
En 2021, hace apenas cinco años, la Cuenca Neuquina no llegaba a producir 250.000 barriles diarios de crudo. Hoy, según Ricardo Hösel, esa capacidad asciende a casi 700.000 barriles por día. “Ese salto tan abrupto fue posible gracias a la realización de grandes proyectos como Duplicar, que pudimos llevar adelante junto con nuestros clientes, quienes financiaron un 80% de la obra”, precisó el CEO de Oleoductos del Valle (Oldelval) en la apertura del panel ‘Midstream & Infraestructura de Petróleo: ¿Qué está en marcha y qué falta?’, en una nueva edición del Midstream & Gas Day organizado por EconoJournal.
Hösel reconoció que el segmento todavía tiene significativos pasos por delante. “Quedan importantes obras por hacer, tales como Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) o Duplicar Norte, en virtud de que la mayor expansión se dará en el hub norte, cerca de Rincón de los Sauces. No obstante, cuando esos proyectos estén operativos la capacidad de evacuación de la Cuenca Neuquina trepará a 1,5 millones de barriles diarios, por lo que el problema del transporte de petróleo se verá solucionado al menos hasta 2030 ó 2031”, pronosticó.
Tiempo después habrá otros desafíos, anticipó, que seguramente estarán asociados a la calidad del crudo. “Habrá distintas corrientes que tendremos que administrar. Ya estamos trabajando para coordinarlas, con el objetivo de darle una calidad constante al crudo de salida”, aseguró.
Todos los actores de la cadena de exportación, indicó el ejecutivo, deberán elevar sus niveles de eficiencia para competir en el mercado contra crudos de otros puntos del planeta. “Creo que estamos muy bien posicionados al respecto. Venimos realizando toda la infraestructura que se necesita. Una vez que las obras estén listas sentiremos un gran alivio porque podremos aguantar precios del crudo que resulten hostiles”, aseveró.

En modo ‘fast-track’
Los resultados obtenidos en materia de infraestructura no son casuales, según la experiencia de Gustavo Chaab, CEO de VMOS. “Desde que empezamos a recorrer este camino estamos avanzando en modo ‘fast-track’. Tenemos el ducto terminado, las estaciones de bombeo se lanzarán en octubre y la terminal -gracias a nuestra contratista SACDE- estará lista en su primera etapa (de 180.000 barriles) para fines de año”, puntualizó.
La ejecución de la obra marina, añadió, se encuentra en plazo. “En estos momentos estamos haciendo la perforación dirigida para meter el caño 1 kilómetro (km) en el mar, paso previo a que el ducto vaya sobre el lecho marino. Adicionalmente, esta semana ya hincamos las anclas que van a sostener a la monoboya”, detalló.
También se viene cumpliendo a la perfección, resaltó el número uno de VMOS, con las labores fijadas en el cronograma de la construcción de la monoboya y el PLEM (siglas de Pipeline End Manifold). “Tenemos que sacar la monoboya del estrecho de Ormuz. Estamos desarrollando una alternativa para desarmar el PLEM, que es el cuadro de maniobras submarino, sacando lo que se pueda sacar y construyendo afuera lo que no”, explicó.
La intención, adelantó, es cargar el primer barco durante el primer trimestre de 2027, ya sea con el estrecho abierto o no. “Tengamos en cuenta que Trump ya trató de terminar la guerra 37 veces”, bromeó el directivo, en relación con los intentos fallidos del mandatario estadounidense por darle fin al conflicto bélico que mantiene en vilo a la industria hidrocarburífera global.

Tres milagros
La actualidad de Vaca Muerta es el fruto de tres milagros, a criterio de Pablo Brottier, director ejecutivo de SACDE: la roca, la productividad y la cooperación de los diferentes actores. “Tenemos la suerte de haber trabajado en el proyecto Duplicar para Oldelval y también de habernos desempeñado en VMOS, cuyo oleoducto de 440 km y 30 pulgadas ya dispone de terminación mecánica, por lo que está disponible para recibir petróleo”, celebró.
Por estos días, indicó, los esfuerzos de la firma se concentran en la terminal marítima de Punta Colorada, en Río Negro. “Hacía 20 años que estábamos esperando la oportunidad de participar en este tipo de proyectos tan importantes para la Argentina. Cuando conocimos Eagle Ford, los norteamericanos nos decían ‘la infraestructura primero’. Costó entender que eso significaba ‘el Midstream primero’. Recuerdo que por entonces se nos preguntó acerca de cuánto tiempo creíamos que demandaría el desarrollo de Vaca Muerta. Yo, como argentino, contesté que eso se daría en apenas cinco años, mientras que el promedio de los encuestados dijo 15. Ese plazo se cumple el año que viene. Algo sabían”, evocó.
La bendición que significa Vaca Muerta para el país, manifestó, se complementa con las riquezas naturales que ofrecen la minería, el agro y el talento para desarrollar centros de Inteligencia Artificial (IA). “A la materia prima hay que incorporarle tecnología para ser competitivos. Como empresa constructora decidimos traer máquinas de primera generación a nivel mundial para aumentar la productividad y bajar los costos”, enfatizó.
Otro factor relevante, desde su óptica, pasa por la cooperación. “Oldelval y VMOS son ejemplos de eso. Las compañías petroleras dejaron de lado los egos, lo cual no fue fácil, para construir firmas de Midstream capaces de avanzar”, reivindicó el experto, quien destacó la unión de fuerzas para el flamante lanzamiento de un proyecto de separación de líquidos con sentido económico.

Escenario desafiante
Dedicada a la gestión logística y al almacenamiento de hidrocarburos, Otamérica está a cargo de dos posiciones marítimas y de seis tanques de 300.000 metros cúbicos (m3) de capacidad para abastecer a las refinerías locales y posibilitar la evacuación de crudo de Vaca Muerta hacia el Océano Atlántico. Así lo precisó Eduardo Carranza, director comercial de la empresa, quien resaltó que “aquellos volúmenes proyectados en 2022 por los productores y los midstreamers para dar un primer paso en la ampliación de la infraestructura se están cumpliendo actualmente”.
La expansión de la terminal continúa su marcha, apuntó, ya que a fin de año se completará una tercera posición marítima para habilitar buques tipo ‘Suezmax’ (es decir, de entre 120.000 y 200.000 toneladas -Tn- de capacidad). “Así podremos complementar la instalación y seguir absorbiendo volúmenes hasta que VMOS entre oficialmente en operación”, señaló.
El escenario para los próximos meses, admitió el ejecutivo, será sumamente desafiante. “No debe descartarse que se superen los valores de diseño a partir de optimizaciones para recibir mayores caudales de crudo”, expuso.
Resultará fundamental, acotó, que las lecciones aprendidas en los últimos tiempos puedan ser aplicadas en el futuro. “Hay que dejar atrás la especulación y la incertidumbre a nivel país para tomar decisiones que se traduzcan en avances concretos. La premisa, en definitiva, es que la infraestructura espere a los proyectos y no al revés”, completó.

, Redaccion EconoJournal





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