La industria energética cerró el primer trimestre de 2026 con un superávit de su balanza comercial de US$2.405 millones. Esta cifra representa el saldo positivo más alto de la historia para un inicio de año del sector, consolidándolo entre los cuatro principales generadores de divisas, de acuerdo al Intercambio Comercial Argentino, del Indec.

El desempeño de marzo por el indudable impulso del desarrollo de Vaca Muerta fue un período clave para alcanzar este récord, al registrar un saldo positivo de US$1.090 millones. Este resultado mensual también se posiciona como el superávit más alto de la historia para un mes, superando cualquier registro previo en las estadísticas energéticas.

El salto en la balanza de marzo se fundamentó en un sólido crecimiento de las ventas externas. Las exportaciones energéticas alcanzaron los US$1.235 millones, lo que representa un incremento del 23,2% en comparación con el mismo mes del año anterior, reflejando el aumento de la capacidad de evacuación de la producción local.

En simultáneo, el país logró una reducción drástica en la salida de divisas por suministro externo. Las importaciones de energía en marzo cayeron a solo US$145 millones, una contracción del 38,5% interanual que evidencia la mayor sustitución de compras externas por producción propia en yacimientos nacionales.

El contexto global aún no se percibe en las cuentas externas

A pesar de la escalada bélica de inicios de marzo, el impacto del alza de los precios internacionales aún no se refleja plenamente en las estadísticas de comercio exterior debido al rezago contractual de los embarques ya programados. No obstante, el mercado global registra un salto drástico en el precio del crudo Brent, que cotizaba en la zona de los u$s70 antes del conflicto, trepó hasta picos de u$s120 en marzo y se mantiene por encima de los u$s95 en lo que va de abril.

Al observar el acumulado del primer trimestre de 2026, las exportaciones totales del sector sumaron US$2.837 millones. Aunque el crecimiento interanual fue del 1,9%, la cifra destaca por haberse logrado en un contexto de precios internacionales volátiles, donde el mayor volumen compensó la caída de los valores de referencia.

Por el lado de las compras al exterior, el acumulado trimestral muestra un ahorro significativo para el Banco Central. Las importaciones de energía sumaron US$432 millones entre enero y marzo, lo que significa una caída del 35,7% respecto al primer trimestre de 2025, confirmando la menor dependencia de gas y combustibles importados.

Al desglosar la variación de la balanza en el parcial del año, el economista Nadin Argañaraz resaltó que el factor volumen fue el gran protagonista. El «efecto cantidades» aportó un saldo neto positivo de US$542 millones, compensando con creces la caída de US$248 millones generada por el «efecto precio» negativo en los mercados globales.

Este escenario permitió que el ahorro total por menores importaciones (US$240 millones) y el mayor ingreso por ventas externas (US$53 millones) confluyeran en la mejora neta de US$294 millones respecto a 2025. Así, el sector energético de la Argentina cierra su ciclo trimestral más exitoso, marcando un nuevo techo para la industria.

El secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, estimó días atras que la Argentina alcanzará una balanza comercial energética y minera de US$60.000 millones en cinco años, al resaltar el impacto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y valorar la vuelta del país a un sistema de mercado capitalista. «No estamos hablando del potencial de los recursos, sino que estamos hablando de proyectos concretos», aseveró.

, Ignacio Ortiz