«Nosotros invertimos, en promedio, US$ 1.500 millones por año», aseguró Marcos Bulgheroni.

SAN AGUSTÍN, Santa Fe (Enviado especial).– Marcos Bulgheroni es uno de los principales empresarios petroleros de la Argentina. CEO de Pan American Energy (PAE), la segunda productora de hidrocarburos del país, es a su vez accionista controlante de Axion Energy, uno de los tres mayores jugadores del mercado de combustibles. No es habitual que hable con los medios, pero en esta ocasión decidió conversar en exclusiva con EconoJournal para enviar un mensaje concreto: su compañía está dispuesta a avanzar con un proyecto de producción de biocombustibles si el Congreso finalmente habilita el desembarco de las refinadoras en el sector.

«Es un sinsentido absoluto tener una ley que prohíbe a una refinadora argentina invertir en biocombustibles en Argentina. Resulta bastante particular que nos impidan volcar recursos en una industria donde estamos en condiciones y tenemos la voluntad de hacerlo», aseguró durante la inauguración de una estación de servicio de Axion en la localidad santafesina de San Agustín.

Las declaraciones de Bulgheroni llegan justo cuando el gobierno impulsa un proyecto de ley de Biocombustibles que pretende desregular el mercado y habilitar el ingreso de las petroleras por primera vez en veinte años. «Nosotros no queremos ir por el mercado interno, lo que buscamos es invertir para exportar en asociación con los actores actuales del sector que compartan nuestra visión», subrayó.

«Estamos convencidos de que lo que va a hacer funcionar a la industria de los biocombustibles es agrandar la torta y generar productos exportables al mundo. Hay una enorme oportunidad por la competitividad que tiene la Argentina a través del campo», agregó.

De ese modo, buscó dejar en claro que su intención no es salir a competir con las empresas que actualmente dominan el negocio. No es casualidad que haya decidido hablar en Santa Fe, un distrito que forma parte de la Liga de Provincias Bioenergéticas y tiene una fuerte industria dedicada a la producción de biodiésel. De hecho, lo hizo luego de compartir el acto con el gobernador Maximiliano Pullaro y su ministro de Producción, Gustavo Puccini.

Marcos Bulgheroni junto al gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro.

El modelo planteado por PAE apunta al desarrollo de alianzas estratégicas para penetrar en plazas internacionales altamente exigentes, y al respecto, Bulgheroni aseguró que “en la medida en que encontremos jugadores con una visión compartida, vamos a hallar vehículos de inversión en conjunto. Eso va a incrementar el mercado global porque nos permitirá llegar a Europa, Estados Unidos y otros destinos. Ese es el espíritu con el cual tenemos que abordar esta ley, y no con una lógica de pelear por pequeños márgenes», enfatizó.

«Coincidimos en que el precio tiene que ser competitivo, libre y negociado entre las partes. En términos de corte estamos de acuerdo con lo que propone el Gobierno, pero si se fija un porcentaje adicional, debería ser opcional para el mercado interno, porque el esfuerzo principal de las inversiones tiene que estar enfocado en proyectos de exportación», explicó.

Bulgheroni también analizó las causas que retrajeron los envíos al exterior en los últimos años y trazó el camino para recuperar el terreno perdido. «La exportación se había cerrado en parte por elementos regulatorios y políticos, pero también porque las normas de exigencia en Europa avanzaron y las inversiones locales no acompañaron esa velocidad para adaptarse. Tenemos que retomar y reconquistar esos mercados internacionales con la tecnología adecuada», evaluó.

El siguiente fue el diálogo de Marcos Bulgheroni, CEO de PAE, con EconoJournal:

–¿Cómo está viendo el segmento de combustibles y cómo se adapta la agenda de la compañía para el downstream, en ese contexto?

Voy a tratar de no separarme demasiado de los datos puros y duros, que son los que realmente mandan. Después de algunos años de crecimiento del mercado, este año, quedó de alguna manera planchado por los efectos del incremento de precios provocado por la guerra entre Irán e Israel. Hasta la fecha hemos visto algunas tasas de crecimiento en naftas y un crecimiento pequeño en gasoil, principalmente traccionado por la cosecha.

No me preocupa necesariamente porque, una vez que se normalice el mercado global, una vez que la guerra tenga alguna expectativa de terminarse o de normalizarse, cualquiera sea el caso, estoy convencido de que va a volver a crecer tanto el mercado de naftas como, en particular, el mercado de gasoil, que es un mercado en el cual, como empresa, estamos enfocados particularmente.

Tenemos este desarrollo muy importante para nosotros que ha sido AXION Agro, que les brinda, por lejos, los mejores combustibles a todo el sector agropecuario. Y tenemos grandes expectativas de ingresar en sectores como la minería, donde, a medida que los diferentes proyectos se vayan desarrollando, van a generar una demanda adicional a la que vemos hoy; es decir, un crecimiento adicional del mercado.

Por otro lado, el posicionamiento geográfico que tiene nuestra refinería y, toda la geografía en torno al río Paraná es estratégica. Es un corredor que, genuinamente, teniendo acceso a la producción de Vaca Muerta y de otras cuencas le da a la Argentina una ventaja competitiva para poder abastecer esa necesidad energética.

Bulgheroni durante la inauguración de una estación de servicio de Axion Energy en San Agustín.

El conflicto geopolítico

–¿Lo que está advirtiendo es que, fundamentalmente, hay un problema de precios y volatilidad externa?

Está claro que lo que tenemos es un conflicto geopolítico que se manifiesta, entre otras cosas, en el cierre del Estrecho de Ormuz que representa alrededor del 20% del comercio mundial de crudo y combustibles, y se suma la guerra entre Rusia y Ucrania, que retiró del mercado parte de la oferta de un productor muy importante, como es Rusia, particularmente en el caso del gasoil.

Entonces, ese conflicto geopolítico, ese componente exógeno, hace que este año tengamos un problema puntual, un problema específico y vinculado a la guerra. En parte porque saca producción del mercado; en parte porque genera disrupciones en la logística. Y esos dos elementos terminan impactando sobre el precio. A eso hay que sumarle un grado adicional de complejidad y de incertidumbre: una volatilidad enorme. Entonces, esos tres elementos hacen que hoy tengamos precios altos y muy volátiles. Pero no es un tema solamente de la Argentina, sino del mundo. No lo veo como algo estructural. Pasado este momento, volveremos a una nueva normalidad.

Inversiones de largo plazo

–¿El buffer de precios que adoptó la industria derivado de ese contexto también agrega complejidad?

Nosotros tenemos una filosofía de invertir a largo plazo. Porque, si uno en la Argentina estuviera mirando siempre el corto plazo, terminaría diciendo: «No invierto». Invertimos, en promedio, US$ 1.500 millones por año. En un año bueno invertimos alrededor de US$ 1.800 millones y, en un año malo, alrededor de US$ 1.300 millones. Estoy hablando de inversiones recurrentes, todos los años, por lo menos durante los últimos veinte años.

Ese volumen de inversión sólo se puede sostener si uno tiene una mirada de largo plazo. Y esa mirada te obliga a dejar de lado los problemas del hoy, los problemas coyunturales, para tratar de entender cuáles son las dinámicas estructurales que permiten, o no, seguir invirtiendo.

Conceptualmente, tanto en la refinería, en el downstream, como en el upstream, hemos decidido implementar una política de fuerte inversión porque vemos, por el lado del upstream, un enorme crecimiento, tanto en petróleo como en gas. Y, por el lado del downstream, vemos enormes oportunidades para seguir haciendo crecer nuestro negocio.

Por eso, desde que compramos la refinería y desarrollamos la marca AXION Energy, hicimos una gran inversión de alrededor de US$ 1.200 a US$ 1.300 millones entre 2013 y 2020. Después desarrollamos todo el negocio de retail con las AXION Spot. En los últimos años incorporamos una asociación estratégica con Lele (Cristóbal, creador de las Paradas Sangucheras), y desarrollamos toda una red muy exitosa de AXION Agro.

Como parte de esas nuevas ideas para que nuestro negocio de downstream siga creciendo, sumamos la alianza estratégica con Castrol, que la verdad nos dio muchas satisfacciones porque cuando comenzamos, Castrol tenía alrededor del 2% o 3% del mercado y este mes ya alcanzamos el 10% de participación en el mercado de lubricantes.

La apuesta por los biocombustibles

–Santa Fe es una provincia con una fuerte producción de biocombustibles y hay mucho interés por el debate de la ley que se está dando en el Congreso. Hay al menos dos proyectos impulsados por el Gobierno y la oposición ¿Cuál es la postura de la empresa?

No estoy tan de acuerdo con esa aseveración de que hay distintos proyectos. Creo que, durante el último año o año y medio, se dio un debate muy importante dentro del núcleo de la industria ampliada. Y cuando hablo de la industria ampliada me refiero a los productores integrados y no integrados de biodiésel, a las empresas del agro, a las automotrices, a las refinerías, al Gobierno y a los gobiernos provinciales.
En este último año se produjo, y lo celebro, un debate muy interesante respecto de cuál es la propuesta de ley que nos va a llevar -y acá englobo a toda la industria que acabo de describir-, a una solución superadora.

Particularmente en Pan American Energy, estamos convencidos de que lo que va a hacer que la industria del biodiésel, o de los biocombustibles en un sentido más amplio, funcione, es que agrandemos la torta. Que podamos generar propuestas y productos que sean exportables al mundo.

Y ahí la Argentina tiene una enorme oportunidad por la competitividad que tiene, particularmente a partir del campo. Entonces, estamos totalmente convencidos de que, para que eso ocurra, tenemos que tener libertad para invertir. Es un sinsentido absoluto tener una ley que le prohíbe a una refinadora argentina invertir en biocombustibles en la Argentina.

La verdad es bastante particular que a la industria refinadora se le prohíba invertir en un sector. Es bastante raro que te prohíban invertir, más aún a empresas argentinas que están en condiciones de hacerlo y que quieren hacerlo.

Pero también es importante despejar muchos de los temores y fantasmas que se generan alrededor de este debate. A veces se instala la idea de que la industria refinadora quiere invertir para quedarse con el mercado interno. No es así. Queremos invertir para exportar y hacerlo en partnership, en asociación, con jugadores que hoy forman parte de la industria y que compartan nuestra misma visión.

En la medida en que encontremos jugadores de la industria que tengan una visión compartida con nosotros, vamos a encontrar vehículos de inversión conjunta, sin dudas. Y eso va a agrandar la torta porque nos va a permitir exportar a Europa, a Estados Unidos y a otros mercados. Ese, para mí, es el objetivo. Ese es el espíritu con el que tenemos que mirar esta nueva ley. No pelearse por pequeños márgenes, por si es sí o si es no.

«El debate no pasa por el corte»

-¿Para ustedes la discusión, entonces, no es si el corte es del 10%, del 12% o del 15%, sino por una visión más amplia?

-Exactamente. Por un lado, es muy importante lo que está proponiendo el Gobierno. Y creo que ahí todos estamos de acuerdo en que el precio tiene que ser competitivo, libre y negociado entre las partes. En términos de corte, creemos que tendría que ser opcional para el mercado interno. Porque, de vuelta, el esfuerzo y la inversión tienen que enfocarse en proyectos de exportación.

Durante mucho tiempo la exportación estuvo cerrada. En parte por cuestiones regulatorias y políticas y, en parte, porque mientras las normas de Europa fueron evolucionando, muchos de los productos de biocombustibles que desarrollábamos en la Argentina no evolucionaron al mismo ritmo y dejaron de cumplir con esos estándares. Entonces, tenemos que retomar y reconquistar esos mercados de exportación.

-¿Podría ser un proyecto en Campana o sería una planta totalmente independiente?

-Los proyectos los venimos estudiando desde hace varios años. Hay distintas alternativas de localización. Pero no quiero decir una cosa por otra porque mucho va a depender de cómo termine saliendo la ley. Según cuál sea el texto definitivo, algunos proyectos serán mejores que otros. Así que hoy no tenemos una decisión tomada.

El proyecto de GNL

–Mencionó el upstream y la potencialidad que tiene Vaca Muerta y PAE allí es el segundo operador por acreaje. ¿Cómo lo van a potenciar?

-Vaca Muerta, para nosotros, es un motor de crecimiento de la producción del upstream. En lo que hace a gas, ya tenemos desarrollado el proyecto de GNL de la compañía. Somos parte del consorcio Southern Energy S.A. (SESA), que ya contrató dos barcos de licuefacción. El primer barco va a llegar el año que viene, en junio. De hecho, ayer zarpó el barco que estaba trabajando en Camerún para hacer un revamping y después venir a la Argentina en junio del año que viene.

El otro barco se está construyendo en este momento. Creo que está alrededor del 30% de avance y esperamos que llegue a la Argentina durante el invierno de 2028. Esos dos barcos van a procesar alrededor de 27 o 28 millones de metros cúbicos diarios de gas. Eso representa en torno al 20% de la producción actual de gas de la Argentina.

Nosotros participamos con el 30% de ese consorcio y eso nos permite una expectativa, un perfil de incremento de la producción muy importante entre el año que viene y 2030, que va a ser cuando el proyecto alcance su nivel de producción estable. Y, en términos de petróleo, este año incrementamos el número de equipos de perforación y estamos con un proyecto de aceleración de la producción en Vaca Muerta.

–¿Cómo están avanzando con el Project Finance y cuándo podrían cerrarlo?

Southern Energy no necesita un Project Finance porque el esquema de licuefacción está basado en el alquiler de los barcos. Básicamente, el alquiler paga el servicio. Lo que sí estamos terminando de cerrar es el gasoducto dedicado, que tiene otro nombre porque el vehículo societario se llama San Matías, pero son los mismos socios. En definitiva, uno puede verlo como un mismo proyecto.

Ese proceso de Project Finance, como bien decís, lo estamos terminando de cerrar en el corto plazo. Pero, independientemente de que el financiamiento cierre un mes antes o un mes después, la construcción ya empezó. No solamente ya se compraron los caños, sino que las empresas constructoras ya hicieron el despliegue para empezar a trabajar. Hoy están trabajando en paralelo sobre el diseño del gasoducto, el armado de los campamentos y el traslado de equipos y maquinaria para la obra.

La descarga de los caños va a ser en agosto porque el barco ya había zarpado. Y sí puedo precisar que las empresas constructoras ya estaban posicionándose para el cruce del río, que es, probablemente, la parte más complicada del proyecto.

, Ignacio Ortiz