El Ministerio de Petróleo ratificó el 28 de julio como fecha límite para adecuar los acuerdos con PDVSA al nuevo marco legal sancionado en enero. Una veintena de operadoras, entre ellas Chevron, Repsol y Eni, negocia contrarreloj los términos de sus proyectos.

El gobierno venezolano confirmó que no moverá el calendario. Según cuatro fuentes cercanas a las negociaciones citadas por Reuters, el Ministerio de Petróleo comunicó a los socios de PDVSA que sostiene el 28 de julio como plazo para migrar los contratos de petróleo y gas al marco legal aprobado a fines de enero, lo que empujó a los ejecutivos a cerrar los términos en cuestión de días. La cartera había otorgado hasta seis meses para adecuar la totalidad de los acuerdos vigentes.

La migración alcanza a unas dos docenas de compañías extranjeras y locales. La lista incluye a la estadounidense Chevron, la española Repsol y la italiana Eni, la mayoría con más de un proyecto asociado o bajo contrato con la petrolera estatal. En los últimos días las tratativas se aceleraron con la llegada de ejecutivos a Caracas, luego de que dos terremotos sucesivos el mes pasado provocaran demoras y dejaran fuera de servicio al principal aeropuerto del país. Buena parte de las reuniones se desarrolla en hoteles de la capital, ya que PDVSA todavía no dispuso el regreso a su sede central, dañada por los sismos.

El nudo de las regalías

Lo más difícil de destrabar es la tasa ponderada de regalías que trajo el nuevo tributo hidrocarburífero. Ahí aparece la grieta: lo que calcula el gobierno no da lo mismo que lo que calculan varias empresas, según las fuentes. Todo esto se apoya en la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que la Asamblea Nacional votó el 29 de enero. Hacía casi medio siglo, desde la nacionalización de 1976, que el régimen no se tocaba con esta profundidad. ¿Qué cambió en concreto? El techo de regalías quedó en 30%, apareció un impuesto integrado a los hidrocarburos que no puede pasar del 15% y se barrió con la estructura tributaria multicapa que existía antes. Además, por primera vez las compañías privadas pueden operar yacimientos por cuenta propia bajo un modelo contractual nuevo.

La mayoría de las operadoras ya entregó la documentación inicial requerida, aunque persiste la incógnita sobre si algunos contratos y empresas mixtas terminarán revocados. El Ministerio evalúa permitir la presentación posterior de ciertos anexos, entre ellos los planes para que cada proyecto genere su propia electricidad, un requisito incorporado recientemente. Entre los socios de mayor peso, Chevron mostró avances en las últimas semanas con la aprobación de permisos clave, según los documentos publicados en la gaceta oficial.

Las firmas que ingresan por primera vez al país, en su mayoría exploradoras de riesgo y compañías poco conocidas como unidades de las estadounidenses Crossover Energy y Hunt Oil, no tienen un plazo específico para cerrar sus acuerdos definitivos. Los entendimientos preliminares que suscribieron desde comienzos de año no son vinculantes.