Los intercambios de fuego del fin de semana entre Tel Aviv y Teherán descartaron cualquier expectativa de distensión y revirtieron las caídas del viernes.
Los precios internacionales del crudo subieron más de un 3% este lunes. El Brent avanzó un 3,3% hasta US$ 96,17 por barril y el WTI ganó un 3,7% para ubicarse en US$ 93,91, borrando las pérdidas de la jornada anterior, cuando ambas referencias habían cedido cerca de un 1% ante señales de posible distensión entre Washington y Teherán.

El rebote llega sobre una escalada sostenida: desde que comenzó el conflicto en torno al Estrecho de Ormuz, hace más de cien días, el Brent acumula una suba del 33% y el WTI un 40%, con un pico por encima de los US$ 126 por barril registrado en abril. El detonante del lunes fueron los bombardeos israelíes sobre una planta petroquímica en el suroeste de Irán y los ataques del fin de semana sobre posiciones de Hezbollah en Beirut. Teherán respondió con un golpe sobre una instalación similar en Haifa. El embajador iraní en Moscú declaró que el Estrecho seguirá abierto, pero con peajes de tránsito a definir entre Irán y Omán, sin plazos precisados.

La OPEC+ acordó el domingo su cuarto incremento consecutivo de objetivos de producción en cuatro meses, aunque el impacto sobre el mercado físico resulta marginal. La mayoría de los miembros del bloque no logra alcanzar sus cuotas por el cierre del Estrecho o, en el caso de Rusia, por la guerra con Ucrania.