
El gas natural de Vaca Muerta podría participar en unas subastas especiales de gas natural para industrias que el gobierno de Brasil está impulsando para reactivar la demanda industrial de gas. El objetivo del gobierno de Lula da Silva es reducir en más de un 50% el precio final del gas en manos del Estado para reactivar la demanda en segmentos industriales específicos.
En concreto, la empresa estatal Pre-sal Petróleo (PPSA) fue habilitada la semana pasada a celebrar subastas de gas natural a corto plazo (2026-2030) y a largo plazo (a partir de 2030). Esto permitirá la venta directa del gas natural de la Unión al mercado libre, en particular a industrias intensivas en consumo de gas.
El gas de la Unión son los volúmenes de gas en manos de PPSA, la empresa que representa al Estado en los contratos de producción compartida con Petrobras y otras operadoras en las explotaciones offshore del presal. Bajo este régimen, las petroleras ceden al Estado una parte del excedente de su producción de petróleo y gas.
Es un esquema similar al implementado por la provincia de Neuquén en las nuevas concesiones no convencionales de hidrocarburos (Cench), que contemplan la posibilidad del pago de regalías en especie (es decir, entregando producción de petróleo o gas a la empresa estatal neuquina GyP).
Brasil considera al gas de Vaca Muerta en subastas para industrias
La novedad en Brasil es que el MME evalúa que PPSA pueda celebrar subastas no solo con gas de los contratos de producción compartida, sino también con gas importado de la Argentina o de GNL, según publicó la agencia Eixos.
PPSA hasta el momento prácticamente delegó a Petrobras la comercialización de sus volúmenes de gas. La petrolera estatal compra todo el gas de la Unión a boca de pozo, a precios cercanos a US$ 2 por millón de BTU (MMBTU), para luego revenderlo a las industrias a precios que oscilan entre US$ 9 y US$ 12 por MMBTU.
El MME considera que existe margen para vender el gas de la Unión a US$ 5 por MMBTU. Por ese motivo, el Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), un órgano gubernamental con facultas para regular subastas energéticas, aprobó el 30 de julio una resolución que reestructura la política de comercialización del gas natural de la Unión.
En adelante, PPSA podrá celebrar subastas de suministro de corto plazo entre 2026 y 2030 y de suministro de largo plazo comenzando en 2030. Esto implica que el gobierno dejará de restringir la comercialización de su gas a contratos negociados directa y exclusivamente con Petrobras y pasará a subastar el gas directamente entre consumidores industriales en el mercado libre de gas, evitando los costos de intermediación.
En las subastas participarían únicamente empresas en segmentos industriales que son grandes consumidores de gas, como producción de fertilizantes, industria química y petroquímica, o plantas siderúrgicas.
Los contratos de largo plazo se celebrarán de 2027 en adelante, luego de las elecciones presidenciales de este año en Brasil. Es en esta ventana en donde el gobierno evalúa que el gas importado puede jugar un rol.
La lectura del gobierno es que los volúmenes de gas en poder de PPSA por los contratos de producción compartida son insuficientes como para inducir un cambio drástico en la demanda de gas de las industrias.
Esta demanda se redujo en los últimos años a partir del declive del suministro de gas desde Bolivia y por el aumento de las importaciones de GNL, que son más costosas.
El ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, ponderó los beneficios que el nuevo formato de comercialización del gas de la Unión traerá a los usuarios industriales.
«No solo satisfacemos una demanda de larga data de diversos agentes de la industria nacional, sino que también le damos al gas natural de la Unión una función de política pública. El gas natural de la Unión, vendido por el agente dominante –Petrobras– en el mercado brasileño a alrededor de US$ 12 por millón de BTU, podría llegar a la industria nacional a alrededor de US$ 5 por millón de BTU. Una reducción de más del 50%”, declaró el ministro.
En cualquier caso, PPSA aún debe resolver una negociación con Petrobras por el uso de su infraestructura de tratamiento y transporte de gas. El gobierno quiere que Petrobras aplique un costo menor por el uso de esas infraestructuras para el gas de la Unión. La expectativa oficial es celebrar una primera subasta de suministro de corto plazo en el último bimestre de este año.
, Nicolás Deza





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