La petrolera estatal brasileña atraviesa 2026 con máximos históricos en el presal y una agenda de expansión internacional que incluye un acuerdo con Pemex.

Pocas veces Petrobras llegó a mitad de año con números como los actuales. Entre enero y marzo, la producción operada total alcanzó 4,65 millones de barriles equivalentes por día. El presal aportó 2,66 millones de boed. Las dos marcas quedaron como récords de la compañía. Y la tendencia no se frenó ahí: en abril, la producción propia de petróleo en Brasil trepó hasta 2.733 mbpd, empujada por la entrada en operación de nuevas plataformas. Una de ellas, la P-79, arrancó en Búzios, el gigante de la cuenca de Santos.

El desempeño del campo justifica el protagonismo. Búzios, el mayor yacimiento de aguas ultraprofundas del mundo, alcanzó una producción acumulada de 1.000 millones de barriles equivalentes apenas cinco años después de su entrada en operación. Marlim, en la cuenca de Campos, había tardado 11 años en llegar a esa marca, y Tupi, en el presal, nueve.

Justamente Tupi, otro de los pilares del presal, dejó novedades societarias en el arranque del año. Tras la primera redeterminación del reservorio compartido en la cuenca de Santos, la participación de Petrobras subió de 67,216% a 67,457% y, como parte del ajuste financiero cerrado el 31 de marzo, la estatal recibió cerca de R$ 3.000 millones de sus socias Shell y Petrogal, mientras pagó unos R$ 600 millones al gobierno federal a través de Pré-Sal Petróleo.

Puertas afuera, la estatal también acelera. El 23 de junio, su presidenta, Magda Chambriard, recibió en Río de Janeiro al CEO de Pemex, Juan Carlos Carpio, y ambos firmaron un memorando de entendimiento para explorar oportunidades conjuntas en exploración, producción y refinación. La ejecutiva aclaró que la cooperación no se limita a México: mencionó a Brasil y a países de África como destinos posibles.

Sobre el escenario de precios, la conducción de Petrobras espera que el barril se estabilice entre US$ 72 y US$ 75, un piso que garantiza rentabilidad a los desarrollos de aguas ultraprofundas y respalda el plan de expansión de la compañía para los próximos años.