«Misión Productiva advierte que no tiene sentido seguir planteando una oposición entre recursos naturales e industria», dice el documento.

Misión Productiva elaboró el “Manifiesto por el Industrialismo del Siglo XXI”, un decálogo que busca aportar una nueva mirada al debate sobre el desarrollo productivo argentino. La propuesta parte de la necesidad de superar la discusión pendular entre protección y apertura para construir una estrategia industrial moderna, sostenible en el tiempo y adaptada a los desafíos económicos, tecnológicos y geopolíticos actuales.

“El Industrialismo del Siglo XXI no propone volver al pasado; busca construir acuerdos, prioridades y estrategias que permitan aprovechar mejor las capacidades productivas del país. Es, en definitiva, una propuesta para construir una estrategia productiva acorde a los desafíos del presente y desarrollar de una vez el enorme potencial industrial que tiene nuestro país”, sostuvo Martin Alfie, director y miembro fundador de Misión Productiva, red de profesionales que busca aportar una mirada de largo plazo sobre los desafíos económicos que enfrenta la Argentina.

Misión Productiva realizó el pasado 2 de junio en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA su Segundo Congreso Productivo donde se debatió sobre el modelo productivo en un escenario atravesado por restricciones macroeconómicas, necesidad de divisas, demanda de inversión y urgencia por recomponer el empleo.

Los diez puntos del documento son los siguientes:

1. Superar la falsa dicotomía entre industria y apertura. El documento plantea que la discusión industrial argentina suele quedar atrapada entre dos posiciones extremas: una mirada nostálgica, que propone reconstruir esquemas del pasado, y una visión anti industrialista, que minimiza el valor estratégico de las capacidades productivas existentes. Frente a ese escenario, Misión Productiva propone una mirada pragmática, orientada a identificar qué sectores y empresas pueden generar productividad, innovación, exportaciones y empleo de calidad.

2. Encarar el debate sobre qué industria necesita Argentina. El manifiesto sostiene que la industria ya no ocupa el mismo lugar que hace cincuenta años, pero continúa siendo una pieza central para elevar la productividad, diversificar exportaciones, generar capacidades tecnológicas y articular servicios intensivos en conocimiento. Por eso, la pregunta central no debería ser si Argentina debe tener industria, sino qué tipo de industria necesita y con qué herramientas promoverla.

3. Pensar recursos naturales e industria como sectores complementarios. Misión Productiva advierte que no tiene sentido seguir planteando una oposición entre recursos naturales e industria. En cambio, propone aprovechar sectores como energía, minería, agro, pesca y agroindustria como plataformas para desarrollar proveedores industriales, servicios tecnológicos, ingeniería, conocimiento aplicado y nuevas capacidades exportadoras.

4. Impulsar una apertura inteligente y gradual. El documento reconoce que una economía más abierta puede generar beneficios en términos de competencia, productividad, acceso a tecnología e integración internacional. Sin embargo, también advierte que una apertura acelerada e indiscriminada puede destruir capacidades productivas difíciles de reconstruir. Por eso, propone avanzar hacia una apertura inteligente, gradual y acompañada por políticas que faciliten la adaptación de empresas y trabajadores.

5. Revisar la protección comercial con criterios de desempeño. El manifiesto plantea que la protección comercial no debe ser un objetivo en sí mismo ni un beneficio permanente. Según Misión Productiva, cualquier esquema de protección debe tener objetivos claros, plazos definidos, reglas transparentes y mecanismos de evaluación. La protección sólo se justifica si contribuye a desarrollar capacidades tecnológicas, empleo, aprendizaje productivo, proveedores locales o sectores con potencial exportador.

6. Construir una política industrial basada en resultados. Misión Productiva propone abandonar tanto la defensa acrítica como el rechazo automático de la política industrial. El documento plantea que la discusión debe concentrarse en qué capacidades productivas vale la pena desarrollar, qué instrumentos son los más adecuados y cómo asegurar que generen resultados concretos. Para eso, propone políticas con objetivos explícitos, seguimiento, evaluación y capacidad de corrección.

7. Priorizar bienes públicos productivos y políticas horizontales. El manifiesto señala que muchas de las condiciones que explican la competitividad de las empresas no dependen únicamente de beneficios sectoriales. Infraestructura, financiamiento, formación profesional, logística, conectividad digital, calidad institucional, innovación, certificaciones y articulación entre universidades y empresas son herramientas centrales para aumentar la competitividad de la economía.

8. Definir prioridades productivas de manera explícita. El documento sostiene que todos los países realizan apuestas productivas, incluso cuando no las explicitan. Por eso, Misión Productiva propone discutir abiertamente las prioridades estratégicas de Argentina, tomando como criterio la existencia de capacidades acumuladas, potencial de aprendizaje, generación de productividad, innovación y posibilidades de inserción internacional.

9. Apoyarse en sectores con capacidades existentes y potencial exportador. Entre las oportunidades productivas señaladas por el manifiesto aparecen los encadenamientos asociados a oil & gas, minería, agro y pesca; la agroindustria en sentido amplio, incluyendo alimentos, bioenergía y forestoindustria; la industria de la salud; ciertos segmentos de la movilidad y la industria automotriz; los sectores nuclear, satelital y biotecnológico; y las PyMEs con potencial exportador.

10. Construir consensos de largo plazo. Uno de los objetivos centrales del Industrialismo del Siglo XXI es romper con la lógica pendular que caracterizó a la política productiva argentina. Para eso, el manifiesto propone construir acuerdos básicos que puedan sostenerse más allá de los cambios de gobierno, con foco en capacidades, innovación, productividad, exportaciones y desarrollo de largo plazo.

, Redaccion EconoJournal