La prometida liberación del tránsito comercial por el estrecho de Ormuz tras el acuerdo preliminar entre los Estados Unidos e Irán pende de un hilo tras el reinicio este martes de los enfrentamientos militares en las últimas 24 horas. Si las exportaciones energéticas desde el Golfo Pérsico vuelven a colapsar, la oferta de crudo volvería a tensionarse y el mercado petrolero dejaría atrás el escenario de ‘contango‘ de las últimas semanas, que forzó a productores en Vaca Muerta y todo el mundo a vender su crudo con descuentos en el precio.

Irán ejecutó ayer ataques contra buques petroleros y GNL en Ormuz y el Golfo de Omán. EE.UU. respondió anoche con ataques principalmente contra blancos militares en territorio iraní. El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró este miércoles que el cese al fuego se terminó, aunque no descartó la continuidad de las negociaciones con Irán. En paralelo, el Tesoro estadounidense reinstauró las sanciones al petróleo iraní.

El regreso de los enfretamientos militares hizo colapsar nuevamente el tráfico energético por Ormuz. El precio del Brent escaló casi ocho dólares en las últimas 24 horas, cotizando al cierre de esta nota a US$ 78 por barril.

Contango: cómo impacta en Vaca Muerta

Los acontecimientos sugieren que el mercado petrolero dejará atrás el escenario de ‘contango‘ que se había generado tras el acuerdo preliminar anunciado por EE.UU e Irán a mediados de junio.

El contango ocurre cuando el precio del petróleo en el mercado de venta inmediata (spot) es inferior a los precios en los contratos de futuro a largo plazo, lo que es indicativo de un escenario coyuntural de sobreoferta de crudo. En escenarios de este tipo, los productores compiten ofreciendo descuentos en sus precios para retener y atraer clientes.

Un relevamiento de EconoJournal entre petroleras en la Argentina arrojó que en las últimas semanas se cerraron ventas de crudo Medanito con descuentos de entre 5 y 7 dólares en el precio del Brent. En concreto, han aceptando precios por debajo de los 70 dólares por barril.

En cambio, en plena guerra, el Medanito llegó a comercializarse con premios de hasta 10 dólares sobre el precio del Brent. El balance global de petróleo crudo registró un déficit cercano a 4 millones de barriles por día durante los meses de marzo, abril y mayo, según datos de Argus.

Durante esos meses, los productores pudieron colocar su petróleo en el mercado spot a precios significativamente altos en comparación con los contratos futuros de petróleo, un fenómeno conocido como backwardation, que indica un severo faltante de oferta en el presente. En marzo, el precio del Brent llegó a rozar los US$ 120 por barril.

Otros factores que contribuyeron al escenario de contango de las últimas semanas son la demanda de China y la oferta de crudo iraní. China, el mayor importador de crudo del mundo, redujo sus importaciones de petróleo en un 20% interanual en abril y en un 29% interanual en mayo. Por el lado de la oferta, el Tesoro estadounidense a medidados de junio había revocado temporalmente las sanciones que pesaban sobre el petróleo exportado por Irán.

La respuesta de Medio Oriente

El crudo Dubai, precio de referencia para los consumidores en Asia, también puso en precio el escenario abierto por el acuerdo. «El crudo Dubai pasó de un fuerte backwardation a contango, reflejando que el mercado percibe una abundancia de crudo disponible en el corto plazo, lo cual empuja los precios spot a la baja», explicó Nazareno Ferrero, senior Business Development Manager de Argus.

La situación es particularmente compleja para los productores en el Golfo Pérsico. Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudita, anunció el lunes un importante recorte en el precio de venta al Asia del barril de árabe liviano. El precio que ofrecerá a partir de agosto tendrá un recorte de US$ 11 por barril de petróleo, superando la previsión que hizo la agencia Bloomberg de un recorte de 8 dólares por barril. Este precio es para los clientes que están bajo contratos de suministro de largo plazo con Aramco.

El recorte de 11 dólares implica que Aramco venderá el árabe liviano con un descuento de US$ 1,50 respecto al precio de referencia regional, el crudo Dubai. Es la tercera vez en su historia que Aramco ofrece aquella variedad con un descuento en el precio: las anteriores veces fueron durante las guerras de precios de 2020 y 2015. El Dubai tocó valores mínimos de US$ 64 por barril tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán.

«Para incentivar a los compradores, que son principalmente refinadores asiáticos, a volver a tomar crudo del Golfo Pérsico, los productores de esa región están ofreciendo descuentos importantes«, indicó Ferrero consultado por EconoJournal.

El acuerdo aceleró la salida de buques petroleros y de GNL que llevaban meses demorados en las aguas del Golfo Pérsico y permitió cerrar nuevas operaciones comerciales. Los ingresos de buques para cargar hidrocarburos repuntaron, aunque persisten las dudas entre los clientes sobre la seguridad de transitar por las rutas designadas por Irán y Omán.

Esta situación ha forzado a Saudi Aramco y otras petroleras estatales como ADNOC (Emiratos Árabes Unidos) y Somo (Irak) a modificar su estrategia comercial para evitar tener que profundizar aún más en los descuentos de manera tal de atraer refinadores dispuestos a ingresar al estrecho.

“En lugar de vender exclusivamente FOB dentro del estrecho, lo cual fue siempre la práctica habitual de la industria, están contratando buques por cuenta propia, trasladando el crudo fuera de Ormuz y realizando operaciones barco a barco (ship to ship) en el Golfo de Omán”, apuntó Ferrero.

Por qué China redujo sus compras de petróleo

Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, China recurrió a sus reservas estratégicas de petróleo e incentivó a la población a recurrir a otras modalidades de transporte. En efecto, el consumo chino de combustibles retrocedió entre 15 y 20% en abril según fuentes como Goldman Sachs y GL Consulting, mientras que la actividad de carga de vehículos eléctricos aumentó un 69% interanual en abril, según China Charging Alliance. La merma en el consumo de combustibles coincide con el brusco descenso en las importaciones de crudo.

El consenso mayoritario del mercado es que China deberá incrementar sus importaciones para no seguir consumiendo de sus reservas. Sin embargo, la posibilidad de que los cambios en los hábitos se mantengan y aceleren la reducción del consumo de combustible conlleva importantes implicaciones para la demanda mundial de petróleo y para el sector de refinado chino.

, Nicolás Deza