Raízen controla unas 700 estaciones de servicio de Shell.

La brasileña Raízen, controlada por el grupo Cosan y Shell, anunció este jueves la venta de la totalidad de su negocio de downstream en la Argentina a la firma suiza Mercuria Energy Group, uno de los mayores traders independientes de energía y materias primas del mundo.

La transacción fue valuada en US$ 1.420 millones y representa una de las operaciones más relevantes de los últimos años en el mercado local de refinación y comercialización de combustibles. El acuerdo contempla la transferencia de todos los activos y participaciones societarias vinculados al negocio de downstream que Raízen posee en el país.

El paquete incluye la refinería de Dock Sud, una de las plantas de procesamiento de crudo más importantes de la Argentina; una planta de lubricantes ubicada en la Ciudad de Buenos Aires; dos aeroplantas en Ezeiza y Aeroparque; terminales de almacenamiento y despacho de combustibles en Arroyo Seco y Santa Fe; y una red de 894 estaciones de servicio que operan bajo la marca Shell.

La operación confirma las negociaciones que se venían desarrollando desde fines del año pasado y que, según había anticipado EconoJournal, habían ingresado en su etapa final tras varios meses de due diligence y conversaciones entre las partes.

Qué implica para Raízen la venta del negocio de Downstream

Para Raízen, la venta constituye un paso central dentro de su estrategia de optimización de activos y fortalecimiento financiero. La compañía explicó que los recursos obtenidos serán destinados a la gestión de su estructura de capital, en un contexto en el que el grupo busca reducir su nivel de endeudamiento y concentrar inversiones en mercados considerados estratégicos.

«La transacción está alineada con la estrategia del grupo Raízen de optimizar su portafolio de activos, simplificar su estructura operativa y promover una asignación disciplinada de capital, con foco en mercados y geografías prioritarias», señaló la empresa a través de un comunicado

El cierre definitivo de la operación aún depende del cumplimiento de las condiciones habituales para este tipo de transacciones, entre ellas la aprobación de los organismos regulatorios y judiciales correspondientes. La expectativa es que el proceso concluya durante el actual año zafra 2026/27.

El desembarco de Mercuria y la continuidad de la marca Shell

Uno de los aspectos más sensibles de la negociación estuvo vinculado a la continuidad de la marca Shell en la Argentina.

La adquisición marca un salto significativo para Mercuria en el mercado argentino de combustibles. Fundada en Ginebra en 2004, la compañía se consolidó como uno de los principales actores independientes del comercio global de energía, con operaciones en más de 50 países y una facturación anual superior a los US$ 140.000 millones.

La firma participa en toda la cadena de valor energética, incluyendo petróleo, combustibles refinados, gas natural, GNL, electricidad, energías renovables y metales. En América Latina mantiene una presencia creciente mediante actividades de producción, almacenamiento, logística y comercialización de hidrocarburos.

Con la incorporación de los activos de Raízen, Mercuria pasará a controlar una de las principales redes de refinación y comercialización de combustibles del país, además de una infraestructura logística estratégica para el abastecimiento del mercado doméstico.

Uno de los aspectos más sensibles de la negociación estuvo vinculado a la continuidad de la marca Shell en la Argentina. Fuentes del sector habían señalado que la cesión de la licencia constituía una condición indispensable para concretar la operación. Ese proceso quedó finalmente resuelto luego de obtener el aval de la casa matriz.

, Loana Tejero