
Bio4, una empresa agroindustrial con casi 30 socios, anunció este jueves que invertirá US$ 70 millones en tres años para ampliar su capacidad de producción de bioetanol de la planta que tiene en Río Cuarto, en la provincia de Córdoba. Además, informó que acaba de finalizar otra ampliación que incrementó en un 25% su capacidad productiva.
El objetivo del nuevo plan de inversión de Bio4 es poder pasar de 500 a 900 metros cúbicos diarios de producción de bioetanol elaborado a base de maíz, que luego las refinadoras lo mezclan con las naftas. Una vez finalizada las obras, la planta, inaugurada en 2012, demandará cerca de 800.000 toneladas de maíz por año. Se trata de una escala relevante para el sector desde el punto de vista industrial y agregado de valor en origen.
EconoJournal entrevistó a Tomás Beamonte, CEO de Bio4, que dio detalles sobre el plan de ampliación de la producción de la empresa y analizó el impacto que tendrá en la industria la nueva Ley de Biocombustibles que tiene media sanción en el Congreso.
“Nos hubiese gustado un porcentaje mayor, pero valoramos mucho el 15% de corte de bioetanol que propone el proyecto de ley de Biocombustibles y la posibilidad de incorporar autos flex (permiten mayor mezcla de combustibles con etanol) que propone el proyecto” señaló Beamonte.
Respecto al esquema de precios para los biocombustibles que propone el proyecto de ley, añadió que “más allá del mecanismo que se va a desarrollar, los precios no deberían cambiar. Pero lo vamos a ver en la práctica”.

–¿Qué significa para Bio4 el nuevo plan de inversión?
Esta expansión de la capacidad de producción de Bio4 es la más importante de nuestra historia. Creemos que la ampliación estará operativa a mediados de 2028. En la actualidad estamos con una producción de 500 metros cúbicos por día, por eso vamos a casi duplicar la producción con el nuevo proyecto.
–La inversión la anunciaron mientras se está debatiendo la nueva ley para los biocombustibles.
La inversión responde a una demanda de bioetanol que proyectamos para el mercado de biocombustibles argentino que va a tener un hecho relevante que es el avance del corte de bioetanol al 15%, que viene llevándose adelante vía un decreto de la Secretaría de Energía de marzo de este año, pero que va a quedar marcado por la nueva ley de biocombustibles que en este momento está en el Senado. Este porcentaje de corte impacta en el sector con un 25% más de demanda de toda la industria. Desde Bio4 apuntamos a acompañar esta demanda con el crecimiento de la oferta de bioetanol. Es importante marcar que la nueva ley habilitará a los autos flex, que requerirá un proceso más lento, pero que va a abrir la posibilidad a un mayor de uso de bioetanol. Lo tomamos como una clara señal para el mercado.
–¿Qué características tiene la planta de Río Cuarto que van a ampliar?
Es una planta de etanol a partir de maíz. Nosotros somos una biorefinería donde no solo hacemos bioetanol, sino que trabajamos con co-productos como el aceite técnico de maíz, burlanda, que es proteína vegetal, biogás, energía renovable y biofertilizantes. Son productos que están asociados a nuestra biorefinería.
–¿Cómo cree que impactará la Ley de Biocombustibles puntualmente en el sector de bioetanol?
Nos hubiese gustado un porcentaje mayor, pero valoramos mucho el 15% de corte de bioetanol que propone el proyecto de ley de Biocombustibles y la posibilidad de incorporar autos flex. Apoyamos la ley. Si bien todavía falta que se apruebe en el Congreso, la mirada de nuestra compañía es que la ley habilita a un mayor uso de bioetanol. Creemos que es importante la señal de largo plazo que propone. Alienta la inversión.
–El monto de la inversión que anunciaron no alcanza para el mínimo que exige el RIGI. ¿Cree que hace falta algún esquema para sectores productivos como los bios, que tienen otra dimensión para aplicar en el RIGI?
El RIGI está teniendo mucho éxito traccionando inversiones de importancia. En nuestro sector un esquema así generaría lo mismo. Obviamente tiene que haber un mercado que acompañe, porque si no, por más esquema promocional que haya no se podría avanzar en inversiones nuevas. Es decir, sin demanda en el mercado no va a haber más inversiones. Por eso es muy importante el corte al 15%. Brasil tiene un corte más grande (en etanol acaba de pasar al 32% de mezcla con naftas) y tiene habilitado los motores flex, que implica un porcentaje de mezcla virtuoso porque hay un aliento a desarrollar la industria y la competitividad porque, en mercados como el brasileño, los clientes lo eligen cuando les parece económicamente viable.
–Con la nueva Ley de Biocombustibles la Secretaría de Energía no fijará los precios de los biocombustibles como hasta ahora ya que se va a establecer un esquema basado en la paridad de importación. ¿Qué impacto observa en el corto plazo en el sector?
El nuevo marco regulatorio dejaría al mercado la regulación del precio entre oferta y demanda, sin la participación de la Secretaría de Energía. Hemos tenido momentos con complicaciones y falta de actualización de los precios, que generaban una falta de previsibilidad a largo plazo. En el caso del precio del bioetanol no debería haber un cambio significativo. Más allá del mecanismo que se va a desarrollar, los precios no deberían cambiar. Pero lo vamos a ver en la práctica. Lo mismo ocurrirá con los cupos, que no van a correr más como ocurre hasta ahora. Es decir, cada productor va a abastecer al mercado según lo que pueda producir.
–¿Qué visión tiene sobre el futuro del bioetanol en la Argentina?
Veo al bioetanol como un vector que va a tenar cada vez más relevancia en la transición energética por su escalabilidad, competitividad y seguridad de abastecimiento porque se hace con materia prima local. El etanol complementa al combustible y con el aumento del corte vemos un potencial muy grande para esta industria.

, Roberto Bellato





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