
Los proyectos de datacenters en Brasil que se acojan a los beneficios fiscales del programa Redata finalmente podrán utilizar generación térmica a gas natural para alimentar su consumo eléctrico. Se trata de una victoria para el gobierno de Lula da Silva, que busca destrabar inversiones valuadas en más de US$ 30.000 millones. También puede representar un incentivo a las exportaciones de gas de Vaca Muerta, puesto que el programa contempla beneficios adicionales para la instalación de centros de datos en la región Centro Oeste de Brasil.
En concreto, el Congreso del Brasil sancionó el proyecto que crea el Régimen Especial de Tributación para Servicios de Centro de Datos (Redata). El régimen beneficiará a las empresas con exenciones impositivas que tendrán un costo fiscal estimado de US$ 1420 millones (7250 millones de reales) durante el período 2026-2028.
El objetivo central es destrabar inversiones en centros de datos, principalmente aquellos enfocados en computación en la nube e inteligencia artificial. El ministerio de Minas y Energía contabiliza pedidos de conexión a la red eléctrica nacional para datacenters equivalentes a 38.000 MW (casi un tercio de la potencia instalada de Brasil), de los cuales 7100 MW representan inversiones por US$ 31.500 millones (159.000 millones de reales).
Entre las reducciones impositivas figuran la suspensión por cinco años del Impuesto a la Importación, de impuestos de la seguridad social (PIS/Cofins) y del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI) sobre los bienes tecnológicos e informáticos destinados a los proyectos. La suspensión se aplicará a la compra de dichos componentes tanto dentro como fuera de Brasil.
Gas de Vaca Muerta para datacenters en Brasil
La ley fue aprobada por el Senado con una enmienda pensada para incluir a la generación térmica entre las fuentes de energía para los centros de datos. El gobierno y el Senado negociaron una modificación para incluir fuentes de bajas emisiones en los criterios de elegibilidad para el consumo de energía. De esta forma, el uso del gas natural puede incorporarse en la reglamentación. El texto original estipulaba fuentes “limpias” o “renovables”. Ahora solo resta la promulgación de la ley.
El texto además genera un guiño para el gas de Vaca Muerta, puesto que contempla beneficios adicionales para las empresas que instalen sus datacenters en las regiones Norte, Noreste y Centro Oeste. Esta última está conformada por los estados de Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul y el Distrito Federal (Brasilia).
El régimen Redata contempla que al menos el 10% de los servicios prestados por un centro de datos debe destinarse al mercado brasileño. Queda prohibido asignar esta cuota a la exportación o al uso interno, incluso si se alega falta de demanda en Brasil. El objetivo es garantizar el impacto directo de los incentivos fiscales en la economía local y promover la soberanía tecnológica. Esta exigencia es reducida parcialmente para las mencionadas regiones.
El gasoducto Gasbol (Bolivia-Brasil) entra a territorio brasileño por Corumbá, en Mato Grosso do Sul. Justamente, la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) señala que la infraestructura existente vía Bolivia es competitiva para abastecer a ese estado con gas argentino. También lo es para abastecer a proyectos de fertilizantes nitrogenados, como la urea.
En el primer encuentro de un ciclo sobre integración energética que tuvo lugar esta semana en la sede del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el organismo destacó que Brasil requiere obras para ampliar la llegada de gas de Presal para lograr el abastecimiento con gas nacional en la región Centro-Oeste, y para recibir gas argentino en Porto Alegre debe construir Uruguaiana-Porto Alegre y revertir y ampliar los flujos desde Porto Alegre a San Pablo.
La posibilidad de abrir el juego a la generación térmica representa una victoria para el gobierno. Tras la sanción de la ley, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, defendió al gas natural como fuente de energía para los centros de datos y afirmó que la aprobación de Redata crea el entorno legal para atraer grandes proyectos al Brasil.
«Soy un firme defensor del gas natural, porque Estados Unidos está construyendo actualmente centros de datos con una capacidad de 6,5 GW de gas natural», afirmó Silveira.
La sanción de Redata también fue bien recibida por las empresas. La vicepresidenta de Amazon Web Services (AWS) para Latinoamérica, Paula Bellizia, señaló que la aprobación del régimen debería cambiar el tono de las conversaciones comerciales de la empresa con sus clientes en Brasil. «Sin duda, esto destrabará conversaciones. La evaluación no es perfecta, pero es una buena noticia. Ahora tendremos que centrarnos en ello desde la perspectiva de la implementación», afirmó.
Algunas empresas proyectan construir mega complejos para entrenamiento de IA en el país: se tratan de verdaderas “ciudades” por su consumo de agua y las potencias que demandarán. Hay al menos tres empresas empujando proyectos de este tipo en cuatro estados: Elea Data Centers tiene el proyecto Río Al City (3200 MW) en Río de Janiero, Scala Data Centers tiene el proyecto Scala Al City (5400 MW) en Rio Grande del Sur , y RT One posee un proyecto de 400 MW en Paraná y otro de igual demanda de potencia en Minas Gerais.
Por el momento, el único mega proyecto cuya construcción realmente está avanzando es uno de Bytedance, la empresa dueña de TikTok., en el noreste de Brasil. ByteDance está invirtiendo US$ 40.000 millones (más de 200.000 millones de reales) para construir su mayor centro de datos fuera de China en el Complejo Industrial y Portuario de Pecém, en el estado de Ceará.
El complejo será exclusivo para la exportación de capacidad de procesamiento y datos de usuarios de TikTok fuera de Brasil, por lo que no buscaría aplicar a los beneficios de Redata. La previsión inicial de potencia demandada es de 200 MW, con potencial para alcanzar hasta 900 MW o 1 GW en el futuro.
Datacenters: impacto económico y captura de valor
Brasil es líder en datacenters en Latinoamérica por amplio margen. Para agosto, el país contaba con un total de 706 MW de capacidad de centros de datos, alcanzando así cerca de la mitad de la capacidad total de Latinoamérica, según un estudio reciente de JLL Research. Se espera que la capacidad brasileña continúe creciendo, con un total de 660 MW en construcción, con el 56% de su capacidad ya comercialmente comprometida.
FGV Projetos, la unidad de consultoría técnica de la Fundación Getulio Vargas, estima que un centro de datos de 100 MW destinado a inteligencia artificial podría implicar inversiones de aproximadamente 25.000 millones de reales y crear 37.200 empleos, entre directos, indirectos y aquellos generados por el aumento del consumo de las familias. La inversión se reparte entre 5000 millones en infraestructura física y otros 20.000 millones en servidores, GPU, sistemas de almacenamiento y otros equipos informáticos.
Justamente, el programa Redata reduce los costos de compra del equipamiento informático, ya sea importado o de fabricación nacional, que representan el principal costo en un proyecto. Sin embargo, también contiene algunas previsiones para proteger parcialmente a los fabricantes nacionales de equipamientos informáticos.
Otro objetivo es en materia de autoabastecimiento de servicios digitales. Cerca del 60% de las cargas digitales brasileñas se procesan en el extranjero según el Ministerio de Hacienda. El gobierno considera que esta dependencia incrementa los costos, reduce la competitividad de las empresas brasileñas y representa un riesgo para la soberanía digital del país.
, Nicolás Deza





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