Las energías renovables en Argentina han llegado para quedarse y no tienen límites de expansión. Si bien existe un compromiso manifiesto a través de la ley 27191 para diversificar la matriz con fuentes de energía renovable crecientes, hay una política nacional de programas e incentivos varios.

En primera instancia, la ley de fomento a las energías renovables prevé mecanismos para incorporar a la matriz energética 10 GW de potencia limpia a través de compra de energía por parte de Cammesa y con la gestión de mercado entre privados, para obtener al año 2025 un 20% de nuestra matriz con fuentes de energía renovable, que a principios de 2017 era inferior al cinco por ciento.

Este número, en términos matriciales para el sistema argentino de interconexión (SADI), parecería razonable, ya que permite la incorporación de nueva potencia que, si bien no es firme (como la térmica, nuclear o hidroeléctrica de embalse, entre otras), es intermitente por la variable dependiente al recurso, pero mucho más económica que centrales de generación obsoletas e ineficientes. Y, además, promueven la inversión internacional en el país.

En términos actuales, durante el 2016-2017 se renegociaron y adjudicaron cerca de 4 GW de fuentes de energía renovable (Genren A y resolución 108, y Renovar 1 y 1.5) y en el corriente mes se adjudicarán otros 1200 GW de potencia renovable en la ronda 2 del Programa Renovar.

Paralelamente, todos los grandes usuarios podrán adquirir contrato entre privados, con mecanismos de promoción e incentivo, lo que habilita un nuevo esquema en el sector eléctrico y para las energías renovables. Esto permitirá aislar el proyecto del riesgo de pago, público a través de Cammesa, de la energía generada.

Finalmente, se está trabajando, ya con media sanción en el Congreso, sobre la ley nacional de energía distribuida. Esto implementará un mecanismo de comercialización de energía residencial, donde el usuario final podrá generar o consumir, dependiendo su uso e instalación de generación eléctrica. En este sentido, una vez que esté reglamentado el proyecto, cada usuario final podrá instalar paneles en su vivienda para generación de energía limpia como en los países líderes de generación renovable, reduciendo así el consumo eléctrico total.

En cuanto a los límites de expansión, el 2017 ha sido declarado año de las energías renovables, por lo que todas las gestiones se dirigen a una política sostenible en la materia. No obstante, los límites técnicos son cinco:

-Capacidad de despacho: habrá un faltante de puntos de interconexión eléctrica en las zonas de mayor potencial. Para ello, se han decidido planes de expansión del sistema interconectado que permitirán planificar y adecuar el inicio de los proyectos a la existencia de la infraestructura.

-Financiamiento: dado que son proyectos de capital intensivo, generalmente promocionados por modalidad project finance, deberá existir compromiso financiero de los bancos multilaterales, fondos de inversión y bancos comerciales para incorporar una nueva cartera de servicios vinculados con este tipo de emprendimientos, con plazos de 15 años.

-Infraestructura y know-how: la Argentina debe evolucionar en las condiciones actuales de infraestructura logística en general, y conocimiento específico en la materia. Se está trabajando intensamente en la adecuación de caminos, rutas y puertos; además han surgido, como el programa de UCEMA, muchos otros cursos de capacitación específica para la preparación de profesionales de forma interdisciplinaria.

-Contenido nacional: hay un debate interno en el sector sobre este punto. Si bien hay interés nacional de promover la industria local en la participación de proyectos a través del suministro de componentes, la existencia de oferta local aún resultaría escasa para la cantidad de proyectos en cartera. Debe ser cuidadosamente definida la política proteccionista para el desarrollo renovable industrial argentino, y que los programas de incentivos arancelarios permitan la participación del contenido nacional.

-Precios: las subastas de Cammesa del Programa Renovar persiguen una política de adjudicación definida por precio del MWH generado. Si bien es coherente con la decisión de reducción de tarifa eléctrica a los ciudadanos, impulsada por la quita de subsidios, daña la bancabilidad y la ejecución de los proyectos, ya que torna no atractivo a los inversores internacionales interesados.

Si bien las limitantes parecerían estar controladas, o al menos identificadas, el arduo trabajo en cada uno de estos puntos requerirá un compromiso transversal constante para que cada fase sea cuidadosamente desarrollada y no exista un cuello de botella en la ejecución de proyectos.

Las energías renovables, un tema que parece novedoso en Argentina, ya es política nacional en los principales países del mundo, impulsados por la conciencia del cambio climático.

Fuente: http://www.infobae.com/opinion/2017/09/28/el-compromiso-de-las-energias-renovables-en-argentina/