
El gobierno de Neuquén inició este lunes un road show con inversores en Nueva York para presentar lo que será la primera emisión de bonos de la gestión de Rolando Figueroa y un regreso a los mercados internacionales para la provincia tras casi una década. La búsqueda de financiamiento es por un monto de hasta 500 millones de dólares, de los cuales un 70% deberá tener como destino la obra pública.
Neuquén llega a esta instancia con el impulso de Vaca Muerta y tras un proceso de reordenamiento de su deuda pública que le permitió reducir el stock en más de un 40% desde el inicio de la gestión. El mes pasado, Fitch Ratings elevó la calificación de la provincia como emisora de largo plazo de CCC- a B-, una mejora que valoró la mayor capacidad para afrontar sus vencimientos, resultados fiscales «equilibrados» y el crecimiento de los ingresos propios.
Este lunes, la calificadora informó oficialmente que asignó la calificación esperada a largo plazo de B-(EXP) a los bonos propuestos por Neuquén por un monto de hasta 500 millones de dólares.
Los bonos tienen denominación dólares y pagarían una tasa de interés fija que se determinará al momento de la emisión. Según pudo saber EN/CLAVE de fuentes del gobierno provincial, está previsto que el jueves se realice el «pricing» para fijar el valor de venta de los títulos.
Por ahora se supo que tendrán una estructura de amortización con tres pagos anuales en 2032, 2033 y 2034 y no tendrán garantía, pese a que la provincia ha utilizado las regalías en emisiones anteriores. Los intereses se pagarán semestralmente y los bonos vencerán en un plazo máximo de ocho años.
Fitch ratificó que el perfil crediticio individual actual de Neuquén es B-, «lo que indica un riesgo de refinanciamiento relativamente bajo». «La provincia ha mantenido resultados fiscales equilibrados y un crecimiento en sus ingresos propios en un entorno geopolítico global favorable. Persiste la incertidumbre a mediano plazo, ya que los indicadores clave de calificación dependen en gran medida del sector de petróleo y gas en comparación con sus pares nacionales», aclaró en el informe.
TiPDeN, los bonos de Rolando Figueroa
El gobierno de Rolando Figueroa obtuvo autorización de la Legislatura para emitir deuda por hasta 500 millones de dólares en 2024, pero no la había utilizado hasta el momento. Recién en marzo de este año creó por decreto 419 el «Programa para el Financiamiento de Infraestructura y Pago de Deuda del Neuquén» para la emisión de títulos en el mercado internacional o local.
El decreto autorizó los Títulos Públicos de Infraestructura y Pago de Deuda del Neuquén (TIPDeN), a colocarse con o sin garantía, un plazo máximo de amortización de 15 años y la posibilidad de que los actuales tenedores de deuda provincial puedan hacer un canje.
Según se indicó desde el gobierno, se buscará un plazo de amortización máximo de ocho años para esta colocación.
La legislación detrás de este programa establece que, por lo menos el 70% del monto que se obtenga de la emisión deberá ser utilizado para obra pública, mientras que el 30% restante podrá aplicarse a la amortización de la deuda.
Neuquén tiene vencimientos este 2026 por más de 300 millones de dólares, la mayoría denominados en moneda extranjera. El aumento de las regalías de gas y petróleo por efecto de la Guerra en Medio Oriente le viene dando oxígeno al gobierno este año para cubrir los pagos.
Desendeudamiento y vuelta al mercado
Esta es la primera emisión en el mercado de Neuquén desde el 2017, cuando la gestión de Omar Gutiérrez colocó los bonos Tideneu que debió salir a reestructurar apenas tres años más tarde. El sucesor de Rolando Figueroa tomó deuda por más de 900 millones de dólares en sus dos mandatos, lo que generó un cúmulo de capital e intereses que a la administración actual le tocó gestionar.
Además de los bonos Tideneu, Neuquén tiene en circulación los Ticade, garantizados con regalías, ambos con vencimiento en abril y mayo del 2030 y por los que la Provincia paga una tasa del 6,875% y del 8,625%, respectivamente. El stock actual por estos instrumentos supera los 300 millones de dólares.
Neuquén también tiene pendiente de amortización la última etapa del préstamo del Credit Suisse que tomaron las gestiones de Gutiérrez y de Jorge Sapag, del que queda un remanente de 50 millones de dólares con vencimiento el año que viene. Ese crédito, que se tomó para afrontar desequilibrios de caja tras los incrementos salariales otorgados en la previa a disputas electorales, paga una tasa de interés del 7,3%.
Hasta ahora, el gobierno de Figueroa había evitado recurrir al mercado para hacerse de recursos, iniciando un proceso de desendeudamiento que achicó el stock de la provincia en más de un 40%. «Muchas eran letras tomadas para pagar gastos corrientes, con tasas elevadas de interés”, había salido a cuestionar el mandatario, quien defendió el cambio propuesto por su gestión: «Ordenar las cuentas con una administración austera y responsable, transformando las arcas de la provincia para poder avanzar en las obras que la gente necesita».
Esta emisión es la primera de Figueroa en el mercado, aunque no es su primera toma de crédito. El gobierno firmó acuerdos con organismos internacionales como el BID y la CAF para financiar obras de infraestructura que está ejecutando, principalmente, en rutas del interior del territorio.
, Andrea Durán





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