se sintieron. “A algunos les pegó más y a otros menos, a la mayoría menos, pero a los que sufrieron vaivenes los habilitamos a extender su fecha de entrada en operación comercial, porque entendimos las demoras para estructurar su financiamiento”, explicó el funcionario.

De todos modos, la síntesis es positiva. “Creemos que habiendo pasado el vendaval financiero de 2018, que se hayan firmado más de 80 contratos significa que el esquema funciona. En todo el mundo se destaca que en tan poco tiempo se hayan logrado inversiones por u$s 7.000 millones”, destacó.

Desde el sector industrial y empresarial consideran auspiciosa la respuesta del programa, aunque todavía hacen el recuento de los heridos y caídos tras el paso del huracán. El presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables(CADER), Marcelo Álvarez, dijo a este medio que “en términos generales lo superó bastante bien, sobre todo los proyectos de las rondas 1 y 1.5 que ya tenían acordado el financiamiento cuando vino la inestabilidad macroeconómica”.

Los problemas aparecieron para los jugadores de la ronda 2, a quienes “les generó un sobrecosto significativo en el financiamiento y algunos directamente no pudieron conseguirlo. Eso dio lugar a un mercado secundario de venta de proyectos y afectó los plazos de entrada en operación comercial. Algunos de esos proyectos cayeron, otros más podrán caer, pero en un contexto de devaluación significativa no son tantos como se podría esperar. Con un cimbronazo así, el modelo aguantó mejor que cualquier otro anterior”.

  • Meta 2025: alcanzar el 20%

En la actualidad hay 30 proyectos de energías renovables en operación comercial y 100 en construcción. Entre los que ya están en funcionamiento se cuentan 10 de tecnología solar fotovoltaica, 11 eólicos, 1 de pequeño aprovechamiento hidroeléctrico, 5 de biogás y 3 de biomasa.

Aunque será progresivo, el Gobierno espera que comiencen a operar en 2019 “unos 60 0 70 proyectos, es decir, un promedio de 1.5 plantas por semana”. Cuando se concreten en su totalidad, aportarán unos 4.600 megawatts de potencia al sistema energético.

El gran objetivo es llegar a fin de 2025 con el 20% de la energía eléctrica generada a partir de fuentes renovables.

Hoy la meta puede parecer ambiciosa, pero Morrone estima que “la vamos a alcanzar holgadamente si seguimos con esta proyección”“No hay vuelta atrás, las renovables en Argentina llegaron para quedarse. Sea quien sea que tenga que desarrollar esto en los años venideros, no tendrá motivos para no seguir”, concluyó.

Menos optimista, Álvarez advirtió que será “difícil” llegar: “Como vamos, y con el problema de la falta de redes, no hay capacidad de despacho suficiente”.

Hace solo días, el lunes 4 de marzo, la inyección de renovables al sistema eléctrico alcanzó un récord de casi siete puntos porcentuales. Un dato alentador, aun cuando el titular de la Cámara detalló que se produjo “en un valle de demanda, porque era feriado, junto a un pico de generación con el viento y el sol en una fase máxima. De todos modos, nosotros no estamos presionando con esa metas porque sabemos que venimos desde muy atrás”.

  • Transporte, la gran materia pendiente

Luego de que en los primeros años se adjudicaran proyectos para incrementar la potencia instalada, tanto de generación térmica como de renovables, el gran desafío es expandir la capacidad del sistema de transporte eléctrico.

Hace solo días se relanzó, bajo el régimen de PPP, la licitación para la construcción de la Línea de Extra Alta Tensión en 500 kV E.T. Río Diamante – Nueva E.T. Charlone, el primero de los proyectos para ampliar las líneas de alta tensión. Aunque a futuro habría novedades en el esquema de financiación.

“Lo que venía encuadrado en PPP continúa pero estamos definiendo otros formatos alternativos: estamos estudiando cómo dinamizarlo para captar nuevos actores”, resumió Morrone.

“Necesitamos más grandes líneas de alta tensión que conecten todo el país y más redes de distribución. Para el segundo semestre deberíamos tener firmados contratos en estos proyectos, queremos que estén lo antes posible y al menor costo”, subrayó.

La ronda 3 ya había puesto el foco en esta problemática, y por eso los proyectos debían contemplar su conexión a redes de media tensión, para evitar sobrecargar las líneas más potentes.

Desde CADER destacaron que “hace falta inversión en redes y Renovar 3 es un paso en la dirección correcta, ya que descentraliza y abarca más provincias. Porque el NOA y Cuyo se llevaban todo en energía solar y Patagonia y sur de Bs As en eólica. Con la regionalización, provincias que quizás no tienen recursos premium podrán desarrollar proyectos y solucionar problemas de su infraestructura energética”.

El punto es cuestión para Álvarez es la demora en “cinco tramos de redes que a esta altura ya deberían estar en construcción avanzada”, aún sin definición tras varias licitaciones postergadas. “Dos o tres tramos son claves para despachar desde los mayores centros de generación de energía eólica y solar”, agregó.

“Hay que ver como seguimos para adelante, hasta que estas nuevas redes no estén terminadas no permitirán pensar en una ronda 4”, auguró.

  • Apuesta al desarrollo industrial

Álvarez celebró que “la evolución de componentes nacional en los proyectos es creciente. En la ronda 1 fue de 14% y en la 2 de 30%. De una a otra, la incidencia de la industria eólica casi se cuadruplicó”.

En una síntesis, “hay oferta argentina para torres eólicas, soportes de paneles solares, cables, estaciones transformadoras. Los módulos solares e inversores viene 99% de afuera. En la industria eólica, la máquina propiamente dicha y las palas se importan, el resto se puede hacer acá”.

“Hubo un avance, aunque más tímido que el ideal. El problema de la industria local son las tasas a las que se puede financiar, que incluso cuando son favorables duplican a las de competidores como Chile y Bolivia. Así juegan con la cancha inclinada en contra”, lamentó.

Morrone resaltó que “no era una exigencia de la ley, pero donde hubo posibilidad de desarrollar la industria nacional se hizo gracias a los aspectos promocionales. Por eso hay dos de las empresas de tecnología más importantes del mundo con plantas en Argentina”.

Las referencia es a la compañía de aerogeneradores danesa Vestas y al proyecto de la alemana Nordex con Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) para establecer una línea local de montaje de generadores eólicos en Córdoba.

“Eso demuestra que para el sector privado este es un mercado que evolucionará en el tiempo y se seguirá desarrollando”, afirmó.

La aspiración es generar 9.500 empleos industriales y otros 3.000 en operación y mantenimiento. Aunque, explicó Morrone, en algunos componentes de la industria, como los paneles solares, es complicado competir con la oferta china que “tiene una economía de escala muy difícil de igualar”.

  • Aliada ideal

Las renovables y las redes de distribución podrán tener una gran aliada en la ley de energía distribuida, reglamentada el año pasado y que transita los últimos pasos para su implementación. La industria y los empresarios están ahora a la espera de la resolución sobre el fondo fiduciario.

Según se informó inicialmente tendrá $ 500 millones para financiar equipos residenciales y disponer incentivos fiscales para comerciales e industriales. Álvarez calificó estos incentivos como “importantes” y aseveró que “al Estado no le cuesta nada, ya que los cubre con los costos de distribución que ahorra al generar más cerca del consumo. También ahorrará generación en los picos de demanda, que es la más cara de todas. Sería un fondo virtuoso”.

Otro punto positivo para CADER es que “incluye usuarios de hasta 2 MW, lo que permite participar a parques industriales y jugadores que no solo usarán la energía en su domicilio, sino para abaratar su propia matriz energética. La energía distribuida es un cambio de paradigma genuino: no solo emite menos dióxido de carbono, cambia el modelo de desarrollo”.

Desde Energía también esperan que, con los años, las renovables además de constituir una matriz más limpia generen además un impacto en los precios a la baja.

Para Morrone, “el futuro es la generación en el punto de consumo, que cada uno genere su propia energía. Es una gran oportunidad para 16 millones de usuarios eléctricos y además hará que las redes estén menos cargadas y tengan mejor rendimiento en los momentos de mayor demanda”.

Fuente: https://www.ambito.com/como-esta-el-programa-renovar-el-vendaval-del-2018-n5021170

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