Comercialización Profesional de Energía

ecojournal.com.ar

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL»

Ricardo Markous – Foto Daniela Damelio

Tecpetrol produce alrededor de 20 millones de metros cúbicos (m³) diarios de gas natural en su proyecto insignia en Vaca Muerta: Fortín de Piedra. Según su CEO, ese nivel de producción permanecerá relativamente estable hasta que se active un gran proyecto de gas natural licuado (GNL) en el país. «En el caso del petróleo, tenemos previsto crecer un poco el año que viene, aunque no demasiado. Saldrá más gas húmedo de Fortín de Piedra y aumentará marginalmente la oferta en El Tordillo, donde estamos perforando con dos taladros», precisó Ricardo Markous, en diálogo con Revista TRAMA

El verdadero salto productivo en ese segmento, anticipó, la empresa recién lo dará en 2025, cuando ponga en marcha Puesto Parada, donde sumará un nivel de 15.000 barriles, en una primera instancia, y de 30.000 barriles, posteriormente. «Con Los Toldos II, en tanto, añadiremos otros 15.000 barriles», apuntó.

Obviamente, aclaró, Tecpetrol no está jugando en Vaca Muerta en soledad, sino que hay otras compañías que vienen trabajando muy bien. «Teniendo en cuenta el desarrollo de varias áreas (como Aguada Pichana Este, Aguada Pichana Oeste, La Calera o Rincón del Mangrullo), consideramos que 20 millones de m3 por día de gas es un aporte aceptable. No queremos saturar el mercado. Vamos a ir hacia el petróleo, donde no hay un problema de demanda», proyectó. 

Desde su perspectiva, los cuellos de botella de los oleoductos locales van a terminar resolviéndose de una forma u otra. «Nuestra mayor apuesta será por el crudo hasta tanto se active el GNL. Cuando eso ocurra podremos tener un Fortín de Piedra de 40 millones de m3 diarios. Por lo pronto, vamos a sumarnos al Plan Gas.Ar de manera marginal. Estamos evaluando la situación, pero no se trataría de un volumen importante», reconoció. 

Sería muy positivo para el sector, en su opinión, que se modificara el Decreto 277/22, el cual contempla el acceso a las divisas a partir de un 20% de exportación incremental. «Habría que elevar a un 50% ese porcentaje. De lo contrario sólo se propicia un desarrollo con el flujo de fondos que se reinvierte», cuestionó.

Adicionalmente, expuso, hay que resolver el precio del recurso para el mercado local. «La Argentina no puede estar exportando a un valor de 55 ó 60 dólares, cuando la cotización interna está arriba de los u$s 90. Habría que igualar el precio interno y el de exportación. Mientras tanto, podría compensarse la diferencia por medio de alguna retención marginal. Y para esto haría falta una ley», sostuvo.

Oportunidad única

Si la macroeconomía argentina debe ordenarse para permitir el despegue de Vaca Muerta o si, por el contrario, debe ser la formación no convencional de la Cuenca Neuquina la que ayude a resolver los problemas macroeconómicos del país, es un dilema recurrente en la agenda temática de la industria. Así lo cree Markous, quien prefiere inclinarse por la segunda opción. «Vaca Muerta es una oportunidad extraordinaria, sobre todo en este nuevo escenario internacional donde la seguridad energética ha pasado a ser una máxima prioridad. En ese sentido, la Argentina tiene que desarrollar cuanto antes el recurso de clase mundial con el que cuenta. El momento es ahora: esperar a estabilizar la macro significaría dejar pasar una ventana de oportunidad única», manifestó el ejecutivo al disertar en el espacio ‘¿Cuál es el impacto real que puede tener Vaca Muerta en la economía argentina?’, en el marco del Energy Day.

Afortunadamente, indicó, hay consenso político para seguir avanzando con el desarrollo a gran escala de Vaca Muerta. «Tanto el gobierno como la oposición concuerdan en esto. Puede decirse, en definitiva, que Vaca Muerta cierra la grieta», sentenció.

Para que el país se convierta en un player relevante en el negocio global del GNL, expresó, harán falta fijar condiciones de estabilidad fiscal y un mejoramiento en el tema impositivo. «Se necesita una ley y una acuerdo marco entre naciones orientado a proteger las inversiones, contribuir con la baja del riesgo país y asegurar financiamiento a tasas razonables para repagar con el gas que se exporte. Hay que considerar que en el futuro los precios no van a rondar los u$s 30 por millón de BTU como hoy, sino que seguramente se estabilizarán en torno a los u$s 8 ó u$s 9 por millón de BTU. La Argentina deberá ser competitiva en ese rango», cuantificó.

A su criterio, las medidas propuestas darán previsibilidad, lo que será un necesario paso previo para la construcción de nueva infraestructura de transporte, uno de los mayores desafíos a sortear en pos de fortalecer las exportaciones. «Nuestras reservas gasíferas superan los 300 trillones de pies cúbicos (TCF), mientras que nuestro consumo es de apenas 2 TCF anuales. Tenemos, por lo tanto, suficiente gas para los próximos 150 años. Hay que acelerar los tiempos para no desaprovechar esta chance», destacó.

La nueva ley que pide Markous debe apuntar fundamentalmente a nivelar la competitividad con Estados Unidos desde la carga impositiva. «Tenemos que llegar a un precio de exportación de gas parecido. Los norteamericanos presentan una roca similar a la nuestra (diría, incluso, que nosotros vemos mejores productividades), pero cuentan con una ventaja geográfica a la hora de exportar, ya que la Argentina debe llevar el gas desde Neuquén hasta el Atlántico. No obstante, el gran reto para nuestro país pasa por el costo del capital y la carga impositiva», argumentó.

Pasos a seguir

En el mercado local del gas natural, señaló Markous, el mayor problema no tiene que ver con la oferta, sino con la demanda. «Lo primero que hay que hacer es sustituir la importación de GNL y de gasoil. En segunda instancia, el objetivo debe ser reconectarnos con el mercado regional y volver a exportar a los países vecinos (para lo cual hará falta el segundo tramo del Gasoducto Néstor Kirchner). En tercer lugar, en tanto, tenemos que reemplazar la declinante producción de Bolivia. Y recién a partir de entonces se puede intervenir en el mercado internacional de GNL», enumeró.

Ahora bien, admitió el ejecutivo, la región tampoco constituye un mercado de proporciones demasiado grandes, ya que sólo demanda entre 16 y 20 millones de m3 diarios. «En Fortín de Piedra tenemos que invertir u$s 500 millones por año para mantener la actual producción de 20 millones de m3 por día. Por eso, antes de planificar una expansión que no esté acorde con el contexto regional, pensamos en diversificarnos hacia el petróleo», puntualizó.

En esa dirección, anticipó, Tecpetrol se encuentra por firmar la concesión de explotación no convencional del bloque Puesto Parada. «Se trata de un proyecto que inicialmente estará en el orden de los 15.000 barriles. Eventualmente llevaremos esa cifra a 30.000 barriles. En este momento estamos trabajando con tres equipos de perforación en Fortín, de los cuales uno pasó por Puesto Parada. Contamos con un set de fractura y vamos a incorporar otro, pese a las limitaciones del mercado argentino.
 Y después tenemos Los Toldos II», remarcó.

Proyectos verdes

La transición energética y la lucha contra el cambio climático no son ejes temáticos que pasen desapercibidos para Tecpetrol. De acuerdo con Markous, la empresa se encuentra focalizada en la minimización de emisiones de carbono dentro de la explotación. «Estamos analizando la posibilidad de pasar tanto equipos de perforación como de fractura a gas natural o electricidad», resaltó.

En conjunto con las demás compañías del Grupo Techint, aseveró, Tecpetrol también viene participando en ambiciosos proyectos renovables, sobre todo en relación con la energía eólica y el secuestro o almacenamiento de carbono. «Asimismo, creamos un fondo destinado a startups tecnológicas que esperamos que rindan sus frutos para avanzar en los ámbitos del litio, el hidrógeno y la geotermia», especificó. 

Casi todas estas inversiones en marcha, indicó, tienen lugar en Estados Unidos, aunque algunas se despliegan en Europa. «Eso no significa, sin embargo, que no puedan dar un salto para complementarse con nuestra industria siderúrgica o hidrocarburífera», aclaró.

No hay dudas, reflexionó, que puede tenderse un puente entre los proyectos de gas de Vaca Muerta y las iniciativas de hidrógeno verde en la Argentina. «Eso tiene sentido por la cantidad de recursos y condiciones favorables que presenta el medio local», afirmó. 

A lo largo de 2022, se lamentó, el país importó energía por alrededor de u$s 13.000 millones y la balanza comercial sectorial terminará mostrando un déficit cercano a los u$s 5.000 millones. «Con muy poco esa ecuación podría revertirse en el corto o mediano plazo. Para el año 2030, de hecho, vislumbramos un saldo positivo de u$s 17.000 millones», estimó. 

A su criterio, está clara la agenda de transición energética que hay que transmitirle a las nuevas generaciones. «Pero lo principal es que necesitamos incentivos para promover el desarrollo hidrocarburífero, lo que ayudará a estabilizar la macroeconomía. Y una vez que eso ocurra, las obras de infraestructura que el país requiere seguramente van a poder hacerse», recalcó

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «Fortín de Piedra no ampliará su producción sin un gran proyecto de GNL» se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

La Argentina pasó a ser un país petrolero y tenemos que pensarnos como tal»

Horacio Turri – Foto Daniela Damelio

La Argentina está en condiciones de ser un proveedor de gas natural a escala global. Como uno de los principales oradores del Energy Day, el director de Exploración y Producción de Pampa Energía, Horacio Turri, analizó esa posibilidad en función del desarrollo masivo de las riquezas de Vaca Muerta. “Contamos con la segunda reserva de gas no convencional más grande del mundo. Por eso no tiene ningún sentido restringir exportaciones de un recurso que abunda”, cuestionó. 

Consultado acerca de la licitación que apunta a cubrir los 11 millones de metros cúbicos (m3) por día que harán falta para llenar el Gasoducto Néstor Kirchner (GNK), el ejecutivo resaltó la importancia de sustituir importaciones de gasoil y gas natural licuado (GNL), en primer lugar, y de reemplazar la declinante producción de Bolivia, en segundo término. “La industria está preparada para subir ese primer escalón de los 11 millones de m3 a partir de julio del año que viene, a los que se les sumarían otros 3 millones a partir de enero y 7 millones más desde el invierno de 2024. Los primeros 14 millones de m3 creo que son alcanzables”, estimó.

En esa sintonía, Turri diferenció el proceso a llevar a cabo para lo que es la demanda de gas en invierno en contraposición con el resto de la temporada. “Lo que vemos a través de Transportadora de Gas del Sur (TGS) es que ese fluido debe ser adaptado para estar en condiciones de inyección a los asuntos troncales. El proceso de llevar una molécula de gas durante casi cinco meses de invierno al mercado es sumamente complejo y requiere de mucha coordinación en términos de inversión”, aseguró.

Según sus palabras, esta metodología contempla los gasoductos, las plantas de acondicionamiento y tratamiento de gas, la captación en yacimientos, y la perforación y completación de los pozos necesarios para ayudar cubrir la provisión durante el periodo invernal. “La lógica indica que lo que viene es la segunda etapa del gasoducto troncal, el cual permitiría llevar la oferta de invierno a cerca de los 40 millones de m3 para 2028. De esta manera, prácticamente se podrían reemplazar todas las importaciones del invierno, más allá de algunos picos puntuales que habrá que atender con barcos o con combustibles líquidos”, pronosticó.

Con respecto a los flujos económicos necesarios para el financiamiento de estos planes, precisó que TGS tiene dos negocios claros y distintos: el regulado, que es el de transporte, y el que tiene que ver con la separación de líquidos. “Todo lo vinculado con las plantas de acondicionamiento de gas con terceros, incluyendo productores, es un negocio desregulado. Es decir, que no impacta en la tarifa. Esto un negocio entre privados que llevarán adelante eventualmente los productores que necesiten acondicionar ese gas y TGS”, explicó. 

Proyectos productivos

TGS culminó en 2019 la planta de acondicionamiento en Tratayen, en Neuquén, obra que le permitió captar el gas no convencional de la Cuenca Neuquina e inyectar a los gasoductos troncales de transporte para abastecer a todas las regiones del país. Acerca de este emprendimiento, Turri adelantó que se está pensando en su expansión para llevarlo a cerca de 25 ó 27 millones m3 por día desde los 13 ó 14 millones de la actualidad. “Esos son negocios que se han hecho fundamentalmente con privados, con financiamiento de los accionistas. En algunos casos pueden ser financiados por el propio cliente, con un prepago de la inversión. Es una modalidad bastante común”, aclaró.

El directivo también se refirió a la iniciativa que lleva adelante TGS para la construcción de una planta de licuefacción en Bahía Blanca, con miras a favorecer la exportación del recurso. “Las plantas de licuefacción de gas son proyectos a largo plazo que implican un enorme capital intensivo. Desde el punto de vista técnico, por supuesto que es posible materializarlos. El punto es si la decisión de inversión resulta conveniente o no”, advirtió.

Por estos días se está avanzando, reveló, en el análisis técnico de una planta modular a instalarse en el puerto de Bahía Blanca. “El primer módulo estaría en el orden de los 4 millones de m3 por día. Eventualmente, el proyecto seguiría creciendo en módulos de 4 u 8 millones, dependiendo de cómo evolucione el gas y la regulación”, anticipó. 

En ese negocio, comentó, conviene dar los primeros pasos con cierta cautela. “Es más prudente iniciar ese camino con un crecimiento modular. Hay que considerar que este tipo de plantas prevén desembolsos del orden de los 1.000 millones de dólares, aparte de las inversiones satelitales. Sus niveles de producción son relativamente fáciles de colocar en el mercado y permiten aprender a conducirse en la senda del GNL, que obviamente representa una industria por descubrir”, argumentó.

Objetivo exportador

A decir de Turri, el GNL configura un nuevo paradigma que torna necesaria una ley de exportación para que los inversores tengan la certeza de que una vez que la planta esté construida, con toda la infraestructura asociada a su uso, no se va a generar ningún tipo de restricción. “El gobierno está avanzando positivamente en ese sentido. Una herramienta clave para que ello ocurra es el Plan Gas.Ar”, definió. 

Si la demanda argentina se mantiene abastecida por los próximos cinco años y eso logra una recurrencia en el tiempo, apuntó, no habría ningún motivo para no poder exportar. “Insisto: Vaca Muerta es la segunda reserva de gas no convencional más grande del mundo. No tiene sentido restringir exportaciones de un recurso que abunda”, enfatizó.

La formación de la Cuenca Neuquina, resaltó, hoy no es lo que era 10 años atrás. “Hace una década resultaba absolutamente inimaginable contar con 300 trillones de pies cúbicos (TCF) en reservas. Estamos hablando de una magnitud totalmente distinta a lo que es la realidad de Argentina en términos de consumo interno”, manifestó.

En cuanto a la capacidad de exportación, expuso que hoy la Argentina se halla básicamente restringida por problemas de infraestructura. “Dos grandes limitaciones que tenemos actualmente para poder exportar son la financiación del gasoducto troncal, por un lado, y la expansión de Oldelval, por otro. Las empresas se ven restringidas en su capacidad de exportación porque no tienen cómo llevar el petróleo”, afirmó.

Más allá de esto, detalló, Pampa Energía viene creciendo muy fuertemente en materia productiva. “En el año 2017 logramos extraer 7 millones de m3 por día en los picos invernales. Hoy estamos cerca de los 11 millones de m3 diarios. Hemos tenido, por lo tanto, una expansión sustancial”, reivindicó. 

La empresa, confirmó, participará activamente de la próxima ronda del Plan Gas.Ar. “Queremos tener participación en lo que es el market share de lo que viene. Veo a Pampa compitiendo e interviniendo en el segmento como un actor importante”, subrayó.

Horizonte petrolero

La situación económica actual y las posibilidades de desarrollo de la industria local de Oil & Gas son temas de reflexión permanente para el ejecutivo de Pampa Energía. “Siempre se dijo que la Argentina era un país con petróleo, pero no petrolero. Vaca Muerta llegó para cambiar ese paradigma. Y si pasamos a ser un país petrolero, entonces tenemos que empezar a pensarnos como tal”, expresó. 

A su criterio, el petróleo y el gas natural probablemente sean los factores que permitan ordenar los números deficitarios de la macroeconomía argentina. “Estoy seguro de que la puesta en valor a gran escala de los recursos de Vaca Muerta se convertirá en una enorme fuente de divisas para nuestras arcas”, vaticinó.

A modo de conclusión, Turri consideró que gracias a los recursos no convencionales la Argentina es un actor de alcance mundial en potencia. “Tenemos que avanzar decididamente en su exploración masiva. Me parece que ese es el pilar fundamental de un futuro mejor”, proyectó

La entrada <strong>La Argentina pasó a ser un país petrolero y tenemos que pensarnos como tal»</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Las petroleras atan sus planes de crecimiento a las obras de infraestructura

El hecho de que ExxonMobil y Shell estén presentes en la Argentina desde hace más de un siglo, mientras que Vista todavía no haya cumplido sus primeros cinco años de vida, no marca grandes diferencias a la hora de analizar el actual escenario petrolero y determinar los pasos a seguir en la próxima temporada. Las tres empresas, de hecho, coinciden en la necesidad de moderar sus expectativas de crecimiento productivo frente a la saturación de la capacidad de transporte disponible en Vaca Muerta.

Entrevistado por Revista TRAMA, Juan Garoby, co-fundador y COO de Vista, reveló que la firma mantendrá sus actuales niveles de inversión (cercanos a los 500 millones de dólares anuales) durante 2023. “Prevemos un crecimiento productivo de alrededor de un 20%, lo que nos permitirá seguir compitiendo con Shell por el segundo puesto como productores de crudo no convencional en Vaca Muerta (ya ocupamos ese lugar en cuanto a la oferta petrolera total en la Cuenca Neuquina). Lamentablemente no podemos crecer mucho más por el conocido problema de evacuación, ya que los oleoductos existentes están trabajando al tope de su capacidad operativa”, remarcó.

Hay que entender, según precisó el directivo, que Oldelval constituye un puente transitorio hacia la solución definitiva de la problemática del transporte a nivel nacional. “De hecho, nos permitirá a todas las petroleras crecer en términos de producción hasta 2026. Es una buena noticia, igualmente, que estemos previendo expandirnos por sobre las cifras de Oldelval. En nuestro caso particular, necesitamos entre un 8% y un 10% de su capacidad incremental”, especificó.

Afortunadamente, apuntó, está en carpeta Vaca Muerta Sur, que es un proyecto de evacuación bastante mayor, ya que contempla un puerto de aguas profundas para llegar con barcos de mayor capacidad a los mercados asiáticos. “Cuando ingresamos al negocio de los recursos no convencionales, le compramos activos a Pampa Energía por cerca de u$s 800 millones. Adicionalmente, desde entonces llevamos invertidos más de u$s 2.000 millones en pozos. Y confiamos en que se realicen las obras que nos permitan seguir creciendo”, manifestó.

Noticia positiva

En la misma sintonía se expresó Ricardo Rodríguez, presidente de Shell Argentina, ante la consulta de este medio. “No es un secreto para nadie nuestra intención de duplicar la cantidad de crudo que se evacúa de la Cuenca Neuquina a partir de las obras que se proyectan. Hubo muchísimo más apetito del que esperábamos por parte de las compañías, lo cual es una noticia positiva. Esto nos hace pensar en una mayor ampliación de la prevista”, se ilusionó. 

De todos modos, reconoció, habrá que lidiar con algunas complicaciones indeseables en el corto plazo. “Cualquier obra de infraestructura no estará lista hasta fines de 2024 o principios de 2025. La única posibilidad de aumentar la producción en 2023 y 2024 es la reactivación del caño del Oleoducto Trasandino (OTASA) que va a Chile, el cual se encuentra en pleno proceso de pruebas técnicas”, puntualizó. 

Para el largo plazo, acotó, es posible ser mucho más optimistas a partir de las labores de Oldelval y de otros proyectos de expansión. “Este panorama resulta muy favorable para Vaca Muerta, ya que expone el interés que existe por fortalecer la producción y envía una señal positiva a toda la industria”, completó. 

A largo plazo

En su rol de Country Manager de ExxonMobil, Daniel De Nigris prefirió mirar más allá de lo urgente, al reflexionar sobre la necesidad de reforzar el apoyo a las exportaciones a través de un nuevo marco regulatorio. “Hay una firme oportunidad de generar un marco que respalde de manera permanente y a largo plazo los despachos de petróleo de la Argentina. Esto uno lo ve en función de poder desarrollar relaciones comerciales sostenidas en el tiempo con los compradores, a fin de tener una mejor recepción del producto en el mundo. Esta previsibilidad también permite mejorar la rentabilidad del barril y generar una relación comercial”, argumentó.

A partir de lo conversado con distintos actores políticos y del mercado, expuso, resulta sumamente necesaria una nueva regulación que permita la estabilidad fiscal e impositiva para la actividad. “Una exportación permanente fomenta que el crudo que se está desarrollando en Vaca Muerta empiece a tener conocimiento y estabilidad de suplido, tal como requieren los complejos de refinerías en su rol de posibles compradores. Que ese recurso pueda pasar a ser parte previsible integral del conjunto de crudos que alimentan a distintas refinerías le permitirá a la industria acceder a mejores precios, porque la calidad va a ser estable. Así, en definitiva, se va a saber exactamente cuál es el porcentaje que va como componente de suplido a cada refinería, y se obtendrán las condiciones que tienen los crudos históricos que se venden en el mercado”, aseveró.

Proyectos en marcha

Al participar del panel ‘Petróleo: ¿Cuánto puede crecer la producción local en este ciclo de precios altos?’, celebrado en el marco del Energy Day, De Nigris resaltó positivamente las actividades que la empresa está desempeñando dentro de siete bloques de Vaca Muerta. “Cuatro de ellos ya se encuentran en etapa de piloto y desarrollo. Nuestros mayores esfuerzos están concentrados en Bajo del Choique, donde venimos consiguiendo auspiciosos resultados. También tenemos un Centro de Servicios dotado de casi 3.000 empleados”, cuantificó.

De acuerdo con Garoby, con esfuerzo Vista logró posicionarse entre las principales operadoras a escala nacional. “Esto fue posible gracias a la consolidación del desarrollo en Bajada del Palo Oeste, área que suma más de 50 pozos en producción, y a la incorporación de la operación de Aguada Federal y Bandurria Norte. También lanzamos un programa piloto en Bajada del Palo Este y Águila Mora. Acabamos de empezar a operar nuestra planta de arena. Y ya pusimos en marcha un plan para ser net-zero en 2026”, añadió.

Rodríguez, por su parte, señaló que Shell dispone de siete bloques en Vaca Muerta, de los cuales opera cuatro. “Después de YPF, somos el segundo productor en la formación, con 45.000 barriles de crudo por día. Contamos con dos plantas: una de 45.000 barriles de capacidad (que ya se encuentra en funcionamiento) y otra de 15.000 (que estará lista a fines del año que viene)”, precisó el ejecutivo, quien también resaltó la próxima inauguración de un oleoducto de 120.000 barriles que unirá la localidad Allen, en Río Negro, con Sierras Blancas, en Vaca Muerta.

Compromiso local

En palabras de De Nigris, resulta muy difícil determinar si el actual rango de precios del petróleo en el mercado internacional es adecuado para el desenvolvimiento sectorial en el país. “Por eso en Exxon tratamos de desarrollar proyectos robustos y resilientes frente a cualquier escenario externo. Más allá de las oportunidades que surgen con las cotizaciones vigentes, este negocio debe mirarse a largo plazo”, aseguró.

Un 98% de la producción y de los ingresos de Vista, tal como cuantificó Garoby, proceden del mercado doméstico. “Si bien tenemos algunos activos en México, dependemos fuertemente de los vaivenes de la Argentina. Por eso consideramos clave el acceso a divisas para pagar dividendos y mantener el apoyo de nuestros inversores”, advirtió.

El compromiso local por el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, sostuvo Rodríguez, queda claramente evidenciado en los más de u$s 2.000 millones invertidos por Shell hasta el momento. “Esas inversiones están cerca de comenzar a generarle retornos a nuestros accionistas, lo cual enviará una importante señal de confianza al mercado”, anticipó.

Acuerdo general

Desde hace un tiempo se observa un acuerdo marco entre las operadoras, los contratistas y los gremios que pertenecen al ecosistema de Vaca Muerta. Así lo resaltó Garoby, quien valoró los esfuerzos realizados por todos los actores involucrados en la cadena sectorial, sobre todo a partir de la salida de la pandemia. “Con un dólar oficial relativamente ‘planchado’, hoy Vaca Muerta está padeciendo inflación en esa divisa, lo que dio lugar a un aumento real de todos los costos, en especial de la mano de obra. Esto impactó negativamente en la competitividad de la actividad y nos obligó a revisar ciertas pautas de trabajo. De cara al futuro inmediato, resta generar las condiciones para que se libere al menos una parte de las divisas que se obtienen por las exportaciones”, comentó.

No hay dudas, acotó Rodríguez, que la Argentina está comenzando a concebir a Vaca Muerta como un ‘proyecto país’. “El éxito que vienen consiguiendo los proyectos en marcha está por encima de todas las estimaciones previas. El recurso es mucho más rico y productivo de lo que se pensaba. Las conversaciones para seguir expandiendo el potencial y aprovechando las oportunidades de crecimiento apenas están empezando, pero veo buena voluntad en todos los actores”, comentó. 

A su entender, políticos, empresarios y trabajadores están transitando juntos el mismo camino. “La pregunta ya no es si vamos a desarrollar Vaca Muerta, sino hasta qué nivel lo haremos. Y eso dependerá de la competitividad a la que lleguemos”, resumió.

Agenda ambiental

Exxon viene trabajando duro en la agenda ambiental desde hace mucho tiempo. Recientemente, el grupo lanzó una nueva empresa orientada a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), cuyo capital inicial será de u$s 15.000 millones. Para
De Nigris, estas inversiones internacionales demuestran lo comprometida que está la corporación con la denominada transición energética. “Estamos pensando en replicar algunas de estas iniciativas y propuestas en la Argentina. Vamos a centrarnos principalmente en la disminución de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en nuestros complejos industriales de actividades intensivas. Nos interesan especialmente las nuevas tecnologías de captura y almacenamiento de carbono”, particularizó.

A nivel global, agregó, Exxon eligió aprovechar sus capacidades históricas y puso el foco en la producción de hidrógeno. “Sabemos que, desde hace un tiempo considerable, las fuentes renovables están exhibiendo un creciente protagonismo en la matriz energética mundial. No obstante, también tenemos perfectamente claro que hasta el año 2050 seguirá habiendo una prevalencia del petróleo y el gas natural. Por eso mismo considero que hay que poner énfasis en mejorar las prácticas en la actividad industrial y el transporte comercial”, sintetizó.

Menos emisiones

Para graficar su nivel de compromiso con el cuidado del planeta, puede decirse que Shell viene de incorporar a referentes del ambientalismo a su directorio internacional. De acuerdo con Rodríguez, la intención corporativa es disminuir en un 50% las emisiones de alcance 1 y 2 para el año 2030, y llegar a las cero emisiones para 2050. “Esta ambiciosa meta incluye tanto la energía que producimos como la que emiten nuestros consumidores”, aclaró.

La compañía, sostuvo, viene registrando importantes progresos a nivel local. “En la Argentina electrificamos nuestra planta de producción principal, Sierras Blancas, y estamos pensando en hacer lo mismo en Bajada, sin mencionar otros planes. Asimismo, hacia el año 2030 seremos parte activa de la solución para promover un significativo recorte global de emisiones”, avisó.

Garoby, finalmente, destacó la potencialidad del país para contribuir con la transición energética de la mano de Vaca Muerta. “La formación de la Cuenca Neuquina es la gran oportunidad que tiene la Argentina para lograr la soberanía en el plano de la energía, abrirse definitivamente al mundo y, al mismo tiempo, contribuir de manera firme con el cuidado ambiental. Estamos hablando de una plataforma de crecimiento que puede ser igual o más grande que la del obra, y que se puede complementar perfectamente con el desarrollo de las fuentes renovables”, concluyó.

La entrada <strong>Las petroleras atan sus planes de crecimiento a las obras de infraestructura</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«El de Bernal es un accionar propio de un mercenario»

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Fue el encargado de llevar adelante la quita de subsidios a la energía durante los primeros dos años del gobierno de Mauricio Macri y quedó marcado por aquella gestión. El kirchnerismo cuestionó la fuerte suba de tarifas y lo eligió como blanco predilecto, mientras que el macrismo primero le encargó el trabajo sucio y luego lo desplazó del cargo, tomando distancia de su figura. Pese a ello, el ex ministro de Energía, Juan José Aranguren, no se retiró de la escena pública y cada vez que puede vuelve a insistir con la necesidad de que las tarifas de luz y gas reflejen los costos de la energía. En el Energy Day organizado por EconoJournal expuso sus críticas contra la segmentación tarifaria que impulsa el gobierno de Alberto Fernández, analizó las posibilidades de desarrollo de Vaca Muerta y una vez terminado el panel, al ser consultado por Trama, embistió con dureza contra el subsecretario de Hidrocarburos, Federico Bernal, a quien acusa de estar haciendo lo mismo que criticaba cuando era oposición. «Es un accionar propio de un mercenario», aseguró. 

Aranguren está convencido de que la segmentación tarifaria no es la solución porque los subsidios se canalizan a través de la oferta y no de la demanda. «No es conveniente que la energía tenga un valor distinto de acuerdo a la cara de quien la está consumiendo. Estoy convencido de que, si hay necesidad de subsidiar a algún sector de la población, hay que hacerlo de forma directa. Todos tienen que recibir en su factura lo que efectivamente cuesta la energía y en todo caso el responsable del hogar necesitado se le deberá depositar en su cuenta a través de la Anses un monto determinado para que pueda afrontar el costo de la energía, como se hizo con el Plan Hogar del 2011 al 2015 para comprar garrafas. Eso es fundamental para tomar conciencia del costo que tiene la energía», sostuvo durante su intervención en el panel que compartió con Marcos Pourteau, Nicolás Gadano y Nicolás Arceo para analizar la política energética (ver aparte).

Su argumento central es que cuando el usuario no paga lo que la energía realmente vale no hay posibilidad de llevar adelante una política de eficiencia energética. «En coyunturas como la actual, donde el precio del gas en el mundo está por encima de los 30 dólares el millón de BTU y el barril de petróleo por encima de 90 dólares, lo mejor que podemos es ser eficientes desde el punto de vista energético y eso no lo vamos a poder hacer si nosotros no reflejamos en la factura el costo real de producir, transportar y distribuir la energía», remarcó. 

Usted manifestó críticas a la segmentación tarifaria, pero si el gobierno cumple con esa segmentación que anunció una porción significativa de la población va a comenzar a pagar la tarifa plena como usted propone. –le comentó Trama al finalizar el panel. 

Siempre es un avance que los que puedan pagar el costo de la energía lo paguen, pero me genera dudas todas las idas y vueltas que está habiendo con el esquema de segmentación. Todo el mundo tiene que pagar lo mismo por la energía porque cuando se pagan precios distintos aparecen las distorsiones y los vivos. Todos deben pagar lo mismo y después tengo que ver, con las bases de datos disponibles en el Estado, quien tiene que recibir un subsidio.

Llevar adelante esa política quita de subsidios con una inflación tan alta es todavía más complicado políticamente que en 2016 porque la gente cuestiona los aumentos nominales sin tomar en cuenta que muchas veces no llegan ni siquiera a compensar la inflación.

Sin embargo, la única manera de llegar a un escenario donde los precios bajen es cortando los subsidios. Estamos siempre corriendo de atrás. Hagamos algo distinto, sin desproteger a los más vulnerables, pero todo esto se debe llevar adelante dentro de un plan económico integral.

El problema es la gradualidad porque durante su gestión al frente del Ministerio de Energía usted planeo revertir en cuatro años una política de aumento de subsidios que se había llevado adelante a lo largo de doce años. 

Por eso yo siempre digo que está política hay que llevarla adelante comunicando mucho. Así como estuve tres días en una audiencia pública en 2016, el funcionario público tiene la obligación de sentarse y explicar todas las veces que haga falta por qué cree que esta es la mejor solución y si alguien tiene una propuesta mejor que demuestre cuál es porque durante 12 años se congelaron las tarifas y luego de cuatro años hemos vuelto a hacer más de lo mismo y estamos en una situación muy complicada. Yo particularmente tengo mis dudas de que lleguemos a agosto del año que viene con esta situación. Creo que va a haber algún cimbronazo porque hoy no hay dólares. Incluso creo que, si no fuera por la situación caótica que podría generar desde el punto de vista social, hasta sería mejor tocar bien fondo para empezar a pensar cómo salir 

Audiencia Pública y Plan Gas

¿Le sorprendió que el gobierno haya avanzado este año con la segmentación de tarifas sin realizar audiencia pública para analizar los cuadros tarifarios? 

No me sorprende porque demuestra lo que son. El que en su momento nos acusó por no hacer audiencia pública y dolarizar las tarifas ahora que forma parte del gobierno no realizó la audiencia pública que usted menciona y está dolarizando las tarifas. Me llegó a iniciar una causa penal por lo mismo que ahora está haciendo. Yo me regocijo porque toda la información que están produciendo se la paso a mis abogados. 

Entiendo que se está refiriendo al ex interventor de Enargas y actual subsecretario de Hidrocarburos Federico Bernal.

Bernal es alguien que ha ido cambiando su postura en función de su conveniencia. Cuando yo estaba en Shell y recibíamos las multas de Guillermo Moreno le decía a mi gente que entre lo correcto y lo conveniente yo iba a elegir lo correcto porque si uno elige lo conveniente tarde o temprano la termina pagando. Acá está pasando exactamente eso. A Bernal lo eligió en su momento el ministro
Julio De Vido para que arme una estructura con OETEC para contrarrestar el discurso liberal y eso fue lo que hizo. En esa etapa llegó a escribir un libro con De Vido y con Cristina Fernández de Kirchner defendiendo la política energética de esa época. Luego se posiciona como un claro opositor de nuestro gobierno y cuando asume al frente del Enargas cuestiona incluso muchas decisiones de esta misma administración, pero después resulta que termina haciendo lo mismo que antes había cuestionado. Es un accionar propio de un mercenario. 

¿Qué es lo que hace diferente ahora que es subsecretario de Hidrocarburos?

En su momento Bernal dijo que el Plan Gas que implementó esta administración implicaba una dolarización de las tarifas y ahora es el encargado de aplicar el Plan Gas que efectivamente es una dolarización de las tarifas. No importa que el precio aparezca expresado en pesos, lo que importa es que está dolarizado. Él me enjuició por hacer eso, acusó a esta misma administración en sus inicios de hacer eso y ahora resulta que está aplicando esa misma política y sin haber realizado la audiencia pública. 

Las asociaciones de consumidores cuestionaron que no se hayan realizado audiencias, pero tampoco se presentaron ante la justicia como sí hicieron durante su gestión.

Sí, (Mariano) Lovelli nos denunció desde CEPIS y después Cristina Fernández de Kirchner lo designó en el Senado.

Pero estuvo bien que se hayan presentado en ese momento, lo malo es que no se hayan presentado también ahora. 

En ese momento teníamos un procurador del Tesoro, Carlos Balbín, que nos dijo que no era necesario convocar a audiencia pública. Si el abogado que defiende los intereses del Estado me hubiera dicho que hacía falta convocar a una audiencia pública lo hubiera hecho porque si yo quiero defender el imperio de la ley tengo que cumplirla.  

El desarrollo de Vaca Muerta

¿Vaca Muerta puede servir para estabilizar la macro o hay que estabilizar la macro para poder aprovechar la oportunidad que Vaca Muerta le brinda al país? Aranguren respondió que «Argentina es un país en el que vivimos en emergencia permanente y cuando uno vive en emergencia permanente no puede estar depositando su esperanza en un vector de crecimiento como puede ser Vaca Muerta. Si nos acostumbramos a la emergencia y si no cumplimos con los marcos regulatorios, Vaca Muerta no se va a desarrollar con el potencial que podría hacerlo. Tenemos 46 explotaciones de no convencional firmadas y solamente 12 son las que están en modo desarrollo en este momento».

Aranguren aseguró además que, aunque se termine el gasoducto Néstor Kirchner, si no se normaliza el acceso a las divisas, la actividad de Vaca Muerta se va a ver resentida. “Hoy Vaca Muerta está en riesgo de continuar con su producción porque no existen dólares suficientes para que las empresas puedan traer los insumos que necesitan para seguir contribuyendo al país», remarcó. 

¿Por qué solo 12 de las 46 explotaciones de
no convencional de Vaca Muerta están en modo desarrollo? – le preguntó Trama. 

Se lanzaron YPF y Tecpetrol, pero muchas otras petroleras dudan porque no saben si están dadas las garantías para avanzar con una inversión que puede demandar entre 2000 y 3000 millones de dólares por año durante los primeros años. Basta ver lo que pasó con la resolución 46 durante el gobierno de Macri cuando yo ya no estaba. La reinterpretación que realizó el entonces ministro de Economía, Nicolás Dujovne, para poder recortar el incentivo a la producción no era correcta. ¿Me lo van a decir a mí? Esa resolución la escribió Marcos Pourteau y yo le puse la firma. Cuando se entra en esas chicanas para no cumplir con lo mismo que uno pactó se genera un problema muy serio. Cualquiera que venga va a tener que avanzar con un plan integral y afrontar los costos. Si optamos por la fácil y ante la primera adversidad salimos del camino trazado vamos a seguir enfrentando los mismos problemas. 

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada «El de Bernal es un accionar propio de un mercenario» se publicó primero en EconoJournal.

, Fernando Krakowiak

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

El futuro de Vaca Muerta y las tarifas 

Marcos Pourteau – Foto Daniela Damelio

Frente a la pregunta de si los problemas macroeconómicos de Argentina podrían llegar a arruinar la oportunidad que brinda Vaca Muerta, Pourteau, quien se desempeñó como subsecretario de Recursos Hidrocarburíferos durante el gobierno de Mauricio Macri, aseguró que «la posibilidad de que la oportunidad se arruine siempre está, pero lo que vemos hoy, aún con una macroeconomía muy inestable, la inversión sigue estando, la producción sigue creciendo y la productividad también. Creo que tenemos todo para seguir adelante y si la macroeconomía ayuda esto debería potenciarse». 

Gadano, en cambio, se diferenció y sostuvo que «la macro si lo puede arruinar o, como mínimo, como ha estado sucediendo, condicionar el despegue de Vaca Muerta». «Las restricciones en el mercado cambiario, el cepo, y la imposibilidad permanente, y sin ninguna perspectiva de cambio, de girar utilidades para las compañías en un sector que es tan capital intensivo y que requiere de la inversión extranjera directa, condicionan el desarrollo de la actividad», agregó el ex funcionario del Banco Central y el Ministerio de Economía durante el gobierno anterior. 

Nicolas Arceo – Foto Daniela Damelio

Por su parte, Nicolás Arceo, quien se desempeñó como vicepresidente de YPF durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, remarcó que «Vaca Muerta necesita un nuevo marco regulatorio que la blinde de la volatilidad macro que registró la economía argentina en las últimas dos décadas». «La macro argentina necesita de una Vaca Muerta potente que permita eliminar o al menos disminuir la restricción externa», agregó. 

«No podemos pensar a Vaca Muerta como una solución alternativa a la estabilización de su macroeconomía. No le veo futuro a la idea de que un sector, en este caso el energético, puede construir condiciones como para desarrollarse plenamente en un contexto general inestable y volátil como el que tiene Argentina», retrucó Gadano. 

«¿Qué tan grave es el atraso tarifario en la actualidad?», les preguntaron a los expositores. «Es increíble que, después de la experiencia de retraso tarifario prolongado del gobierno kirchnerista anterior y de lo difícil que fue tratar de poner los precios de la energía donde tienen que estar, este gobierno haya vuelvo a provocar un retraso tarifario», respondió Gadano. 

Nicolas Gadano – Foto Daniela Damelio

«Lo que hay en ciertos sectores de la política, y no incluyo solo al kirchnerismo sino también a ciertos sectores de Cambiemos, es una visión de que hay una gran resistencia social a pagar la energía por lo que efectivamente vale. De hecho, el congelamiento de precios no empezó con este gobierno. Empezó a mediados de 2018 y se profundizó a partir de febrero de 2019 con la administración Macri», aseguró Arceo. 

«A la política le cuesta mucho salir de los subsidios. Es imposible tener un sector energético que funcione con el nivel de subsidios que tiene la Argentina», coincidió Pourteau. «Hay que ver que tan exitosa es la segmentación, pero van a dejar los subsidios en el lugar muy parecido al que dejaron en 2015», concluyó.

La entrada <strong>El futuro de Vaca Muerta y las tarifas </strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Terminar con la especulación inmobiliaria y replicar un modelo similar al de Jemse, los argumentos de La Rioja para defender la polémica Ley de litio

A partir de la aprobación y reglamentación de la Ley 10.608 en La Rioja, que declaró como “estratégico” al litio y habilitó un rol más protagónico del Estado, el gobierno de Ricardo Quintela recibió fuertes críticas de distintos sectores como las cámaras de empresas mineras, la UIA y de los gobernadores de las provincias del norte. Incluso se cuestionó hasta la constitucionalidad de la norma. Pero en La Rioja aseguran que la sanción de la polémica norma fue para combatir lo más rápido posible la especulación inmobiliaria que se produce en el sector minero desde que subió exponencialmente el precio del litio a nivel internacional. El modelo que pretende seguir La Rioja es similar al de Jemse, la empresa provincial de Jujuy que tiene participaciones en los proyectos mineros junto al sector privado. La idea es darle protagonismo a Energía y Minerales Sociedad del Estado (Emse), creada hace 15 años.

Fuentes de la gobernación provincial señalaron a EconoJournal que “en La Rioja existe un esquema de especulación inmobiliaria. Quienes poseen asignados los permisos de exploración, en muchos casos personas físicas, no tienen voluntad real de invertir en el desarrollo de carbonato o cloruro de litio. Con esta ley buscamos terminar con esa situación irregular”.

Especulación

Casi todos los desarrollos de litio en el país están en Catamarca, Jujuy y Salta. Hasta el momento, en La Rioja hay muy pocos proyectos. Desde la gobernación sostienen que las dos o tres empresas que tienen permisos de exploración no realizaron las inversiones comprometidas, que ronda los los US$ 3 millones por proyecto. Por ese motivo, creen que detrás hay una especulación inmobiliaria para vender estos activos aprovechando el boom del litio que se registra en el mundo con un 400% de suba en el precio porque es la materia prima fundamental para las baterías de los vehículos eléctricos. Además, ninguna minera alcanzó una concesión de un proyecto litio porque, precisamente, no llevó adelante los desembolsos asumidos con el Estado.

“Al contrario de lo que muchos dicen, queremos acelerar la exploración de litio en la provincia porque sabemos que la ventana de oportunidad para hacerlo es limitada, pero para eso primero debemos terminar con el problema de la especulación minera y buscar empresas de envergadura que puedan poner en valor los recursos de La Rioja”, aseguran en la gobernación.

Críticas

Desde la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) criticaron fuertemente la Ley 10.608 porque consideran que “es fundamental que se actúe con coherencia y se respete el marco jurídico actual, que es el que permite la inversión minera en la Argentina” y porque “suspender las concesiones y permisos daña las posibilidades de desarrollo socioeconómico a futuro, impactando no sólo a las empresas que ya confiaron en la provincia, sino, además, generando señales negativas”. La UIA también cuestionó que la norma: “tendrá un impacto negativo en el sector minero”.

En los últimos meses varias empresas de nivel internacional, sobre todo chinas y canadienses, visitaron la provincia y mostraron interés en desarrollar el litio de la provincia. Ante este escenario, la gobernación de Quintela prefirió terminar lo más rápido posible con la especulación inmobiliaria mediante la Ley 10.608. «Si lo hacíamos por vía administrativa, revirtiendo los cateos o permisos exploratorios, hubiésemos demorado uno o dos años por los idas y vueltas que se generan entre los planteos de la provincia y el de las empresas mineras», argumentaron allegados al gobernador.

En declaraciones al diario El Independiente, Quintela explicó que la nueva norma implica que “todos los que tenían licencias o permisos para explorar, que no generaron ningún puesto de trabajo, decidimos la caducidad y que todos vuelvan a la provincia”. Y añadió que los permisos “fueron otorgados con un sistema del 1800, del código minero de esa época, que quien otorgaba era un funcionario de tercer nivel. Caducan las licencias y queremos que vengan inversiones, pero primero queremos saber cuál es el negocio con la provincia”.

Inconstitucionalidad

Antes las críticas sobre la inconstitucionalidad de la Ley 10.608, desde la provincia aseguraron que los cuestionamientos no son de fondo porque La Rioja está tomando decisiones bajo parámetros y herramientas legales que establece la Constitución. Con la norma, la provincia no estará caducando concesiones mineras ni afectando derechos adquiridos. Se trata de permisos de exploración que tienen una categoría jurídica distinta (más inestable), explicaron. “Creemos en el modelo de inversión privada, pero queremos que el Estado también participe del desarrollo de los recursos naturales”, indicaron las mismas fuentes.

La discusión sobre cómo llevar adelante la minería no es nueva en la provincia. Por caso, ya es un hecho que no va a haber actividad en Famatina, donde la comunidad local impidió el desarrollo de al menos cuatro proyectos (sobre todo de oro). Peo los activos de litio no están en estas zonas de conflictividad donde puede haber problemas para lograr la licencia social. Más bien todo lo contrario, en la provincia “hay predisposición para que se concreten los proyectos”.

La entrada Terminar con la especulación inmobiliaria y replicar un modelo similar al de Jemse, los argumentos de La Rioja para defender la polémica Ley de litio se publicó primero en EconoJournal.

, Roberto Bellato

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

La CAF financiará con US$ 540 millones la construcción del gasoducto La Carlota-Tío Pujio

El ministro de Economía, Sergio Massa, comunicó que cerró un acuerdo con la Cooperación Andina de Fomento (CAF), el banco de desarrollo de América Latina, para otorgar un crédito de US$ 540 millones para construir un nuevo gasoducto que unirá La Carlota con Tío Pujio. En el desembolso también se encuentra incluido el proyecto de reversión del gasoducto Norte y las plantas compresoras.

Los proyectos que contarán con el apoyo del CAF se encuentran dentro del Plan de Obras de Gas que será aprobado en marzo. La reversión del gasoducto Norte es una de las obras clave, puesto que permitirá transportar gas desde la cuenca Neuquina hacia las provincias del centro y norte argentino.

Sobre este aspecto, Massa sostuvo que “con estas obras vamos a poder abastecer a todo el norte con el gas de Vaca Muerta y aumentar las posibilidades de volúmenes de exportación de gas a Chile y Brasil”.

El acuerdo

En el encuentro estuvieron presentes el presidente del CAF, Sergio Díaz, Granados, y su vicepresidente, Christian Asinelli, que junto con el titular del Palacio de Hacienda evaluaron la cartera de proyectos para el 2023 del país y analizaron los desafíos y las oportunidades que se presentan. Por este motivo, dentro de las iniciativas a ser financiadas este año examinaron el progreso de los estudios técnicos para las obras complementarias al Gasoducto Néstor Kirchner.

También participaron Marco Lavagna y Leonardo Macdur por parte del Ministerio de Economía; la secretaria de Energía, Flavia Royón y el presidente de Enarsa, Agustín Gerez.

La entrada La CAF financiará con US$ 540 millones la construcción del gasoducto La Carlota-Tío Pujio se publicó primero en EconoJournal.

, Loana Tejero

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Offshore: la justicia de Mar del Plata rechazó los argumentos ambientalistas y habilitó la exploración en el Mar Argentino

La Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata rechazó el recurso extraordinario que organizaciones ambientalistas habían presentado el 22 de diciembre pasado para que la habilitación de la exploración offshore pase a la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN). De este modo, la justicia marplatense habilitó la exploración costas afuera en los bloques Cuenca Argentina Norte (CAN) 100, 108 y 114, donde participan la noruega estatal Equinor, YP y Shell. Fuentes con conocimiento del proceso confirmaron que los jueces Eduardo Jiménez y Bernardo Bibel se expidieron en plena feria judicial y determinaron que era inadmisible el recurso presentado por Greenpeace y otras nueve organizaciones.

La Cámara Federal de Mar del Plata ya le había dado la razón a Equinor e YPF luego de la presentación de una medida cautelar de organizaciones ambientalistas que paralizó la actividad offshore durante un año. La novedad en el engorroso camino judicial es que la justicia rechazó el recurso extraordinario remarcando que los ambientalistas no tenían argumentos suficientes para que este tema llegue a la CSJN. Ahora, la tarea de YPF y Equinor es intentar que el buque BGP Prospector pueda estar operativo para los proyectos en el Mar Argentino. Las compañías estiman que, incluso con la reciente habilitación judicial, la exploración podría iniciarse recién en septiembre, tal como informó EconoJournal el 2 de enero.

Exploración habilitada

En los hechos, la decisión de la Cámara implica que el consorcio entre Equinor e YPF podrá realizar la exploración sísmica 3D en los bloques CAN 100 (donde participa también Shell), CAN 114 (YPF y Equinor) y CAN 108 (Equinor), que están ubicados a más de 300 kilómetros de las costas de Mar del Plata. La judicialización de la exploración offshore en el país provocó que los proyectos sufran varias demoras. Por este motivo, YPF y Equinor tuvieron que suspender en noviembre la llegada del barco BGP Prospector que iba a realizar los estudios sísmicos.

Con excepción de CAN 100 que fue adjudicada a YPF en 2006, los proyectos offshore corresponden al Concurso Público Internacional Costas Afuera N° 1 lanzado en 2018. Se trata de 18 áreas offshore en las distintas cuencas del Mar Argentino donde participan grandes compañías a nivel mundial como Qatar Petroleum, Equinor (ex Statoil), ExxonMobil, Total, Shell, Wintershall, British Petroleum, Mitsui, ENI, YPF, Pluspetrol, Tecpetrol y Tullow. En total, las compañías tienen un compromiso de inversión en exploración de US$ 724 millones.

La entrada <strong>Offshore: la justicia de Mar del Plata rechazó los argumentos ambientalistas y habilitó la exploración en el Mar Argentino</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Roberto Bellato

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Las constructoras dan señales alentadoras sobre los avances del GPNK

Convocados para participar en el Energy Day, directivos de tres importantes constructoras dieron detalles de los avances, desafíos e implicancias que conlleva la creación del Gasoducto Néstor Kirchner (GNK), una de las obras energéticas más significativas para el país en los últimos tiempos. Antes de su presentación en el panel ‘La visión de las constructoras: ¿Existe capacidad de contratación para avanzar en simultáneo con el GNK y otras obras de infraestructura?’, Carlos Mundín, director de BTU, conversó con Revista TRAMA acerca del compromiso asumido frente a un proyecto de tamaña magnitud. “Nuestra responsabilidad como empresarios es situarnos a la altura de los desafíos que requiere nuestro país para brindar soluciones confiables y novedosas a las necesidades que existen de nueva infraestructura”, expresó.

En la misma sintonía se manifestó Pablo Brottier, director comercial de Sacde, quien enfatizó la relevancia del entrenamiento especializado del personal. “Una vez que ponemos todos los equipos, las máquinas y la capacidad financiera en una obra, finalmente son las personas las que la llevan adelante. Las empresas se organizan y es el personal es el que da inicio a todo lo proyectado”, comentó en diálogo con este medio.

Junto con Sacde, Techint Ingeniería y Construcción conforma la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que tiene a su cargo los renglones 1, 2 y 4 del GNK. Al comenzar su disertación, Gustavo Gallino, director de la empresa, indicó que se vienen cumpliendo las metas autoimpuestas en el momento en que se presentaron las ofertas. “Este gasoducto es un proyecto sumamente exigente en cuanto al cumplimiento de los plazos. Hasta ahora estamos muy conformes con lo realizado. Seguiremos trabajando para que se pueda concretar la obra tal cual se programó”, confirmó.

Energy Day – Foto Daniela Damelio

BTU, por su parte, está encargada del último tramo de la iniciativa, que tendrá unos 133 kilómetros (km) de cañerías desde el km 440 de la traza, en La Pampa, hasta la localidad bonaerense de Salliqueló. “Estamos siguiendo punto por punto la planificación que fuimos trazando. Hoy la compañía ya se encuentra instalada en lo que es la zona de Macachín y también en Saturno, con algunos acopios de cañerías”, precisó Mundín.

La organización, apuntó, lleva alrededor de 10 km de cañería acopiada y lanzó la apertura de pista. “Tenemos 180 personas trabajando en el emprendimiento. En plena etapa de desarrollo, pensamos elevar ese número a 550 trabajadores”, anticipó.

Sobre los tramos adjudicados a Techint y Sacde, por su parte, Gallino detalló que ya hay más de 700 personas contratadas. “La idea es llegar casi a los 3.000 trabajadores, que se irán contratando en función de las distintas aperturas de fases estipuladas. Nosotros ahora estamos con la instalación de campamentos que ya se encuentran recibiendo equipos, y con la calificación de soldadores para la apertura de pista. A medida que el tiempo vaya transcurriendo y el proyecto se vaya desenvolviendo, seguiremos tomando personal”, adelantó.

Tecnología y personal

Para entender cómo se materializa la obra, Brottier realizó una analogía bastante directa. “Construir un gasoducto implica montar una línea de producción en campo. Es como construir una fábrica, pero en vez de hacerlo en un lugar fijo, llevarlo a cabo en un tren que va armando distintos vagones”, comparó.

En ese sentido, diferenció dos aspectos importantes a considerar: el tecnológico y el humano. “Al hablar del aspecto tecnológico, nos referimos fundamentalmente al equipamiento utilizado. Nosotros hemos completado nuestra flota de grandes equipos que tienen que mover todas estas cañerías y soldarlas. También trajimos la máxima y más moderna tecnología de soldadura automática, incluyendo un robot que va soldando a lo largo de la línea y una planta doble junta que une caños de a dos”, especificó.

Energy Day – Foto Daniela Damelio

En cuanto al factor humano, afirmó que la adopción de equipamiento conlleva la contratación de operarios para el sistema. “Nosotros confiamos 100% en la mano de obra nacional. Traemos algunos pocos técnicos para esta tecnología de punta que vienen a entrenar gente en el país. Como decimos siempre, son los grandes proyectos los que hacen dar el salto tecnológico a la industria”, sostuvo.

A través de esta obra, destacó, Sacde quedará excelentemente posicionada para afrontar lo que viene “Tenemos grandes expectativas de que, en el futuro, la Argentina pueda llevar el gas de Vaca Muerta a Brasil”, reveló.

En el caso de BTU, por la magnitud de la obra la compañía decidió incorporar nuevas tecnologías para mejorar las labores a ejecutar. “Hemos implementado procesos de soldaduras semiautomáticas para elevar los registros de producción con respecto al historial que tenemos. El GNK también es una propuesta desafiante en relación con el armado de equipos de trabajo, la capacitación del personal y las cadenas de suministro”, enumeró Mundín.

Actualmente, señaló el directivo, la empresa se encuentra en plena recepción de cañerías. “Ya tenemos dos acopios instalados para lo que es cañería y estamos iniciando las etapas de desfile de soldadura, lo que significa un gran avance. Para tener órdenes de magnitud, el frente de soldadura es uno de los más importantes de la obra y el que más recursos insume en cuanto a cantidad de personal, porque es donde están los trabajadores más calificados”, justificó.

A decir de Gallino, en los tramos restantes se abrió un segundo campamento con los equipos de soldadura automática. “Que ya hayan llegado todos los equipos principales y que estén llegando las zanjadoras en este momento, nos hace pensar que vamos a estar en régimen para mediados de diciembre, cuando nos encontremos en el campo soldando”, proyectó.

Sobre el impacto de la obra en términos laborales, admitió su sorpresa ante el enorme interés de la población. “Cuando abrimos la demanda de trabajo a través de las redes o de otros medios, recibimos más de 30.000 currículums para cubrir los 3.000 ó 3.500 puestos previstos. Enseguida se notó el gran atractivo
de este proyecto clave para la industria nacional”, ponderó.

Versatilidad operativa

Las constructoras implicadas en esta obra de infraestructura energética tienen un recorrido muy importante dentro de la actividad industrial en general. Según Mundín, además de lo que es Oil & Gas, BTU ejecuta proyectos ferroviarios de envergadura. “En lo que se refiere a recursos humanos, tratamos de armar equipos polivalentes para ir mitigando las variaciones en cantidad de proyectos en ambos rubros. Hoy en día, estamos en una capacidad de personal del 70% ó 75%, por lo que todavía nos queda un remanente para ejecutar nuevos proyectos”, cuantificó.

Tal como aclaró Gallino, Techint Ingeniería y Construcción no sólo se desenvuelve en la Argentina, sino que también opera a lo largo de toda América, en el Medio Oriente y en algunos puntos de Europa. “Además de trabajar en el GNK, estamos muy involucrados con el desarrollo asociado a la zona de la Cuenca en Vaca Muerta a partir de diferentes proyectos. Las obras en el GNK representan una gran parte de nuestra capacidad, sobre todo a nivel local, pero todavía contamos con capacidad para seguir haciendo otras iniciativas”, aclaró.

En palabras de Brottier, el emprendimiento está sustentado esencialmente en la planificación y en los recursos. “Estamos poniendo toda la potencia en los recursos humanos calificados y en los equipos, ya que junto con Techint queremos alcanzar las producciones comprometidas. Acá tenemos una fecha límite muy desafiante que es el 20 de junio de 2023. No obstante, nosotros decimos que vamos a requerir hasta el 20 de junio al atardecer para dar muestra de lo exigentes que son los plazos fijados”, especificó.

Avances palpables

Para Brottier, por la pujanza y la potencia que implican sus obras, el GNK se erige como un verdadero proyecto país. “Hace poco más de 20 años que estamos esperando este momento; es decir, el salto de nuestras empresas en la industria. Y primeramente hay que darlo en la Argentina, que tiene una amplia oferta de posibilidades a partir de lo que significa Vaca Muerta”, sentenció.

Toda la capacidad disponible, remarcó, tiene que estar pensada para desarrollar al país y maximizar sus oportunidades de creación de valor. “Vamos a tener que trabajar mucho tiempo y muy concentrados antes de empezar a mirar otros mercados. Hoy el país con mejores oportunidades que podemos ver es ni más ni menos que el nuestro”, aventuró.

En línea con los dichos de su colega, Gallino volvió a hacer hincapié en la necesidad de cumplir en tiempo y forma los pasos programados. “Por cómo se vienen dando las cosas, es difícil difundir todo lo que se está realizando a lo largo de más de 500 km, pero realmente se viene respetando lo planificado y hay muchos avances que ya se pueden verificar”, subrayó.

En este emprendimiento, añadió, se ve un firme compromiso nacional. “Todo el mundo quiere participar porque lo concibe como un proyecto país al cual habrá que darle continuidad hasta donde llegue el caño. Realmente es una gran oportunidad para los proveedores, para las constructoras y para la Argentina”, definió.

El reto de colaborar con la construcción del GNK, complementó Mundín, no difiere tanto de lo que BTU venía haciendo hasta ahora. “Sí estamos ante un mayor desafío en cuanto a la formación de los equipos, teniendo en cuenta los recambios generacionales que se fueron dando últimamente. Hoy en día, todo lo que es la industria del Oil & Gas está en franca expansión, principalmente en lo relativo a la infraestructura, tanto en la Argentina como en otros países. Realmente es muy interesante poder poner un nivel alto en la exigencia a fin de prepararnos para lo que pueda suceder en el futuro”, concluyó.

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada Las constructoras dan señales alentadoras sobre los avances del GPNK se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Reclaman soluciones para el cuello de botella de la transmisión eléctrica

Para avanzar en la senda de la transición energética, las energías limpias desempeñan un rol trascendental. Pero así como sucedió con el gas en Vaca Muerta, actualmente hay serias deficiencias en el transporte de la energía eléctrica a escala local. Martín Brandi, CEO de Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR); Bernardo Andrews, CEO de Genneia y presidente de la Cámara Eólica Argentina (CEA), y Gabriel Vendrell, director de Energía en Aluar, destacaron en el Energy Day la importancia de situar esta problemática en la agenda pública.

En diálogo con Revista TRAMA, Brandi valoró el papel de las fuentes renovables y los hidrocarburos en el país. Aseguró que ambos recursos van a convivir por muchos años y que la Argentina está bendecida con una enorme potencialidad en términos hidrocarburíferos, eólicos y solares. “Yo creo que es sano que haya una competencia entre el rubro petrolero y el de las fuentes renovables. Y pienso que dentro de ese marco de competencia va a haber desarrollo e inversión en las dos industrias”, confió.

El ejecutivo reconoció que uno de los principales obstáculos que enfrenta la actividad eléctrica tiene que ver con la capacidad de transporte disponible para evacuar. “En esa dirección, se tomaron algunas medidas positivas durante este gobierno, como tratar de liberar la capacidad que estaba tomada por proyectos que quedaron truncos o que nunca iniciaron obras y que no se iban a ejecutar. Se fueron buscando alternativas para darlos de baja y que esa capacidad estuviera disponible para nuevos emprendimientos”, destacó.

La visión de Andrews no difiere demasiado, ya que consideró que este obstáculo requiere de una interlocución inteligente entre lo público y lo privado. “Lo público es fundamental en el sentido de ordenar, coordinar, priorizar y regular la situación actual. Me parece que estamos en una etapa donde, en conjunto con las autoridades, los privados pueden articular soluciones de mediano plazo a fin de aportar su experiencia y su capacidad de financiamiento para brindar soluciones a los problemas en la capacidad de transmisión. En ese sentido, desde la CEA se está trabajando de manera propositiva”, añadió. 

Vendrel, por su parte, también reconoció al país por sus recursos extraordinarios. “La Argentina tiene una meta inmediata establecida por la Ley Nacional 27.199, la cual obliga a que el 20% de la demanda de energía eléctrica sea abastecida a partir de fuentes renovables. Hoy estamos en el 14% y no tenemos forma de llegar a ese 20% porque no hay cómo llevar esa energía”,
cuestionó. 

A su entender, la problemática no admite mayores demoras. “No podemos estar 10 años para hacer las líneas de transmisión que permitan que las energías eólica y solar lleguen a los puntos de consumo”, resaltó. 

Aporte privado

Ante la consulta de este medio sobre la injerencia de los privados en esta cuestión vital para la industria, Andrews amplió su visión al respecto. “El sistema de transmisión, como cualquier sistema de provisión de servicios públicos troncales, se encuentra regulado. Los monopolios naturales están regulados como indica la ordenación histórica del sistema eléctrico. La realidad objetiva es que se precisa de una regulación de acceso al sistema troncal de transmisión”, indicó. 

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Adicionalmente, acotó, como operaciones de monopolios naturales, estas actividades requieren de un permiso específico para transitar ese derecho de vía. “Hay empresas nacionales, provinciales y regionales que además tienen zonas de influencia o zonas de permisos de operación. Eso lo tenés que regular y lo tenés que anticipar, pero dada la situación del sector no hay forma de financiar espontáneamente estas inversiones”, comentó.

Para el CEO de PCR, los privados podrían traccionar recursos financieros y soluciones técnicas. “Esto sería posible dentro de un marco en el cual el sector privado entienda que esa inversión se va a poder recuperar. Hay algo escrito en la normativa actual que permite entender que alguien que realiza una ampliación de sistema tiene el derecho a la prioridad de despacho asignada directamente. Pero quizás no es lo suficientemente fuerte para pagar una inversión que traería beneficios, no sólo para el proyecto, sino para todo el país”, añadió.

Frente a la necesidad de imponer este asunto como prioridad en la agenda nacional, Vendrell ponderó el rol de la CEA. “Estamos tratando de hacer docencia y reforzar nuestro vínculo con el Gobierno nacional alertando sobre esta situación. Otras asociaciones también se encuentran trabajando acerca de este tema. Y hay un organismo técnico muy interesante, que es el Consejo Federal de Energía Eléctrica (CFEE), que está elaborando propuestas. Siempre chocamos con el gran problema de la Argentina que es el financiamiento, pero la verdad es que el sector privado demostró que tiene una alta creatividad”, aseveró.

Limitaciones financieras

Desde su lugar como CEO de Genneia, Andrews brindó un panorama sobre cómo afronta el financiamiento de las deudas de la compañía, dada la situación económica y las trabas para el acceso de dólares. “No estamos viendo en el corto plazo un problema de acceso a pagar deudas, sino un proceso muy administrado luego de una serie de crisis financieras y cambiarias en Argentina desde el año 2018 hasta acá. Las empresas y los corporativos argentinos endeudados en el exterior han ido ordenadamente al mercado de capitales a refinanciar sus deudas. Es algo que ha pasado durante los últimos grandes refinanciamientos de estos dos años”, sostuvo. 

Probablemente, sugirió, esta manera de costear las deudas implique riesgos a futuro. “Con el propio proceso de refinanciamiento que se constituyó, sin embargo, existen algunos círculos virtuosos que hemos entablado estas compañías gracias al acceso a financiamiento a muy largo plazo de bancos de desarrollo”, afirmó.

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Para la Argentina, subrayó, esta facilidad existe y siempre existió “a partir de programas que tienen prioridad en el mundo renovable”. Sin demostrar preocupación por la financiación, Andrews remarcó que para la compañía “el gran desafío es el acceso a los dólares para la inversión”. “Esto depende del proyecto, de su escala y tecnología implicada, de si es solar o eólico, y de si resulta necesario pensar en un 60% de componentes importados. Dinámicamente, en un año lo pagaste en términos de ahorro de combustibles importados, pero si no lo pensás a largo plazo, sino para el año que viene, el impacto en ahorro de divisas para la Argentina se torna dramático”, argumentó.

Acerca de las inversiones a futuro y del pago de importaciones, Brandi afirmó que en la Argentina la energía se paga actualmente en pesos a tipo de cambio oficial. “Con lo que uno tiene que invertir para desarrollarla, debería valer el doble o el triple. Y eso no te lo pagaría ningún cliente”, expresó. 

Hoy en día, acotó, lo que se está moviendo mucho es el Mercado a Término de Energías Renovables (MATER), que es un mercado en el cual clientes privados acuerdan condiciones comerciales con un generador. “Ese cliente privado tiene la alternativa de comprar energía a la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa), que lo paga a tipo de cambio oficial o reemplaza por energía renovable. Al ser competitiva, la misma suele significar algún ahorro y además le permite reducir la huella de carbono al cliente. Pero los consumidores no están dispuestos a pagar el doble o el triple de lo que cuesta hoy la energía, por lo que utilizar dólares financieros para realizar inversiones resulta inviable”, justificó. 

Panorama estival

Los picos de demanda han ido variando con el pasar de los años. Vendrell aseguró que históricamente las mayores marcas se daban en el invierno hasta que empezaron a proliferar los aires acondicionados y los récords migraron al período estival. “Ahora el verano está superando al invierno en cuanto a picos de demanda. Toda la estación transcurre a nivel potencia, salvo casos extremos. En esta oportunidad no deberíamos tener mayores inconvenientes, pero sí puede que surjan dificultades en algunas áreas de distribución”, anticipó. 

A nivel potencia, prosiguió, el sistema muestra capacidad independientemente de la generación renovable. “También hay que ser claros: quien aporta potencia para abastecer el pico es la creación térmica o hidroeléctrica convencional”, puntualizó.

Andrews, en tanto, dejó abierta una incógnita que tienen las empresas en agenda. “¿Cómo la población afectada por cambios tarifarios va a reaccionar en su conducta de consumo?”, se preguntó.

A su entender, la población educada que recibe una parte relevante del costo real del sistema debería reaccionar más prudentemente con respecto al uso de la energía. “Realmente la conducta de consumo de gas y electricidad en la Argentina tiene que volver a pensarse. Hay que poner el foco en cuál es la conducta del consumidor que hace muchos años que no verifica el costo real de ese producto-servicio”, consideró. 

Brandi recalcó que, de todas formas, las fuentes renovables han demostrado ser competitivas. “Hoy los clientes que estamos captando, que son privados, se acercan por opción. En general, se dan inversiones en todos los mercados donde compiten y donde hay buenos recursos energéticos como el gas, los vientos y los rayos solares. Nosotros nos sentimos cómodos en un escenario competitivo. Lo mejor sería que las reglas sean claras y que el mercado elija”, sentenció.

Proyectos en marcha

Aluar anunció en abril la construcción de la Etapa IV del Parque Eólico Aluar en su predio ubicado a unos 20 kilómetros de la ciudad chubutense de Puerto Madryn. Al respecto, Vendrell detalló que están muy avanzadas las bases y el tendido de caminos. “Lo bueno es que estamos llevando adelante la iniciativa con capital propio. Tenemos atraso en la provisión de los generadores y la parte del sistema de potencia, pero es un tema subsanable. Todavía no podemos decir que no vamos a poder cumplir con la fecha objetivo, que es de diciembre del año que viene”, manifestó.

A decir de Andrews, Genneia tiene una vocación de crecimiento genuina. “Estamos con un proyecto y una ampliación menor que se termina este verano en San Juan, y con un emprendimiento solar aguas arriba que empieza este año y que está tasado en unos 60 millones de dólares. También tenemos un proyecto eólico de tres etapas en la provincia de Buenos Aires, el cual estamos empezando ahora con otros u$s 280 millones. Es una propuesta muy importante que creo que el sistema argentino se merece”, reveló.

Finalmente, Brandi se refirió a la reciente asociación de PCR con Arcelor Mittal. “Teníamos un proyecto que estaba por iniciarse que cuadraba muy bien con lo que ellos querían”, explicó. 

Según sus palabras, Acindar conoce muy bien el mercado argentino y sabe cómo moverse en un contexto difícil. “Ellos valoran nuestro conocimiento en la industria renovable. La verdad es que estamos teniendo una muy buena relación y el proyecto se viene ejecutando de acuerdo con lo planificado. Junto con esta obra y los complejos Mataco III y Vivoratá, esperamos alcanzar los 527 Mw operativos para fines de 2023”, completó. 

Revista TRAMA completa: https://econojournal.com.ar/cntnt/uploads/2023/01/TRAMA-16-book_Final.pdf

La entrada Reclaman soluciones para el cuello de botella de la transmisión eléctrica se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Si antes la prioridad era la energía limpia, ahora lo es la energía segura»

El impacto en el supply chain que tuvo la pandemia y el conflicto bélico en Ucrania fue uno de los principales ejes temáticos abordados por el presidente de Tenaris para el Cono Sur, Javier Martínez Álvarez, durante su participación en el Energy Day. Ambas cuestiones, a su criterio, determinaron un contexto de precios internacionales altos y derivaron en la necesidad de los países europeos de reemplazar el gas ruso. «Si antes el norte estaba en tener energía limpia, ahora se trata de poseer energía segura», sentenció. 

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Lo que ocurrió en estos últimos años, indicó el ejecutivo, dejó en evidencia lo dramáticamente importante que puede ser la energía para el mundo y, sobre todo, para la Argentina. «Todo lo que sucedió fue inimaginable. Además de la pandemia y la guerra, también hubo un escenario de inflación por arriba del 10% en los países centrales de Europa y Estados Unidos. Para el sector, estas variables significaron cambios importantes», remarcó.

Antes de la pandemia, evocó, se veía un panorama energético bastante estabilizado, con un crecimiento significativo de las fuentes renovables. «Pero ante la cuestión sanitaria se dio una caída dramática del nivel de actividad y de los precios, con una posterior recuperación muy vigorosa orientada especialmente a bienes que servicios. Allí comenzaron los problemas de logística», advirtió. 

En este contexto de creciente incertidumbre, explicó, los países y las sociedades empezaron a tomar conciencia del costo de la transformación. «Todo se modificó, desde el uso de las energías renovables hasta la reducción de las emisiones. Hoy el factor predominante está en cómo abastecer energéticamente a los hogares. El gran desafío pasa por buscar el equilibrio entre la necesidad absoluta de seguir mejorando el impacto ambiental, sin soslayar la aparición de este nuevo elemento que es contar con la energía suficiente. La seguridad energética ha pasado a tener un valor fundamental y en esto juega un papel clave el gas, que actualmente es considerado como el hidrocarburo de la transición», aseguró.

En ese sentido, sostuvo, conviene tomar nota del ejemplo de Estados Unidos. «En la última década, por primera vez en su historia esa nación comenzó a bajar sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). Y eso fue porque el gas entró en la matriz energética norteamericana y reemplazó al carbón», subrayó. 

No es casual, prosiguió, que este hidrocarburo se presente como el socio estratégico de las fuentes renovables. «Este tipo de energías necesita de la reserva de potencia que aporta el gas. Como son intermitentes, precisan algo que les dé respaldo de potencia, energía constante», argumentó.

El rol de la Argentina 

Martínez Álvarez continuó su disertación poniendo el foco sobre los mayores requerimientos globales de seguridad energética a causa del conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, que es el principal proveedor de gas de varios países de Europa (sobre todo de Alemania e Italia). «Actualmente las naciones europeas están buscando fuentes alternativas de abastecimiento. Frente a esto, la Argentina tiene la posibilidad de convertir este problema del Viejo Continente en una oportunidad de desarrollo nacional», proyectó.

Los ciudadanos europeos, apuntó, vienen sufriendo un fuerte impacto en materia energética y económica. «La factura de luz de los británicos aumentó de 130 libras por mes a 1.400, y allí no hay subsidios. Antes gastaban aproximadamente el 3% de sus ingresos anuales en energía y ahora ese porcentaje trepó hasta un 30 por ciento. En este marco, las autoridades están obligadas a buscar vías alternativas de abastecimiento y seguridad para no seguir dependiendo del gas ruso. Los países que acompañan este proceso son Estados Unidos y Qatar, pero la Argentina también podría hacerlo», expresó.

El mercado local, a su entender, puede producir un gas competitivo, eficiente y abundante a 3 ó 4 dólares por millón de BTU. «Con esas condiciones, la Argentina podría convertirse en un país proveedor de gas. Tenemos la capacidad de generar un proyecto de licuefacción que nos permita exportar y así ayudar a los países europeos, pero también podemos pensar en industrializar ese gas y promover una iniciativa de transformación industrial», pronosticó.

Para lograr estos objetivos, manifestó, deben existir reglas de juego claras. «Cuando uno piensa en un proyecto de inversión, estima una inversión de u$s 10.000 ó u$s 15 millones en el marco de una competencia contra el mundo. Por eso es fundamental exhibir condiciones similares al resto», justificó. 

Según sus palabras, uno debe poder ingresar sus divisas para financiar las exportaciones y contar con la posibilidad de repagar a quienes invirtieron o financiaron la obra. «Debemos dar condiciones que permitan a los inversores tener la confianza de que todo se va a respetar en un país que hoy padece dificultades para cumplir este tipo de contratos», comentó.

Hay que dar, desde su óptica, mucha robustez y confianza al inversor. «Vale la pena hacerlo como país porque representa una oportunidad extraordinaria de crecimiento», destacó.

Proyecciones auspiciosas

Si la Argentina aprovecha la posibilidad que le brinda este escenario mundial, señaló Martínez Álvarez, solucionará muchos de los problemas de divisas que viene experimentando. «Es un desafío, pero existe una necesidad muy grande y se ha comprobado que el recurso de Vaca Muerta es competitivo», puntualizó. 

Fue vital, para el directivo, eliminar el riesgo exploratorio y productivo en la formación. «Hubo dos proyectos extraordinarios (el de YPF y Chevron en Loma Campana, y el nuestro en Fortín de Piedra) que permitieron comprobar que el petróleo y el gas de Vaca Muerta podían ser verdaderamente competitivos y eficientes. Antes esto era una idea y hoy es una realidad», ratificó.

No obstante, advirtió, para aprovechar esta posibilidad que se presenta a partir de la búsqueda de otros proveedores energéticos por parte de los países europeos es necesario construir confianza y tender puentes regulatorios. «Lo que tenemos a favor es que vivimos en una zona tranquila, sin conflictos bélicos. Esto ahora entra en la ecuación y resulta una ventaja. La Argentina debe trasmitir credibilidad», aseveró. 

En cuanto a los consensos políticos que tienen que darse para que se materialice esta oportunidad, sostuvo que puede verse una gradual evolución. «Hay una comprensión de la política argentina y de la ciudadanía sobre cómo la energía puede ser una dificultad si uno no la entiende, pero también puede contribuir con el desarrollo del país. Vaca Muerta siguió creciendo en condiciones adversas, por lo que evidentemente tiene un potencial interesante. Este podría ser un extraordinario momento para dictar leyes», reflexionó.

El ejecutivo de Tenaris también aportó su visión sobre cuál sería la estrategia más conveniente para el país en este escenario global. «En petróleo hay una ventana de oportunidad. Es un buen contexto para generar el andamiaje institucional que necesita la Argentina. Son días políticamente complejos, pero a uno le gustaría ver la voluntad de buscar transformaciones fuertes», consideró. 

En esa dirección, recalcó la importancia de los proyectos vinculados con la energía. «Traen desarrollo para el país, generan empleo y divisas. Se trata de iniciativas que movilizan a la sociedad entera», definió.

Cifras elocuentes

Martínez Álvarez afirmó que hay dos proyectos para conectar Loma Campana con Puesto Hernández que habilitarían potencialmente la exportación de 100.000 barriles hacia Chile. Si se añade a esto que la duplicación de Oldelval agregaría 230.000 barriles, calculó que sería posible alcanzar los 350.000 barriles adicionales. «Con esto la Argentina llegaría a producir 1 millón de barriles, que generarían entre u$s 8.000 y 10.000 millones por año en exportaciones, y cambiarían la ecuación energética y la macroeconomía del país», vaticinó. Estas iniciativas, continuó, tendrían que venir acompañadas por un cúmulo de inversiones en Neuquén y reglas de juego claras que otorguen previsibilidad. 

Este año, cuestionó, dejará un déficit de u$s 6.000 millones en la balanza energética. «No obstante, el país podría no tener que realizar importaciones en el corto plazo si desarrollase su capacidad exportadora. Siempre que se consolide lo que se está lanzando, el déficit de hoy podría convertirse en un superávit de u$s 10.000 ó u$s 15.000 millones,», cuantificó. 

De igual manera, expuso que el shale es una decisión de inversión de cada semana. «Las petroleras deciden todo el tiempo si van a llevar adelante una inversión porque saben que si dejan de hacerlo, la producción cae en un 70% a fin de año. Es algo que hay que revalidar continuamente. Sin embargo, esto es algo bueno porque hace que la política sepa que el sector representa una oportunidad muy grande que requiere de herramientas y previsibilidad», opinó. 

Sobre el proyecto de una planta de licuefacción, indicó que brinda beneficios en múltiples áreas. «No sólo genera la posibilidad de exportar volúmenes adicionales, trayendo divisas al país, sino que además crea excedente de líquidos ricos, que son vitales para obtener otros productos y que poseen un valor mucho más alto. Sería bueno un acuerdo realizado con una contraparte como Europa. Puede ser un proyecto que nos inserte en el mundo», anticipó. 

GNK y Proyecto Duplicar 

Tenaris, compañía perteneciente al Grupo Techint, tiene a su cargo la provisión de tubos con costura para el Gasoducto Néstor Kirchner (GNK).
A este emprendimiento Martínez Álvarez lo calificó directamente como «un desafío extraordinario». «Lo ideal hubiera sido lanzarlo en un proceso de dos años. Estamos movilizando todos nuestros recursos para llegar a término. Contratamos 300 personas, de las cuales tres cuartas partes son jóvenes de Valentín Alsina y Lanús, con poca experiencia, que se están formando», detalló.

A la empresa, aseguró, le gustan los retos de envergadura. «A las 24 horas de recibir la adjudicación y el primer pago del proyecto, estábamos dando la orden para lanzar la producción de acero y el contrato con la planta que lo lamina. Estamos fabricando los tubos en dos complejos, uno en Valentín Alsina y otro en Brasil», especificó.

Desde Tenaris, acotó, ya se ejecutó una inversión de u$s 8 millones. «La planta de acá tiene que producir un 30% arriba de lo que jamás produjo las 24 horas, durante los siete días», precisó. 

De todos modos, expresó, el proyecto tiene un componente relativo a la logística que resulta muy complejo. «Hay problemas. Hoy en el país se ve un nivel de actividad sostenido y faltan camiones. Lo que ocurre con nuestros tubos es que sólo entran cuatro por camión. Son aproximadamente 15 toneladas (Tn), lo cual es muy poco porque un camión puede llevar mucho más. Podríamos llevar seis caños, pero se exceden por 7 centímetros (cm). Estamos intentando readecuar la norma, pero no es fácil», reconoció.

Con respecto a la problemática logística que se presenta en torno a la construcción del gasoducto que unirá Tratayén, en Neuquén, con Salliqueló, en Buenos Aires, contó que para mover esos tubos deberá salir un camión cada siete minutos desde la planta de la firma durante las 24 horas del día. «En paralelo se va a estar llevando a cabo un oleoducto, pero sigue habiendo problemas en cuanto al abastecimiento de productos. Hay cuellos de botella y dificultades operativas de nacionalización en el país. Los desafíos surgen por todos lados», admitió. 

Finalmente, el directivo se refirió a la ampliación del transporte de crudo a partir del proyecto de Oldelval, que permitirá elevar la evacuación de 36.000 a 72.000 metros cúbicos (m3). «No veo grandes dificultades por parte de la compañía, pero sí en el avance de la obra. Ocurre que el sistema de construcción y de tendido de caños está estresado», explicó. 

Para su empresa, confirmó, resulta una obra más sencilla en comparación con el GNK. «A diferencia de ese proyecto, el oleoducto tiene soldadura eléctrica y es más fácil conseguir materia prima», completó.

La entrada <strong>«Si antes la prioridad era la energía limpia, ahora lo es la energía segura»</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Agostina Visconi

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

«Si antes la prioridad era la energía limpia, ahora lo es la energía segura»

El impacto en el supply chain que tuvo la pandemia y el conflicto bélico en Ucrania fue uno de los principales ejes temáticos abordados por el presidente de Tenaris para el Cono Sur, Javier Martínez Álvarez, durante su participación en el Energy Day. Ambas cuestiones, a su criterio, determinaron un contexto de precios internacionales altos y derivaron en la necesidad de los países europeos de reemplazar el gas ruso. «Si antes el norte estaba en tener energía limpia, ahora se trata de poseer energía segura», sentenció. 

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Lo que ocurrió en estos últimos años, indicó el ejecutivo, dejó en evidencia lo dramáticamente importante que puede ser la energía para el mundo y, sobre todo, para la Argentina. «Todo lo que sucedió fue inimaginable. Además de la pandemia y la guerra, también hubo un escenario de inflación por arriba del 10% en los países centrales de Europa y Estados Unidos. Para el sector, estas variables significaron cambios importantes», remarcó.

Antes de la pandemia, evocó, se veía un panorama energético bastante estabilizado, con un crecimiento significativo de las fuentes renovables. «Pero ante la cuestión sanitaria se dio una caída dramática del nivel de actividad y de los precios, con una posterior recuperación muy vigorosa orientada especialmente a bienes que servicios. Allí comenzaron los problemas de logística», advirtió. 

En este contexto de creciente incertidumbre, explicó, los países y las sociedades empezaron a tomar conciencia del costo de la transformación. «Todo se modificó, desde el uso de las energías renovables hasta la reducción de las emisiones. Hoy el factor predominante está en cómo abastecer energéticamente a los hogares. El gran desafío pasa por buscar el equilibrio entre la necesidad absoluta de seguir mejorando el impacto ambiental, sin soslayar la aparición de este nuevo elemento que es contar con la energía suficiente. La seguridad energética ha pasado a tener un valor fundamental y en esto juega un papel clave el gas, que actualmente es considerado como el hidrocarburo de la transición», aseguró.

En ese sentido, sostuvo, conviene tomar nota del ejemplo de Estados Unidos. «En la última década, por primera vez en su historia esa nación comenzó a bajar sus emisiones de dióxido de carbono (CO2). Y eso fue porque el gas entró en la matriz energética norteamericana y reemplazó al carbón», subrayó. 

No es casual, prosiguió, que este hidrocarburo se presente como el socio estratégico de las fuentes renovables. «Este tipo de energías necesita de la reserva de potencia que aporta el gas. Como son intermitentes, precisan algo que les dé respaldo de potencia, energía constante», argumentó.

El rol de la Argentina 

Martínez Álvarez continuó su disertación poniendo el foco sobre los mayores requerimientos globales de seguridad energética a causa del conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, que es el principal proveedor de gas de varios países de Europa (sobre todo de Alemania e Italia). «Actualmente las naciones europeas están buscando fuentes alternativas de abastecimiento. Frente a esto, la Argentina tiene la posibilidad de convertir este problema del Viejo Continente en una oportunidad de desarrollo nacional», proyectó.

Los ciudadanos europeos, apuntó, vienen sufriendo un fuerte impacto en materia energética y económica. «La factura de luz de los británicos aumentó de 130 libras por mes a 1.400, y allí no hay subsidios. Antes gastaban aproximadamente el 3% de sus ingresos anuales en energía y ahora ese porcentaje trepó hasta un 30 por ciento. En este marco, las autoridades están obligadas a buscar vías alternativas de abastecimiento y seguridad para no seguir dependiendo del gas ruso. Los países que acompañan este proceso son Estados Unidos y Qatar, pero la Argentina también podría hacerlo», expresó.

El mercado local, a su entender, puede producir un gas competitivo, eficiente y abundante a 3 ó 4 dólares por millón de BTU. «Con esas condiciones, la Argentina podría convertirse en un país proveedor de gas. Tenemos la capacidad de generar un proyecto de licuefacción que nos permita exportar y así ayudar a los países europeos, pero también podemos pensar en industrializar ese gas y promover una iniciativa de transformación industrial», pronosticó.

Para lograr estos objetivos, manifestó, deben existir reglas de juego claras. «Cuando uno piensa en un proyecto de inversión, estima una inversión de u$s 10.000 ó u$s 15 millones en el marco de una competencia contra el mundo. Por eso es fundamental exhibir condiciones similares al resto», justificó. 

Según sus palabras, uno debe poder ingresar sus divisas para financiar las exportaciones y contar con la posibilidad de repagar a quienes invirtieron o financiaron la obra. «Debemos dar condiciones que permitan a los inversores tener la confianza de que todo se va a respetar en un país que hoy padece dificultades para cumplir este tipo de contratos», comentó.

Hay que dar, desde su óptica, mucha robustez y confianza al inversor. «Vale la pena hacerlo como país porque representa una oportunidad extraordinaria de crecimiento», destacó.

Proyecciones auspiciosas

Si la Argentina aprovecha la posibilidad que le brinda este escenario mundial, señaló Martínez Álvarez, solucionará muchos de los problemas de divisas que viene experimentando. «Es un desafío, pero existe una necesidad muy grande y se ha comprobado que el recurso de Vaca Muerta es competitivo», puntualizó. 

Fue vital, para el directivo, eliminar el riesgo exploratorio y productivo en la formación. «Hubo dos proyectos extraordinarios (el de YPF y Chevron en Loma Campana, y el nuestro en Fortín de Piedra) que permitieron comprobar que el petróleo y el gas de Vaca Muerta podían ser verdaderamente competitivos y eficientes. Antes esto era una idea y hoy es una realidad», ratificó.

No obstante, advirtió, para aprovechar esta posibilidad que se presenta a partir de la búsqueda de otros proveedores energéticos por parte de los países europeos es necesario construir confianza y tender puentes regulatorios. «Lo que tenemos a favor es que vivimos en una zona tranquila, sin conflictos bélicos. Esto ahora entra en la ecuación y resulta una ventaja. La Argentina debe trasmitir credibilidad», aseveró. 

En cuanto a los consensos políticos que tienen que darse para que se materialice esta oportunidad, sostuvo que puede verse una gradual evolución. «Hay una comprensión de la política argentina y de la ciudadanía sobre cómo la energía puede ser una dificultad si uno no la entiende, pero también puede contribuir con el desarrollo del país. Vaca Muerta siguió creciendo en condiciones adversas, por lo que evidentemente tiene un potencial interesante. Este podría ser un extraordinario momento para dictar leyes», reflexionó.

El ejecutivo de Tenaris también aportó su visión sobre cuál sería la estrategia más conveniente para el país en este escenario global. «En petróleo hay una ventana de oportunidad. Es un buen contexto para generar el andamiaje institucional que necesita la Argentina. Son días políticamente complejos, pero a uno le gustaría ver la voluntad de buscar transformaciones fuertes», consideró. 

En esa dirección, recalcó la importancia de los proyectos vinculados con la energía. «Traen desarrollo para el país, generan empleo y divisas. Se trata de iniciativas que movilizan a la sociedad entera», definió.

Cifras elocuentes

Martínez Álvarez afirmó que hay dos proyectos para conectar Loma Campana con Puesto Hernández que habilitarían potencialmente la exportación de 100.000 barriles hacia Chile. Si se añade a esto que la duplicación de Oldelval agregaría 230.000 barriles, calculó que sería posible alcanzar los 350.000 barriles adicionales. «Con esto la Argentina llegaría a producir 1 millón de barriles, que generarían entre u$s 8.000 y 10.000 millones por año en exportaciones, y cambiarían la ecuación energética y la macroeconomía del país», vaticinó. Estas iniciativas, continuó, tendrían que venir acompañadas por un cúmulo de inversiones en Neuquén y reglas de juego claras que otorguen previsibilidad. 

Este año, cuestionó, dejará un déficit de u$s 6.000 millones en la balanza energética. «No obstante, el país podría no tener que realizar importaciones en el corto plazo si desarrollase su capacidad exportadora. Siempre que se consolide lo que se está lanzando, el déficit de hoy podría convertirse en un superávit de u$s 10.000 ó u$s 15.000 millones,», cuantificó. 

De igual manera, expuso que el shale es una decisión de inversión de cada semana. «Las petroleras deciden todo el tiempo si van a llevar adelante una inversión porque saben que si dejan de hacerlo, la producción cae en un 70% a fin de año. Es algo que hay que revalidar continuamente. Sin embargo, esto es algo bueno porque hace que la política sepa que el sector representa una oportunidad muy grande que requiere de herramientas y previsibilidad», opinó. 

Sobre el proyecto de una planta de licuefacción, indicó que brinda beneficios en múltiples áreas. «No sólo genera la posibilidad de exportar volúmenes adicionales, trayendo divisas al país, sino que además crea excedente de líquidos ricos, que son vitales para obtener otros productos y que poseen un valor mucho más alto. Sería bueno un acuerdo realizado con una contraparte como Europa. Puede ser un proyecto que nos inserte en el mundo», anticipó. 

GNK y Proyecto Duplicar 

Tenaris, compañía perteneciente al Grupo Techint, tiene a su cargo la provisión de tubos con costura para el Gasoducto Néstor Kirchner (GNK).
A este emprendimiento Martínez Álvarez lo calificó directamente como «un desafío extraordinario». «Lo ideal hubiera sido lanzarlo en un proceso de dos años. Estamos movilizando todos nuestros recursos para llegar a término. Contratamos 300 personas, de las cuales tres cuartas partes son jóvenes de Valentín Alsina y Lanús, con poca experiencia, que se están formando», detalló.

A la empresa, aseguró, le gustan los retos de envergadura. «A las 24 horas de recibir la adjudicación y el primer pago del proyecto, estábamos dando la orden para lanzar la producción de acero y el contrato con la planta que lo lamina. Estamos fabricando los tubos en dos complejos, uno en Valentín Alsina y otro en Brasil», especificó.

Desde Tenaris, acotó, ya se ejecutó una inversión de u$s 8 millones. «La planta de acá tiene que producir un 30% arriba de lo que jamás produjo las 24 horas, durante los siete días», precisó. 

De todos modos, expresó, el proyecto tiene un componente relativo a la logística que resulta muy complejo. «Hay problemas. Hoy en el país se ve un nivel de actividad sostenido y faltan camiones. Lo que ocurre con nuestros tubos es que sólo entran cuatro por camión. Son aproximadamente 15 toneladas (Tn), lo cual es muy poco porque un camión puede llevar mucho más. Podríamos llevar seis caños, pero se exceden por 7 centímetros (cm). Estamos intentando readecuar la norma, pero no es fácil», reconoció.

Con respecto a la problemática logística que se presenta en torno a la construcción del gasoducto que unirá Tratayén, en Neuquén, con Salliqueló, en Buenos Aires, contó que para mover esos tubos deberá salir un camión cada siete minutos desde la planta de la firma durante las 24 horas del día. «En paralelo se va a estar llevando a cabo un oleoducto, pero sigue habiendo problemas en cuanto al abastecimiento de productos. Hay cuellos de botella y dificultades operativas de nacionalización en el país. Los desafíos surgen por todos lados», admitió. 

Finalmente, el directivo se refirió a la ampliación del transporte de crudo a partir del proyecto de Oldelval, que permitirá elevar la evacuación de 36.000 a 72.000 metros cúbicos (m3). «No veo grandes dificultades por parte de la compañía, pero sí en el avance de la obra. Ocurre que el sistema de construcción y de tendido de caños está estresado», explicó. 

Para su empresa, confirmó, resulta una obra más sencilla en comparación con el GNK. «A diferencia de ese proyecto, el oleoducto tiene soldadura eléctrica y es más fácil conseguir materia prima», completó.

La entrada <strong>«Si antes la prioridad era la energía limpia, ahora lo es la energía segura»</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Agostina Visconi

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

PAE y Wintershall Dea reivindican la continuidad del Plan Gas

Confirmadas las nuevas ediciones del Plan Gas.Ar, instrumento fundamental para contractualizar a mediano plazo la producción del fluido en el país, Rodolfo Freire, vicepresidente de Pan American Energy (PAE), y Mariano D’Agostino, vicepresidente de Ventas y Marketing de Wintershall Dea, disertaron sobre el tema en el Energy Day.

Al abrir el panel de debate ‘Plan Gas: Los desafíos que plantea la contractualización del mercado hasta 2028’, Freire explicó que una clave para el desarrollo sectorial pasa por favorecer la ejecución de inversiones con estabilidad en las reglas de juego. “La contractualización es un factor fundamental para el producto que uno vende. Pensemos que esta industria invierte y desarrolla su negocio a largo plazo, realizando desembolsos cuantiosos en infraestructura y en pozos que tiene un horizonte de repago”, justificó. 

En su opinión, debe reivindicarse la continuidad del Plan Gas en contraposición con el mercado de gas anterior, cuando no existía este modelo vigente. “Veníamos de un gas natural no contractualizado, lo cual dificulta el desenvolvimiento en una industria que tiene inversiones tan fuertes y que requiere horizontes de repago. El Plan Gas fue un buen elemento para volver a poner la contractualización en la mesa”, insistió.

En consonancia con estas palabras, D’Agostino remarcó la utilidad de esta herramienta ponderando sus tres variables más interesantes. “Los tres elementos fundamentales a los que apunta el Plan Gas son la extensión de lo que hoy hay del onshore para la Cuenca Neuquina, una extensión posible de lo que es la Cuenca Austral y el volumen adicional que va a estar asociado a la infraestructura nueva; es decir, al Gasoducto Néstor Kirchner (GNK). Asimismo, a esos tres ítems hay que sumar los volúmenes adicionales que pueden aparecer en donde todavía hay capacidad de transporte”, aclaró. 

Potenciales exportaciones 

El Plan Gas permitió a los productores estar compitiendo por la demanda como también proyectar en cuanto a la exportación. Así lo cree D’Agostino, quien resumió brevemente su funcionamiento. “Nosotros tenemos que ofrecer un precio (a la demanda doméstica). El que más bajo ofrezca, más parte de esa demanda (de exportación) se lleva”, sintetizó. 

El ejecutivo de Wintershall Dea puso el foco en la demanda doméstica y la de las distribuidoras, las cuales impactan de manera diferente, ante el papel elemental de la demanda del mercado exportador. “El valor para ser competitivo en la demanda doméstica está en el mercado de exportación, que puede pagar un precio bastante más alto de lo que paga el doméstico”, distinguió.

Frente al escenario que plantea la competencia de precios entre el mercado exportador -también contraestacional- y la demanda interna, comentó que ahora que hay volúmenes adicionales puestos en el mercado o esperados respecto de la oferta, se está tratando de distribuirles algo de exportación. “Esto se hace, fundamentalmente, para no cerrar la producción en el verano. Así, aquel que ofrezca al mercado argentino un volumen a un precio competitivo en el invierno va a tener mayor cupo de exportación en el verano”, especificó.

La Argentina, resaltó, está interconectada con Chile a través de siete gasoductos. “Esto no sucede en todas las cuencas porque algunas tienen una madurez que impide que la demanda interna esté atendida”, apuntó. 

Con Brasil y Uruguay, expresó, solamente se llega hasta la frontera”. “Pero ambos, que son un poco más chicos, pueden posicionarse como demanda potencial de corto plazo”, aventuró.

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Es entendible, según Freire, la responsabilidad que tienen las empresas a la hora de analizar constantemente las posibilidades del mercado exportador. “Con respecto al mercado regional y fronterizo, hay que hacer inversión en infraestructura tanto para ir por Bolivia como para ir por Uruguay o por Uruguayana. El mercado del sur de Brasil es chico si uno se circunscribe a lo que es Porto Alegre, pero si uno lo piensa más hacia San Pablo, por ejemplo, se expande realmente mucho”, detalló.

Más allá de este potencial exportador, admitió, lo que va a faltar es una parte relevante de la decisión económica. “Uno toma por calidad o crédito de los clientes chilenos el precio que un par de años atrás podía obtener del mercado de exportación, por entonces más parecido a lo que era el interno”, afirmó. 

Dada la situación que se registra a nivel mundial, agregó, el panorama luce atractivo. “Hay que considerar que Chile es un importador neto y que consume gas natural licuado (GNL), con lo cual uno puede empezar a jugar con otros diferenciales de valores”, sostuvo.

Provisión confiable

Al hablar sobre la actualidad y las posibilidades de exportación que tuvieron las empresas, Freire comentó que en el verano de principios de este año la Argentina padecía grandes necesidades. “Estábamos una situación distinta, con una hidrología muy mala. Necesitábamos que nuestro sector térmico accediera al gas que se estaba exportando a Chile. No obstante, la Argentina confirmó su rol y dio confianza al mercado exportador de que estaba para cumplir estos contratos, lo que resultó excelente para seguir dándole seriedad al asunto”, manifestó.

En relación con las posibilidades de reforzar los vínculos comerciales de exportación con Brasil, señaló que hoy en día dicho mercado es chico porque así lo son las conexiones físicas existentes. “Pero hay que pensar en su potencial para intercambiar gas y energía. En el país tenemos líneas eléctricas que nos unen con Brasil y que nos permiten eventualmente exportar 2.000 megawatts (Mw), volumen cercano a los 8 millones de metros cúbicos (m3) por día”, cuantificó.

Desde su óptica, la realidad es que Brasil exhibe una gran dependencia de la generación hidroeléctrica. “Así como a principios de año estábamos con sequía, hoy en el vecino país -tal como aquí- hay exceso de agua. De hecho, actualmente el precio eléctrico en Brasil está en 55 reales, que son prácticamente 10 dólares”, ejemplificó. 

Es posible, añadió el directivo, plantear esquemas de compensación en donde se entregue gas cuando el recurso sobra y se lo reciba cuando escasee (lo que en la Argentina suele darse en invierno). “De ese modo, el diferencial de precio de verano te permite jugar o pensar en ideas creativas para no solamente quedarnos con que hay que mandar el gas por un gasoducto o construir uno nuevo”, indicó.
Los proveedores, precisó, necesitan ser considerados por los clientes como una opción verdadera. “Hoy Brasil no piensa en nosotros como opción por un montón de razones. No estamos en el radar y competimos contra el GNL, que es más ventajoso en cuanto a la flexibilidad que aporta en la operación. No obstante, hemos probado, sobre todo en los últimos dos o tres años, que podemos hacer las cosas bien en el Upstream y que estamos en condiciones ser competitivos. En efecto, hemos bajado significativamente costos y mejorado mucho en términos de productividad”, subrayó.

Para reforzar esta idea, D’Agostino celebró que se le haya demostrado a Chile que el país es un proveedor confiable. “Esto es así si uno tiene en cuenta que se le vendió el gas que no queríamos cerrar porque prácticamente implicaba un precio bajísimo de oportunidad”, reflexionó. 

Acto seguido, evocó, las empresas pasaron a vender esos contratos firmes de verano, los cuales se respetan -pase lo que pase- dentro del mercado interno argentino “Nosotros vamos a exportarles en forma ininterrumpible este año, pero podemos ampliar nuestras perspectivas en el invierno. Ahora también hay que demostrarle a Brasil que somos proveedores confiables. Mientras tanto, tenemos que ir trabajando seriamente en un proyecto de GNL de envergadura”, aseveró.

Desafío pendiente

Freire se refirió a la Argentina en virtud de la necesidad de un estado de madurez para comenzar a exportar gas a Brasil. “Desde el punto de vista del recurso, tenemos que producir a precios competitivos para llegar a exportar. En ese sentido, no es una cuestión menor resolver el desafío pendiente de la falta de infraestructura”, advirtió.

Eventualmente, expuso, habrá que llegar a la frontera. “Eso hoy está representando una restricción que de alguna forma empieza a esclarecerse a partir de la construcción del nuevo gasoducto para el año que viene. Esta obra es importante, claro, pero no suficiente”, enfatizó.
D’Agostino, por su parte, habló acerca del rol que desempeñan las productoras para posicionar este debate en la agenda de la industria. “Cuando uno mira el esfuerzo inversor que debe llevarse a cabo en materia de infraestructura y lo compara con el esfuerzo que tenemos que hacer en el Upstream para abastecer una determinada demanda, queda claro que el primer desembolso se sitúa en varios órdenes más chicos”, comparó. 

Energy Day – Foto Daniela Damelio

Para poder tomar las decisiones de inversión en el Midstream, agregó, debe haber un marco regulatorio bastante claro, estable y no expropiable. “Todo ese capital que se va a poner ahí, se va a hundir literalmente en la tierra. Se apunta, por lo tanto, a que se repague en un largo plazo”, argumentó. 

Por otro lado con respecto a Vaca Muerta, el ejecutivo puntualizó que el desarrollo de la Cuenca Neuquina amerita un esfuerzo constante. “Pero, si en algún momento algún negocio falla, la inversión se puede parar una vez que está hecho el caño”, completó.

La entrada <strong>PAE y Wintershall Dea reivindican la continuidad del Plan Gas</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Compre Neuquino: quieren multiplicar por 10 la cantidad de proveedores certificados

Con el foco puesto en el fortalecimiento de la cadena de valor de la actividad hidrocarburífera y en busca de una respuesta de servicios a la gran demanda que generó el desarrollo de Vaca Muerta, en mayo pasado la Legislatura de la provincia de Neuquén aprobó la nueva Ley de Compre Neuquino. Ahora, en los primeros días de enero, se emitió su reglamentación. La normativa es ambiciosa: apunta a que la cantidad de proveedores inscriptos bajo el paraguas de la Ley aumente de 100 a 1200 empresas. Además, fuentes provinciales indicaron a EconoJournal que se trabaja en una ley complementaria para que las operadoras contraten el 70% de trabajadores neuquinos.

La Ley N° 3.338 “de Fortalecimiento y Desarrollo de la cadena de Valor Neuquina”, conocida coloquialmente como de “Compre Neuquino”, derogó las versiones anteriores que proponían inicialmente una preferencia en la adquisición de bienes y servicios para las actividades hidrocarburíferas y mineras. La versión anterior disponía que al menos un 60% de los proveedores contratados por operadoras y empresas de servicios especiales debían estar calificados como las Empresas Certificadas Neuquinas (ECN).

La nueva propuesta —que fue enviada por la gobernación de Omar Gutiérrez a comienzos del 2020 pero que recién se trató después de la pandemia— planteó como objetivo incrementar el volumen de compañías locales. En esa dirección, flexibilizó las condiciones de ingreso al registro de empresas certificadas, amplió el beneficio de preferencia para las empresas locales y proyectó obras a partir de la conformación de una comisión evaluadora. También estableció un seguimiento de esos objetivos a través de una plataforma digital.

El Centro PyME y Agencia de desarrollo económico de Neuquén (Pyme-Adeneu) es el órgano de aplicación de la normativa. Depende del Ministerio de Producción e Industria que dirige Facundo López Raggi.

Visión

EconoJournal dialogó con el referente del sector Oil&Gas y minería del centro PyME, Gabriel Di Prinzio, quien explicó que “en el marco de pensar en la transición energética y contemplando un mediano a largo plazo se estableció un proyecto más de fortalecimiento de esa cadena de valor”.

“Se puso el foco en los programas de desarrollo de proveedores y sin quitar el concepto del Compre neuquino y complementándolo con el Desarrollo de Proveedores, salió este proyecto de ley que se debatió en la legislatura contemplando la opinión de la CEPH (Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos) y  de la CEOPE (empresas de servicio) ”, explicó.

“La idea es generar un esquema que resuelva algunos cuellos de botella que se habían generado con la Ley anterior y afectaba a empresas locales que no podían certificar. Por ejemplo, se pedía domicilio legal en la provincia o que más del 51% de los socios residiera en la provincia. Con el nuevo esquema, pueden inscribirse”, dijo Di Pinzio.

Se estima que, a partir de las modificaciones realizadas, más de 1200 empresas estarán en condiciones de poder gestionar su certificado. La normativa establece que, en un proceso licitatorio y luego de superada la evaluación técnica, las empresas certificadas disponen de un porcentaje en su oferta económica, dentro de la cual podrán obtener la preferencia sobre una empresa no certificada, debiendo ajustar su cotización a la mejor oferta económica. Este procedimiento es conocido como ‘first refusal’.

La modificación planteó, entre otros puntos, la aplicación de una fórmula polinómica que permita ampliar el universo de pymes que pueden tramitar el certificado de empresa neuquina. Las variables que se contemplarán son: domicilio de la empresa, coeficiente de ingresos, conformación del capital social, cantidad de fuentes de empleo que genera y cantidad de bases y oficinas en el territorio provincial.

Priorizar el empleo local

La semana pasada se llevó a cabo un encuentro en la Legislatura de la provincia con 55 representantes de operadoras y empresas de servicios especializados en el marco de la  presentación de la Ley 3.338. Allí el vicegobernador Marcos Koopmann, candidato a gobernador por el Movimiento Popular Neuquino, anunció que presentará un proyecto para que el personal de las empresas petroleras y sus prestadoras sea de origen neuquino como mínimo en un 70% y con por lo menos dos años de residencia anterior en la provincia.

Fuentes del poder legislativo confirmaron a EconoJournal que se está trabajando y cerrando el proyecto que será presentado seguramente esta semana. “Nuestra gestión tendrá como uno de sus prioridades fundamentales, lograr que Vaca Muerta sea primero para las familias neuquinas. Y vamos a presentar este proyecto de ley ahora, para no tener que esperar a cuando asumamos para ponerlo en marcha”, remarcó Koopmann. Agregó que, en forma paralela, se diseñará un programa de formación laboral para Vaca Muerta, destinado a mejorar la oferta de recursos humanos neuquinos.

Desarrollo de proveedores

López Raggi destacó que “se incorporaron en la ley los programas de desarrollo de proveedores y los hace obligatorios para las empresas obligadas en la ley, algo que es muy relevante porque haría que todos estemos trabajando bajo la misma línea, que es que cada vez más pymes neuquinas certificadas estén incorporadas como el grupo de proveedores de empresas operadoras y empresas de servicios especializados”.

Ya con la normativa finalizada, en estas semanas se llevará a cabo un apuesta en común con una agenda de trabajo con cada una de las empresas operadoras y de servicios especiales. 

El representante del sector privado en el Centro Pyme, Edgardo Phielipp, hizo una evaluación en diálogo con este medio: “Vaca Muerta ha crecido en productividad, en competitividad gracias a las inversiones que realizaron las operadoras, en la cadena de valor hidrocarburífera en la zona y esto ha impactado en las empresas de servicios especializados, pero también se ve una notable mejora de productividad que han generado las pymes locales”.

“Queremos resguardar el empleo local, y ser cuidadosos con la competitividad de Vaca Muerta que se necesita para que vengan cada vez más inversiones”, expresó. y agregó: “La decisión del gobierno provincial es aplicar la Ley, actualmente está creciendo la actividad, pero no está creciendo la participación de las empresas locales, hay una distorsión que hay que corregir”

Universo PyME

La autoridad de aplicación de la ley tiene una base de datos de las empresas certificadas y las potencialmente certificables. Se trata de unas 4500 empresas que fueron informadas por los sujetos obligados. De ese total, unas 1200 son consideradas con potencial de certificar con la nueva Ley.

“Nosotros vamos a facilitar los procedimientos. Nuestra idea es facilitar todo el proceso para que no sea un obstáculo la certificación, pero no deja de ser un acto voluntario de una empresa que busca el beneficio de la ley del Compre Neuquino”, detalló Di Prinzio.

Y agregó que “hay muchos casos de empresas que no pudieron certificar por inconvenientes como la antigüedad de la empresa o porque los socios vivían afuera o porque el requisito del 51% del capital social no se cumplía. O empresas que se crearon en Buenos Aires y no migraron su domicilio legal acá, pero el socio vive acá, las instalaciones están acá y el empleo también”.

Empresariado local

“Neuquén tiene 100 años de historia de Oil&Gas, en estos 10 años de los no convencionales el empresario se ajustó a la complejidad y eso hizo que pudiera seguir teniendo mercado. Quizás existen casos donde la empresa local no tiene la capacidad al 100% y ahí es donde la Ley tiene que ayudar. La industria en eso es compleja, hay ciertas variaciones y la puesta en campo de una nueva tecnología tiene riesgos elevados”, expuso Di Prinzio.

La idea, agregó, es “poder reemplazar alguna oferta que viene de afuera con mano de obra local, eso sería un buen paso para generar know how propio acá. A nivel servicio no detectamos actividades donde tengamos grandes falencias”.

La industria petrolera movió en 2021 unos 4.200 millones de dólares en el área de bienes y servicios. De ese total, 2.100 millones fueron para servicios especiales (que son prestados por empresas multinacionales), el resto fue para rubros donde sí hay oferta suficiente de empresas locales. A su vez, 540 millones fueron facturados por el universo promedio de 100 empresas certificadas neuquinas. Con respecto a 2020 hubo un 27 % de incremento en la masa certificada.

La entrada <strong>Compre Neuquino: quieren multiplicar por 10 la cantidad de proveedores certificados</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Jorgelina Reyente

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Bertotto Boglione proveerá el desarrollo Qubic con su estación portátil de combustible

Bertotto Boglione continúa acompañando la innovación. La compañía aportará al desarrollo Qubic con su estación portátil de combustible.El observatorio QUBIC es un desarrollo internacional que busca el origen del universo y las huellas del big bang. Es único en el mundo por sus avanzadas características. Se encuentra ubicado a 4.980 metros sobre el nivel del mar en el paraje salteño “Altos Chorrillos”.

El proyecto internacional servirá para medir señales del cosmos a 13.800 millones de años en el tiempo. Sin dudas un gran hito marcado por la tecnología y la innovación en donde Bertotto Boglione tiene la gran responsabilidad de brindarle el depósito de energía para su constante funcionamiento, por lo que provee al desarrollo con su estación portátil para almacenamiento y despacho de combustible líquido con capacidades de 20 metros cúbicos (m3) de trabajo.

La estación está compuesta por un tanque simple pared aéreo de formato cilíndrico horizontal; una batea de contención principal totalmente recubierta para condiciones climáticas nevadas, con capacidad superior al 10% del volumen de almacenamiento total del tanque y un kit de despacho en el frente compuesto por una batea de contención secundaria con estructura de soporte para el equipo de trasiego.

Sobre este proyecto, Carlos Robotti, asesor comercial de la empresa, señaló “cuando acompañamos estos grandes proyectos, Bertotto Boglione demuestra no sólo su liderazgo en calidad sino también la adaptación que tenemos como empresa para brindar soluciones a la medida de nuestros clientes”. Asimismo, sostuvo “en estos 75 años, Bertotto Boglione acompaña proyectos innovadores, con los cuales nos sentimos orgullosos de la marca y los clientes que nos eligen”.

La entrada <strong>Bertotto Boglione proveerá el desarrollo Qubic con su estación portátil de combustible</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Agostina Visconi

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Con cambios en las condiciones de contratación, Enarsa licitó la importación de 30 cargamentos de LNG para el invierno

Los precios del Gas Natural Licuado (LNG) en el mercado TTF de Rotterdam (Países Bajos), la principal referencia para Europa, cayeron a la mitad en los últimos 75 días. El 4 de noviembre, el gas cotizaba a 125 euros por megawatt por hora (MWh), unos 36 dólares por millón de BTU. Este lunes 23 de enero, en cambio, el valor spot de LNG para marzo rondaba los 66 euros (unos 19 US$/MMBTU) y la proyección para junio de 2023 descendía a 61,50 euros.

El gobierno quiere aprovechar el descenso de los precios globales para recortar el costo millonario del LNG importado que se consume en invierno para cubrir el salto de la demanda de gas en los hogares. Por eso, la empresa estatal Enarsa lanzó este lunes una licitación para adquirir 30 cargamentos de LNG para la terminal regasificadora de Escobar. Los buques deberán arribar entre el 15 de marzo y el 5 de agosto de este año, según se detalla en el tender al que accedió EconoJournal.

El pliego elaborado por Enarsa incluye una serie de novedades cuando se lo compara con compulsas anteriores realizadas por la empresa que preside Agustín Gerez. La más relevante, tal como adelantó este medio en una nota publicada el 29 de noviembre pasado, es que el gobierno les ofreció pagarles por adelantado a los proveedores de LNG —petroleras internacionales como BP, TotalEnergies y Chevron traders como Trafigura, Vitol, Glencore y Gunvour, entre otros—, incluso antes de que entreguen sus cargamentos en la terminal ubicada sobre el río Paraná, el norte de la provincia de Buenos Aires.

La terminal regasificadora de Escobar es la única que está operativa en el país.

El gobierno aún no oficializó qué hará con el segundo barco regasificador que operaba en el puerto de Bahía Blanca. En Energía aseguran que se contratará de nuevo a un barco entre los meses de junio y agosto, pero aún no hay decisión oficial. Dependerá, en gran medida, del grado de avance que registre la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner (GPNK).

¿Por qué se eligió el cambio de modalidad?

En rigor, el pliego establece que Enarsa depositará un 20% de lo que le corresponda a los proveedores que sean asignados —las ofertas se presentarán el 8 de febrero y los ganadores se conocerán un día más tarde— cinco días después de que se firmen los contratos de venta. El 80% restante se cancelará en cuatro pagos mensuales, cada uno por un 20% del total. Eso quiere decir que los proveedores terminarán de cobrar en junio de 2023. El esquema es totalmente distinto al utilizado hasta ahora, dado que cada cargamento recién se pagaba en su totalidad tres días antes de ingresos en aguas argentinas.

El área energética del gobierno —que encabeza la secretaria Flavia Royón— cree que al pagar por adelantado se mitigirá, al menos parcialmente, el riesgo tácito de operar en una macroeconomía tan endeble como la argentina, que enfrenta un estrangulamiento estructural por la falta de dólares. “Es una forma de demostrarle a los proveedores de LNG que existe voluntad de pago y que el gobierno priorizará los pocos dólares que hay en la economía para pagar las importaciones de energía”, indicaron el directivo de un trander.

La otra novedad es que Enarsa ofreció dos alternativas para valorizar la oferta (los contendientes del concurso pueden ofertar un importe fijo o un descuento sobre precio en el mercado TTF), pero desde la óptica de la compañía estatal en ambos casos se termina comprando a precio fijo. ¿Qué significa eso? Como punto de partido, significa que Enarsa sabrá exactamente qué precio pagará cuando confirme las adjudicaciones. Por lo general, en este tipo de operaciones de importación, se opta por un mix entre comprar un porcentaje de los cargamentos a precio fijo y otro tanto a precio variable para capturar valor en caso de que el precio de compra descienda en los últimos meses.

En bloques

“Por ejemplo, si el gobierno creyera que el precio del LNG en julio será más barato que el de hoy, lo lógico hubiese sido que pague los cargamentos que arriben ese mes a un precio variable que recién se se confirme en ese momento. Lo que hizo, en cambio, fue comprar a precio fijo. Es difícil saber qué va a pasar, porque algunos analistas dicen que Europa se sobrestockeo, por lo que el precio seguirá bajando, y otros sostienen que si China reactiva la cotización del LNG volverá subir. Lo concreto es que con la fórmula que se eligió, si el precio baja aún más en los próximos seis meses, Enarsa no podrá beneficiarse de esa situación”, analizó un consultor del mercado.

El tercer elemento novedoso es que la licitación está estructurada en bloques de 10 cargamentos y se deja abierta la posibilidad a que un proveedor pueda ofertar por los 30 buques de LNG. Hasta ahora se trabajaba con ventanas temporales de uno o dos meses. En esta licitación cada uno de los tres lotes incluye cargas a ser entregadas en todos los meses involucrados (de marzo a agosto).

Mejora de precio

Al igual que con la cláusula de pago por adelantado, lo que se busca es bajar los precios de compra de LNG que pagará el Estado argentino. Al ofrecerle más volumen y escala, la apuesta es que haya interesados en quedarse con todo el paquete y que, para eso, ofrezcan precios más económicos. Con el mercado sobrestockeado (a algunos países parece incluso sobrarle algo de gas), la idea hace sentido, aunque es difícil que una petrolera internacional esté dispuesto a asumir el riesgo que implicaría venderle 30 buques a mismo jugador (Enarsa) en un contexto económico complicado. Tal vez aun trader podría interesarle.

En los zapatos del directivo de la empresa estatal o funcionario del gobierno que tenga que firmar las adjudicaciones, tampoco es fácil elegir a un solo proveedor. Por lo general, a fin de evitar riesgos a futuro, los funcionarios a cargo de licitaciones millonarias como esta, prefieren distribuir las adjudicaciones entre varias empresas para evitar que alguien pueda decir que se benefició a un solo competidor.

La entrada Con cambios en las condiciones de contratación, Enarsa licitó la importación de 30 cargamentos de LNG para el invierno se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolas Gandini

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Cómo opera el frente de obra con 50 soldadores internacionales que construyen el Gasoducto Néstor Kirchner

En materia de energía, la principal parada que se juega el gobierno este año es llegar a inaugurar el gasoducto Néstor Kirchner el próximo 20 de junio, tal como se comprometieron los máximos referentes del Frente de Todos. Fuentes de las empresas constructoras que participan de la obra —el consorcio Techint-Sacde y BTU— sostienen que en el plano técnico es viable cumplir ese objetivo temporal. Ese optimismo coexiste, sin embargo, con voces crípticas del sector que sostienen que el caño no estará operativo en este invierno porque no hay tiempo material para cubrir todas las instancias que restan (colocar las válvulas y realizar todas las pruebas necesarias para validar la infraestructura) . El interrogante se dilucidará en los próximos meses.

Los avances

El consorció integrado por Techint Ingeniería y Construcción y Sacde, que tiene a su cargo la construcción de los tramos 1 y 2 del nuevo caño entre Tratayén y Salliqueló, consolidó en estas semanas el funcionamiento de un equipo especial de 50 soldadores internacionales (buena parte de ellos son procedentes de Turquía) que, por primera vez en la Argentina, está trabajando con una soldadora automática de primer nivel que eleva los estándares de calidad, repetitividad y velocidad de las maniobras de soldado.

La UTE transitó en diciembre la curva de aprendizaje que implica comenzar a operar con una tecnología desconocida en el mercado local. El medio centenar de soldadores especializados —se optó por traer técnicos extranjeros porque el escaso tiempo de ejecución del proyecto no deja margen de error— está distribuido en dos grupos de 25 personas, cada uno abocado a un tramo del gasoducto.

El proceso

Las soldadoras automáticas que se utilizan en el Gasoducto Néstor Kirchner (GPNK) fueron contratadas a la empresa CRC-Evans, el principal tecnólogo en el área de tendido de ductos a nivel global. Techint ya utilizó este equipamiento en México (en el proyecto Ramones) y en Arabia Saudita. Se trabaja con un conjunto tecnológico distinto: a diferencia de las soldadoras manuales o semi-automáticas, que realizan pruebas de gammagrafía para inspeccionar cada costura, en este caso la inspección se realiza por ultrasonido, mucho más confiable. La costura interna del gasoducto se realiza mediante un moderno equipo que se introduce en el caño y lo suelda automáticamente (ver imagen).

Prácticamente, no hay intervención humana en el proceso, al igual que durante la costura final que se realizar de manera externa.

El consorcio Techint-Sacde, que en total emplea unos 2200 distribuidos en varios campamentos, opera dos plantas de tendido doble junta de caños. “En el tramo 2 estamos soldando por encima de los previsto, con más de 70 costuras por día. Siempre lleva un tiempo transitar la curva de arranque de una tecnología nueva, armar los equipos, conseguir los insumos, la maquinaria”, explicaron allegados al proyecto, que en el área estatal está bajo la órbita de Enarsa.

Uno de los desafíos que tiene por delante el consorcio será el cruce del río Colorado. Ese trabajo, que estaba previsto para febrero, finalmente se concretará en marzo. La obra será subcontratada a la firma internacional Flow Tech, uno de los referentes en proyectos submarinos.

La entrada Cómo opera el frente de obra con 50 soldadores internacionales que construyen el Gasoducto Néstor Kirchner se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolas Gandini

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Audiencia pública: el gobierno define de cuánto será el aumento de la tarifa que cobran Edenor y Edesur

La audiencia pública donde se debatió el aumento de las tarifas de Edenor y Edesur en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) contó sólo con 22 intervenciones y duró apenas 4 horas y 17 minutos (comenzó 8:38 y culminó 12:55 horas). Estuvo a cargo del Ente Nacional Regulador de la Energía (ENRE) y su interventor Walter Martello (respaldado por Sergio Massa) advirtió que “Edenor y Edesur no van a tener las tarifas que piden, van a tener las tarifas que los usuarios puedan pagar”.

En respuesta a la declaración de Francesco Starace del CEO del grupo italiano Enel (controlante de Edesur), que en un panel sobre energía organizado por la escuela de Negocio de Harvard, dijo que la legislación argentina era “bizarra”, Martello señaló: «nosotros creemos que lo verdaderamente bizarro, en el sentido de raro y extravagante según define la Real Academia Española, es pretender tarifas del Primer Mundo ofreciendo una calidad de servicio del Tercer Mundo», así como «no poder gestionar un negocio en un mercado no competitivo y con usuarios cautivos«.

Por su parte, las distribuidoras eléctricas, que por nota ya habían reclamado formalmente una recomposición tarifaria de 262%, hicieron foco en la suba del Valor Agregado de Distribución (VAD), el segmento de las boletas que determina el margen de las compañías. La audiencia pública estaba convocada para establecer una adecuación tarifaria transitoria, dentro del proceso de Revisión Tarifaria Integral (RTI), que se va a traducir en aumentos que impactarán a partir de marzo.

Edenor y Edesur

Federico Méndez, en representación de Edenor, señaló que para cubrir el déficit de la compañía “el 80% de los clientes residenciales en promedio deberían pasar a pagar una factura final con impuestos de $ 2.757 (mensuales). Esto es sensiblemente menor a lo que pagan el resto de los usuarios en el país”. Para esto, el requerimiento de fondos de Edenor para cubrir el déficit asciende a $ 205.760 millones para 2023. Méndez añadió que “Edenor perdió el 41% de la participación en las facturas en beneficio de las generadoras y las petroleras, ya que en 2018 las distribuidoras se llevaban el 33% del monto de las facturas y en 2022 bajó al 20%. Pero con la segmentación tarifaria completa la pérdida de participación de Edenor será del 55%”. Pasará del 20% de participación en las facturas en la actualidad al 15%, según explicó el vocero de Edenor.

En tanto, Jorge Lemos de la distribuidora Edesur, indicó que “los ingresos de la compañía representan alrededor del 17% de las facturas y no alcanzan a cubrir los costos operativos”, que se completan con el 58% del costo de la energía y un 25% impuestos, según el gráfico que mostró en la audiencia. Además, destacó: “sin entrar en una discusión bizarra o barroca, como dijo el Ejecutivo (del Grupo Enel), lo cierto es que desde la Ley de Emergencia de 2019 se viene postergando la realización de la RTI, donde se deberían fijar cuáles son las obligaciones de la empresa y cuál sería la tarifa por las mismas”.

Luego, subrayó que “de los $ 1.800 que representa la factura promedio, a Edesur sólo le quedan $ 306 para cubrir todos sus gastos” y añadió que “lo que se discute en esta audiencia es que variación de costos por inflación se le reconoce a Edesur”. Las distribuidoras argumentaron que desde febrero de 2019 registraron dos incrementos: uno de 21% en mayo de 2021 y otro de 8% en marzo de 2022. Un incremento total de 31% donde, en el mismo período, la devaluación fue de 370% y el Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 516%.

La política

En la audiencia participaron representantes de las distribuidoras eléctricas, de las asociaciones de empresas del sector y de organizaciones de defensa de los usuarios. Casi no hubo participaciones individuales. El dato político es que no participaron representantes del oficialismo ni hubo una voz del kirchnerismo en la audiencia pública, siendo que las tarifas de electricidad y gas fueron temas centrales en la interna del Frente de Todos y, en particular, en la disputa con el ex ministro de Economía, Martín Guzmán. No participó tampoco Gastón Ghioni, subsecretario de Energía de la gobernación de Axel Kicillof. Tampoco funcionarios de otros sectores políticos.

Sólo fue parte de la audiencia Fernando Gray, el intendente de Esteban Echeverría, una localidad bonaerense que es afectada bastante seguido por cortes de suministro, y José Ramón, diputado nacional por la provincia de Mendoza, que fue crítico con las distribuidoras y con Martello del ENRE. Por parte de las organizaciones de usuarios habló Mariana Grosso, que representó a la Defensoría del Pueblo de la Nación y sostuvo: “lo que se está discutiendo en esta audiencia es una incógnita, porque creemos que estamos en medio de un desacuerdo ente el Estado y las empresas, pero parece que se olvidan de que esto se traduce en la calidad de la prestación”.

La entrada <strong>Audiencia pública: el gobierno define de cuánto será el aumento de la tarifa que cobran Edenor y Edesur</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Roberto Bellato

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Naturgy BAN designó a Gerardo Gómez como gerente general

Gerardo Gómez fue designado como gerente general de Naturgy. Inició su carrera en la compañía hace casi 30 años, es ingeniero químico y se ha desempeñado en varias posiciones en las áreas de Operaciones, Comercial y Controlling en Naturgy BAN, y también en posiciones de responsabilidad en el ámbito internacional, donde el grupo multinacional está presente.

Ocupó el cargo de Country Manager en Perú, y cargos de responsabilidad en las dos principales sedes del Grupo en España. Desde febrero de 2021 a la fecha, se desempeñó como Gerente General de Gasnor, distribuidora de gas natural por redes del noroeste argentino.

Asimismo, Gómez fue designado Country Manager de Naturgy para Argentina, grupo que en el país es accionista mayoritario de Naturgy BAN S.A, Gasnor S.A y Energía San Juan, la distribuidora de energía eléctrica de la provincia de San Juan.

La entrada Naturgy BAN designó a Gerardo Gómez como gerente general se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Golpeado por la rotura de Atucha II y la falta de respaldo de Massa, Antúnez podría dejar la presidencia de Nucleoeléctrica

José Luis Antúnez, presidente de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), envío el 17 de noviembre pasado una nota dirigida a la secretaría de Energía, Flavia Royón, para reclamar una asistencia del Tesoro de $ 271 millones mensuales para cubrir con los pagos a dos empresas contratistas que están trabajando en la adecuación del terreno donde la empresa estatal pretende construir Atucha III, la cuarta central atómica del país. Antúnez no tuvo respuesta a ese pedido de fondos, que iban utilizarse para cubrir sueldos atrasados de unos 600 operarios asignados al proyecto atómico, que se encuentra demorado desde hace años por la imposibilidad de cerrar el contrato tecnológico y de financiamiento con el gobierno chino.

La precariedad financiera de NA-SA escaló en lo sindical: UOCRA llamó la semana pasada a un paro de actividades en el predio asignado a Henisa Sudamericana y Hurón, las dos contratistas que tienen a su cargo el movimiento de suelo y preparación del terreno donde se proyecta instalar la central. La conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo expira este martes (mañana) y no hay certezas sobre el curso que tomarán los acontecimientos.

Fuentes del área energética del gobierno admitieron a EconoJournal que el despido de los operarios involucrados es una posibilidad concreta porque el Ministerio de Economía, que conduce Sergio Massa, ya le avisó a Antúnez que no está dispuesto a seguir financiando de manera irrestricta todos los proyectos del área nuclear. Frente a ese panorama, el escenario para los empleados de Henisa y Hurón luce más que complicado.

Debilidad

Al margen de esta cuestión coyuntural, la situación del presidente de Nucleoeléctrica Argentina es endeble desde octubre, cuando un error humano provocó el desperfecto que de Atucha II, que desde ese momento quedó fuera de servicio y su fecha de reingreso es incierta, tal como publicó este medio. En materia de gestión, tanto Antúnez como su segundo, el vicepresidente Jorge Sidelnik quedaron en el centro de escena. En particular porque cuando asumieron en 2021 el control de NA-SA modificaron el cronograma de reparaciones de Atucha II que había configurado el directorio anterior. Fuentes del sector nuclear argumentan que ese cambio terminó afectado las gestiones de operación y mantenimiento de la planta nuclear.

Si bien desde NA-SA informaron que el costo de la reparación no sería prohibitivo (se situaría entre los 2 y los 4 millones de dólares), el desperfecto boicotea la intención de Antúnez revitalizar el Plan Nuclear Argentino.

“La verdad es que quedó golpeado, porque Massa no está dispuesto a seguir girándolo plata para Atucha III, un proyecto que a ciencia cierta nadie sabe si va a avanzar o no”, reconoció una fuente al tanto de la gestión cotidiana de NA-SA. “No sería extraño que dé un paso al costado en las próximas semanas”, agregó.

Será clave ver si Massa autoriza el giro de los fondos para descomprimir el conflicto con Henisa Sudamericana. Más que nada para saber si Antúnez sigue teniendo respaldo político o no.

Caso problemático

Desde su nacimiento mismo, Atucha II siempre ha sido la más problemática de las tres centrales nucleoeléctricas con las que cuenta el país. Debe recordarse que el complejo comenzó a construirse en 1984, pero la obra se frenó en 1994 y recién se retomó en 2006, prácticamente con los mismos materiales. Incorporada al Sistema Interconectado Nacional (SIN) en 2014, la planta no posee los altos índices de confiabilidad que presentan Atucha I y Embalse, sino que suele registrar complicaciones operativas.

En reserva, técnicos de NA-SA califican a Atucha I como “un relojito” y a Embalse como “muy confiable”. Atucha II, en cambio, es vista por ellos con crudeza como “un injerto”. “Es como un Taunus del 80, pero armado en 2014. Por eso siempre tiene problemas”, admiten.

Las particularidades de su ingeniería no significan, por supuesto, que la central configure un riesgo para la seguridad general. “Sólo se traducen en recurrentes paradas imprevistas y, por lo tanto, en un menor aporte de electricidad al sistema”, aclaran.

Clima susceptible

El incidente de Atucha II, producido hace alrededor de cuatro meses, no tardó en darse a conocer entre los trabajadores de NA-SA. No obstante, la noticia recién tomó estado público en las últimas semanas. El ambiente de la industria nuclear es de por sí bastante hermético. A esto se suman las internas políticas que hoy atraviesan a todo el sector energético. “Es innegable que el Directorio de nuestra empresa está muy politizado. Un funcionario que en los últimos tiempos pisa con fuerza es el subgeneral de Enarsa, Gastón Leydet”, comentaron desde NA-SA. Leydet fue uno de los asesores de Julio De Vido cuando el ex ministro de Planificación ejerció como diputado nacional. Luego se posicionó en Enarsa, donde tiene un rol relevante en la gestión de la empresa que tiene a su cargo la construcción del gasoducto Néstor Kirchner, y en forma simultánea incidió significativamente en la conducción política de Nucleoeléctrica. En rigor, fue Leydet quien impulsó la designación del Directorio actual integrado por Antúnez, Sidelnik, Alejandro Estévez, Isidro Baschar y Gabriel Barceló. Frente a la debilidad relativa de Antúnez, Leydet cobró en los últimos dos meses cada vez más protagonismo en el día a día de la empresa.

Falla en Atucha II

Uno de los cuatro soportes internos del reactor de Atucha II perdió su posición original y quedó suelto en el fondo. La reparación de este problema, originado por un fallo humano, resultará sumamente compleja: implicará abrir el reactor y soldar la pieza, o extraerla y seguir operando con los otros tres soportes.

De escogerse la primera opción, la salida de servicio de la central podría extenderse por más de un año. No obstante, desde NA-SA se confía en apelar exitosamente a la segunda alternativa. Para ello ya realizaron contrataciones de personal especializado proveniente del exterior. La última palabra, de todos modos, la tendrán los técnicos de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

NA-SA tiene en carpeta el proyecto de extensión de vida de Atucha I. Queda por determinar si la parálisis de Atucha II modificará o no la puesta en marcha de esa obra, cuya fecha de inicio estaba prevista para 2024. Habrá que ver, además, si una vez solucionado el actual inconveniente esta usina podrá volver a funcionar al 100% de su potencia instalada.

Por lo pronto, la operadora informó que el próximo martes 24 de enero se realizará la subasta correspondiente a la colocación del primer tramo del Fideicomiso Financiero Solidario de Infraestructura Pública NA-SA IV. Destinada a la obtención de fondos para financiar la citada prolongación del horizonte productivo de Atucha I, la iniciativa también impulsará la construcción del segundo almacenamiento en seco de elementos combustibles gastados del Sitio Atucha.

La entrada Golpeado por la rotura de Atucha II y la falta de respaldo de Massa, Antúnez podría dejar la presidencia de Nucleoeléctrica se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolas Gandini

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Energía oficializó que intentará acelerar obras en el Gasoducto Norte

La Secretaría de Energía dió lugar a la solicitud de Transportadora Gas del Norte (TGN) para que construya, instale y ejecute las obras de reversión del Gasoducto Norte, a través de la Resolución 17/2023 publicada este lunes en el Boletín Oficial.

Tal como anticipó EconoJournal, el gobierno había decidido apurar estas obras en el sistema de transporte de gas con el objetivo de suplir con producción de Vaca Muerta el faltante provocado por el declino de Bolivia.

La reversión contempla la adecuación de las plantas compresoras Leones y Tío Pujio – ambas a cargo de TGN- más obras de confiabilidad del gasoducto en los tramos 10 y 11. El objetivo es trabajar en estas dos plantas para poder enviar hasta 4 MMm3/día de gas adicionales desde Neuquén hacia Salta a partir de junio, inyectando gas en sentido inverso al que lo hacen ahora.

Pasos a seguir

En la normativa que lleva la firma de la secretaria de Energía, Flavia Royón, se detalló que para las obras de las plantas compresoras se incluirán nuevas líneas de 24 y 30 pulgadas, con sus respectivas válvulas de succión y descarga y sistema de presurización. También conexionado y programación de sistemas lógicos de control más adecuaciones del sistema de iluminación y obras civiles.

De igual manera, se realizarán pruebas hidráulicas en los tramos 10 y 11 en una y dos secciones, respectivamente, para poder operar el ducto a una presión de 61,7 kilogramos por centímetros cuadrados (cm2). Y también habrá incrementos de la presión operativa en esos tramos.

Fuentes de la transportista indicaron que la inversión necesaria para el proyecto sería de 3.236,2 millones de pesos.

La propuesta

El 4 de enero se celebró una audiencia pública en donde se debatió la actualización de las tarifas de las transportistas y distribuidoras. En esa instancia, TGN solicitó al gobierno un aumento transitorio de la tarifa de transporte del 148%, más un incremento tarifario especial del 15%, asociado al proyecto de aumento de 7 a 10 millones de metros cúbicos (m3) por día en la capacidad de reversión del Gasoducto Norte.

Frente a esto, desde Energía determinaron que corresponde que el Enargas incluya las obras de reversión en un plan de inversiones obligatorias a cargo de TGN, en el marco de la Revisión Tarifaria de Transición que el ente se encuentra llevando a cabo. Asimismo, en la normativa estableció que en virtud de las obras que realizará TGN con carácter obligatorio, corresponde exigir a Transportadora Gas del Sur (TGS) que también lleve a cabo proyectos para ampliar la capacidad de transporte, a fin de que ambas compañías tengan el mismo incremento tarifario en sus actualizaciones transitorias.

La entrada Energía oficializó que intentará acelerar obras en el Gasoducto Norte se publicó primero en EconoJournal.

, Loana Tejero

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Petroleras reclaman una deuda de $ 25.000 millones por atrasos en los pagos del Plan Gas

La Secretaría de Energía adjudicó a mediados de diciembre los volúmenes de gas que deberá inyectar cada petrolera entre 2023 y 2028 bajo el paraguas de una nueva versión del Plan Gas, el esquema que utiliza desde hace casi una década el Estado para asegurar —en un contexto de devaluaciones permanentes y atrasos tarifarios que imposibilitan el funcionamiento de mercado— el suministro de gas para el mercado interno. La iniciativa tuvo buena recepción en la industria: las empresas propusieron precios competitivos que estuvieron por debajo de lo que proyectaban algunos productores y analistas. El punto débil del esquema de contratación, sin embargo, sigue siendo la extensión de los plazos en que el Estado paga a los productores el monto mensual que les corresponde por la inyección del gas que reciben los hogares por intermediación de las distribuidoras.

¿Cómo se calcula esa cifra?

En términos conceptuales, es sencillo: el Ministerio de Economía cubre la diferencia entre el precio ofrecido por cada empresa en la licitación del Plan Gas y el valor del fluido que efectivamente traslada el Enargas a los cuadros tarifarios de los usuarios residenciales. En lo técnico, es un poco más complejo: del monto a pagar por el Tesoro, la regulación establece que la Secretaría de Energía debe cubrir un 75% en forma provisoria al mes siguiente en que las productoras inyectan el gas en la red troncal de gasoductos. Luego, el pago definitivo por el 25% restante debería concretarse a los 75 días, una vez que Energía certifica las declaraciones juradas presentadas por las petroleras.

Sin embargo, esa mecánica nunca terminó de aceitarse y hoy está prácticamente rota. De hecho, los pagos de las declaraciones definitivas dejaron de abonarse a mediados de 2021 y directamente nunca se canceló ninguna de las declaraciones presentadas en 2022.

La petrolera YPF, presidida por Pablo González (a la derecha de Sergio Massa), es el mayor acreedor del Plan Gas.

“A nosotros sólo nos pagaron las presentaciones definitivas correspondientes a los primeros cinco meses de 2021, entre enero y mayo. Después, los pagos se interrumpieron y nunca más se reactivaron. Las definitivas van para los dos años de atraso. En los hechos, uno podría decir que el sistema de pago del Plan Gas nunca terminó de perfeccionarse”, analizó el director comercial de una petrolera.

Los pagos de las declaraciones provisorias, en cambio, se frenaron en julio de 2022. Su mecánica de pago debería será ágil. “El sistema se pensó exactamente para eso. Se paga provisoriamente y de forma veloz un 75% las declaraciones presentadas y se deja el 25% restante para cuando el Estado revise exhaustivamente los números de las empresas. Pero en los hechos, el sistema no funciona porque desde hace más de 18 meses que el Estado no cancela los pagos definitivos a los productores”, cuestionaron desde otra compañía.

¿Crédito fiscal?

Según un relevamiento realizado por EconoJournal entre productoras de gas, la deuda total del Ministerio de Economía con las petroleras ronda los $ 25.000 millones más intereses. Con una inflación corriendo casi al 100%, el pasivo actualizado es mucho más alto. Entre los acreedores figuran los mayores jugadores del mercado como YPF, TotalEnergies, PAE, Tecpetrol, Wintershall Dea, Pampa, CGC y Pluspetrol, entre otras.

Si a la deuda acumulada por el Ejecutivo por el gas entregado a las distribuidora se le suma el rojo en que incurrieron Cammesa, la empresa que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), que compra el gas para las centrales termoeléctricas, y la estatal Enarsa, que adquiere el gas que luego venden algunas distribuidoras como Camuzzi Gas del Sur, la cifra supera los $ 30.000 millones. “Cammesa pagó un 90% de los consumos de octubre, que vencieron en noviembre, y pagó cero de los de diciembre, que vencieron en enero. Enarsa todavía no pagó las declaraciones de octubre, que vencieron en enero”, señaló el vicepresidente de una petrolera.

Frente a la demora sistémica del Estado para cumplir con los pagos de las declaraciones definitivas del Plan Gas, las productoras lograron que la Secretaría de Energía, que dirige Flavia Royón, eleve la alícuota de los pagos provisores del 75 al 85 por ciento. “Se achicó un poco el costo del mal funcionamiento del sistema. Antes, nos quedaba colgado un 25% del monto que nos correspondía. A partir de ahora, sólo un 15%”, explicaron desde una petrolera.

Lo que algunas empresas están evaluando, según comentaron a este medio dos directivos del sector, es intentar utilizar la deuda acumulada por el Plan Gas como crédito fiscal para cancelar obligaciones impositivas con la Afip. La normativa autoriza esa posibilidad, aunque hasta ahora ninguna petrolera decidió plantear el caso para avanzar por esa vía. No sería extraño que alguna lo hago en las próximas semanas.

La entrada Petroleras reclaman una deuda de $ 25.000 millones por atrasos en los pagos del Plan Gas se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolas Gandini

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Europa discute cómo responder a los subsidios para las industrias y energías verdes implementados en Estados Unidos

Funcionarios y líderes europeos exhibieron esta semana su preocupación por la política de incentivos económicos para el desarrollo de las industrias y energías verdes en Estados Unidos. El temor a una migración de fábricas fuera de Europa esta abriendo una discusión sobre el rol de los subsidios en la transición energética.

La cumbre anual del Foro Económico Mundial que finaliza este viernes en la ciudad suiza de Davos funcionó como cámara de eco de los reparos que genera la Ley de Reducción de la Inflación (IRA por sus siglas en inglés), aprobada en agosto de 2022 luego de una larga puja dentro del Partido Demócrata.

La denominada “Ley Climática” es la mayor inversión individual para incentivar el desarrollo y la radicación de las cadenas de valor vinculadas con las energías e industrias verdes en la historia de EE.UU. Contempla fondos por US$ 369.000 millones en “seguridad energética y cambio climático”, de los cuales casi tres cuartas partes serán entregados en forma de incentivos fiscales.

Por ejemplo, se otorgarán créditos fiscales a los consumidores que compren vehículos eléctricos para incentivar la demanda, aunque estos deberán cumplir requisitos de origen. El vehículo debe contener un porcentaje de metales críticos extraídos o procesados en Estados Unidos o en un país con el que tenga un tratado de libre comercio. También debe cumplir con requisitos de ensamblado y manufactura de componentes (como las baterías eléctricas) a nivel local.

También renovó y mejoró los créditos fiscales para las compañías generadoras de electricidad que incrementen su potencia instalada de fuentes renovables, contemplando créditos también para los proyectos que adquieran equipos de generación renovables con componentes locales. Por otro lado introdujo por primera vez un crédito federal para la producción de hidrógeno.

Reparos europeos

Los disertantes en Davos felicitaron al gobierno de Joe Biden por la aprobación de la Ley Climática, aunque también advirtieron que tiene rasgos proteccionistas.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, celebró que la Unión Europea y EE.UU. están aportando en suma “casi un billón de euros para acelerar la economía de energía limpia”. No obstante, deslizó una crítica contra la IRA por discriminar a los fabricantes europeos.

“No es ningún secreto que ciertos elementos del diseño de la Ley de Reducción de la Inflación generaron una serie de preocupaciones en términos de algunos de los incentivos específicos para las empresas. Es por eso que hemos estado trabajando con los EE.UU. para encontrar soluciones, por ejemplo, para que las empresas de la UE y los automóviles eléctricos fabricados en la UE también puedan beneficiarse de la IRA. Nuestro objetivo debe ser evitar perturbaciones en el comercio y la inversión transatlánticos”, recordó von der Leyen.

En un tono similar, el canciller de Alemania, Olaf Scholz, defendió la libertad de comercio. Al referirse a la Ley Climática, felicitó la iniciativa estadounidense pero advirtió que “los requisitos de contenido local para determinados productos no deben dar lugar a la discriminación de las empresas europeas”. “El proteccionismo dificulta la cooperación (…) y es perjudicial para la mitigación del cambio climático”, dijo Scholz en Davos.

Grupo de trabajo

La Unión Europea y Estados Unidos crearon en octubre un grupo de trabajo para trabajar sobre los aspectos de la ley que preocupan a los socios europeos y encontrar soluciones. No obstante, el vicepresidente y comisario de Comercio europeo, Valdis Dombrovskis, afirmó que Europa debe ser “realista” sobre la problemática. “Este grupo de trabajo no resolverá todos nuestros problemas con la Ley de Reducción de la Inflación, por lo que todavía tenemos que ver cuál debería ser la respuesta política europea”, dijo Dombrovskis.

El comisario de Comercio se reunió esta semana en Bruselas con la representante comercial de los EE.UU., Katherine Tai, para tratar la situación. Dombrovskis destacó que las conversaciones sobre los créditos fiscales para los coches eléctricos están avanzando y esperan soluciones satisfactorias, pero “hay otras cuestiones como subsidios y otros elementos que siguen siendo de gran preocupación”. Las subvenciones a los requisitos de ensamblaje local y las cuestiones relacionadas con las baterías , sus componentes y materias primas, son los elementos que más preocupan.

“Muchos Estados miembro también dotan de subsidios para la compra de vehículos eléctricos, pero no son discriminatorios. También es posible comprar hecho en Tesla en EEUU. Lo que hace EE.UU. es discriminatorio con la UE y ese es el problema”, explicó el funcionario europeo.

El rol de los subsidios

Efectivamente, la política europea esta discutiendo qué debe hacer el continente para no perder competitividad en las industrias del futuro vinculadas con la transición energética. No solo frente a Estados Unidos sino también en la competencia con China.

El centro de la discusión discurre por el rol de los subsidios. Distintos gobiernos vienen señalando que Europa necesita una política de inversión industrial más enérgica. Las reglas europeas limitan los montos y los alcances de las ayudas estatales destinadas al sector industrial para evitar que las naciones más industrializadas saquen ventaja a sus vecinos dentro del continente.

El presidente del Consejo Europeo fue enfático esta semana sobre el desafío que tanto China como Estados Unidos le están planteando a la Unión Europea. “En Europa también debemos actuar para mostrar a nuestra industria y nuestros ciudadanos que estamos preparados para el reto. La UE ha ayudado a construir un sistema global basado en el libre comercio, (pero) no podemos quedarnos parados mientras nuestros principales competidores abrazan políticas de enorme apoyo económico a sus empresas”, dijo Charles Michel.

La Comisión Europea tomó nota de los reclamos y anunció en Davos el lanzamiento de un Plan Industrial Verde. Uno de los pilares del plan es relajar temporalmente las normas de ayudas estatales para movilizar más inversiones. “Tenemos un plan, un Plan Industrial Verde, nuestro plan para hacer de Europa el hogar de la tecnología limpia y la innovación industrial”, anunció von der Leyen.

Incluso el Fondo Monetario Internacional considera que los subsidios son necesarios para acelerar la transición. “Somos demasiado ideológicos cuando decimos que no debemos subsidiar…la velocidad es el ingrediente más esencial”, dijo la directora del FMI, Kristalina Georgieva, en Davos.

El ministro de Economía de Italia, Giancarlo Giorgetti, había pedido imitar la iniciativa estadounidense. Estamos a favor de un plan IRA europeo con el objetivo de reducir la inflación”, dijo Giorgetti en diciembre.

Entre las industrias europeas, la automotriz es la que más esta alzando la voz para pedir una medida similar en Europa. Los fabricantes europeos advierten que los incentivos estadounidenses llevarán a que deban instalar más fábricas en EE.UU., desalentando inversiones en el viejo continente. VDA, el lobby de la industria automotriz alemana, pidió a Bruselas y Berlín imitar el ejemplo estadounidense. “Estados Unidos ha reconocido lo que tiene que hacer por su país; Alemania y Europa deben hacer lo mismo”, dijo Hildegard Müller, presidenta de VDA.

La entrada Europa discute cómo responder a los subsidios para las industrias y energías verdes implementados en Estados Unidos se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolás Deza

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Por qué subió exponencialmente el precio del litio y qué pasará en 2023

El precio internacional del litio tuvo un salto exponencial. En enero de 2020 las transacciones eran por US$ 6.000, pero en la actualidad se ubican en US$ 80.000 la tonelada. Entre 2021 y 2022 aumentó 400%. Semejante suba tiene una primera explicación en el aumento de la producción de vehículos eléctricos, ya que este mineral es una de sus principales materias primas. La producción de vehículos eléctricos se duplica cada año: en 2020 fue de 3 millones de unidades, en 2021 saltó a 6 millones y en 2022 superó los 11 millones. China lidera el sector con más del 50% de las unidades fabricadas. Cada vehículo eléctrico lleva entre 30 y 60 kilos de carbonato de litio en su batería.

Pero los analistas del sector minero y del mercado del litio Favio Casarim y Víctor Delbuono coincidieron, en diálogo con EconoJournal, que hay otra explicación y es que la oferta no alcanza para abastecer la demanda porque no es fácil sumar nuevos proyectos. Es decir, escalar la oferta mundial de litio no se puede aumentar rápidamente y la consecuencia es que está quedando por atrás de la demanda. En 2022 faltaron 50.000 toneladas y todo indica que este año sucederá lo mismo.

Oferta lenta

Favio Casarin es consultor minero y afirmó que la fuerte suba del precio “tiene que ver con que las reservas, es decir, el mineral comercialmente explotable, no son tantas como las que se dicen que hay. Por ejemplo, Bolivia en la actualidad prácticamente no tiene reservas porque lo que llamamos litio son, en realidad, productos que contienen litio (hidróxido, carbonato y cloruro). El litio es un proceso químico e industrial, por eso no es un commodity”. Y añadió: “Chile es el país que más recursos y reservas tiene y luego, lejos, vendría la Argentina. Tenemos una alta demanda con escaza producción porque obtener carbonato de litio en grado batería no es un proceso sencillo”. Además, Casarin destacó: “no creo que haya una suba en el precio porque el 2023 es un año donde la Argentina podría duplicar su producción porque se incorporaría el proyecto Cauchari – Olaroz en Jujuy y por las ampliaciones de los desarrollos ya operativos. Se sumarán también proyectos en Australia, Chile y China

Por su parte, Víctor Delbuono, economista especializado en minería y energía e investigador de Fundar, explicó que “el factor relevante que explica la suba del precio es la demora en reaccionar de la oferta porque los plazos de los proyectos son muy largos. Si bien Australia puede responder rápido, la demanda está creciendo por arriba de la oferta y la expectativa es que no alcance a cubrirla”. “El mercado del litio todavía es chico a nivel mundial, tiene entre 500.000 y 600.000 toneladas (el cobre tiene 22 millones de toneladas) y la incidencia de un proyecto es significativa. Por esto, la expectativa para 2023 es que los precios bajen un poco por la rápida respuesta australiana y chilena y, en segundo lugar, por el posible aumento de la oferta en 40.000 toneladas de la Argentina”, explico el investigador de Fundar. “Nuestro país tiene una oportunidad de tener un esquema más progresivo de impuestos y aprovechar el ciclo de precios altos y con coordinación con las provincias para que la distribución de los ingresos sea equitativa porque hoy está muy desbalanceada”, concluyó Delbuono.

De dónde surge el precio

Hoy el litio no es un commodity como el cobre, donde su precio está publicado día a día en el London Metal Exchange. Fuentes consultadas por EconoJournal que conocen de cerca el intercambio comercial del litio explicaron que el valor surge de las consultoras Fastmarkets y Benchmark Mineral Intelligence, que sobre todo observan los intercambios de la compañía chilena SQM a China, el mayor demandante del mundo de carbonato de litio equivalente, de donde surge un precio promedio de la tonelada en los contratos a plazos (de 6 o 12 meses). El precio de estos contratos se ubicaría hoy en alrededor de US$ 54.000 la tonelada. Las mismas fuentes explicaron que así la demanda primero se asegura una provisión. Luego, los grandes fabricantes de baterías del gigante asiático negocian un nuevo valor, que es el precio spot (actualizado cada día), que es el que en la actualidad se estima en alrededor de los US$ 80.000 por tonelada.

Australia produce hidróxido de litio. En el Triángulo del Litio hay carbonato mediante salmueras. Si bien ambos productos sirven para fabricar las baterías, este último es el más demando por la industria de la electromovilidad. Por tal motivo, los fabricantes de autos eléctricos apuntan a la producción en esta zona que comparten Argentina, Bolivia y Chile, donde se encuentra la mayor reserva del mundo de carbonato.

Qué pasa en la Argentina

El precio de exportación del litio producido en Jujuy y Catamarca se acerca bastante al que comercializa SQM. Aunque habría una diferencia ya que el de Livent sería un poco más bajo porque comercializa a su mismo grupo FMC, que es de origen estadounidense. En cambio, Sales de Jujuy de la minera Allken tiene otro mercado distinto y sus ventas serían a un precio mayor. Según recientes informes, el valor en el último trimestre de 2022 de las ventas de este proyecto se ubicó entre US$ 48.000 y US$ 53.000. Por la diferencia entre los proyectos, y al no tener un precio a nivel mundial, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) implementó el año pasado un precio mínimo de referencia de 53 dólares por cada kilo de carbonato de litio equivalente exportado (US$ 53.000 la tonelada).

La entrada <strong>Por qué subió exponencialmente el precio del litio y qué pasará en 2023</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Roberto Bellato

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Vaca Muerta: Neuquén obtuvo la mayor producción de petróleo de su historia

Vaca Muerta sigue demostrando su gran potencial. El mes pasado en Neuquén se produjeron 308.660 barriles de petróleo por día. La provincia superó el récord histórico de producción registrado en octubre de 1998, el cual había sido de 308.000 barriles por día.

De acuerdo a lo informado por el ministerio de Energía y Recursos Naturales, esto significó un aumento del 1,78% con respecto a noviembre, un incremento del 26,2% en comparación con diciembre de 2021 y una variación acumulada del 36,8% en los 12 meses de 2022.

El aumento del último mes del 2022 se debe principalmente al incremento de producción de las áreas Fortín de Piedra, La Amarga Chica, Lindero Atravesado y Aguada del Chañar.

Producción de gas

En cuanto al gas, la producción de diciembre alcanzó los 80,63 millones de metros cúbicos (m3) por día, lo que representó un aumento del 3,32% con respecto a noviembre de 2022 y del 2,08 % en comparación con diciembre de 2021. En tanto, la variación acumulada de todo 2022 fue del 16,44 por ciento.

Los mayores incrementos en la producción de gas se registraron en las áreas Fortín de Piedra, Loma La Lata-Sierra Barrosa y La Calera.

De estos números se desprende que, la incidencia del petróleo no convencional en el último mes de 2022 fue del 90,7% del total producido, mientras que en el gas fue del 82 por ciento.

En cuanto a estos resultados, el gobernador Omar Gutiérrez expresó: “Hace meses que veníamos anticipando este logro que hoy vemos concretado: el récord histórico de producción de petróleo en nuestra provincia”. Asimismo, agregó que el dato confirma “que vamos por el camino correcto, el del trabajo en conjunto y sin grietas que siempre propiciamos”.

En esa línea, el mandatario remarcó que “este record es producto de la confianza que genera Neuquén para las inversiones, con previsibilidad jurídica, económica y política”.

Por último, Gutiérrez planteó: “nosotros sabíamos que este momento iba a llegar, por eso desde hace dos años venimos bregando por ampliar la infraestructura que nos permita aprovechar este sendero de crecimiento, para nuestro gas y nuestro petróleo puedan abastecer la demanda interna y generar divisas con la exportación”.

La entrada Vaca Muerta: Neuquén obtuvo la mayor producción de petróleo de su historia se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Quién es el empresario neuquino que construirá la mayor obra de infraestructura de Vaca Muerta

Oldelval, la empresa que transporta por cañería el petróleo que se produce Neuquén hasta el puerto de Bahía Blanca, comenzó a adjudicar la construcción de un nuevo oleoducto que demandará una inversión de más de US$ 1100 millones. El proyecto, bautizado por la compañía como Duplicar Plus, es la principal obra crítica que tiene por delante el país para elevar la producción de crudo desde Vaca Muerta. El tendido permitirá sumar 50.000 metros cúbicos (m3) a la capacidad de transporte de crudo desde la cuenca hasta Buenos Aires, que hoy está topeada en unos 36.000 m3. Por falta de disponibilidad, las petroleras —YPF, Shell, Vista, PAE, Chevron, Pluspetrol, Tecpetrol y ExxonMobil, entre otras— deben cortar producción y no pueden aumentar la oferta de crudo desde la formación no convencional de la cuenca Neuquina.

La principal novedad del proceso licitatorio que llevó adelante Oldelval es que OPS, una firma del grupo Global, que encabeza el empresario neuquino Carlos Pérez, se quedó con buena parte del proyecto de ampliación. En rigor, se le asignó la construcción del tramo 1 del nuevo caño, que contempla el tendido de 258 kilómetros (Km) de tuberías desde Neuquén hacia Río Negro. Así lo confirmaron a EconoJournal fuentes de Oldelval. La obra, que en total contempla el tendido de 525 Km de tuberías de 24 y 30 pulgadas y la repotenciación de cuatro estaciones de bombeo, debería estar concluida, a más tardar, en un período de 24 meses.

Pérez –que en el ambiente petrolero es conocido como ‘Charly’— suele evitar las presentaciones en público. En casi 20 años edificó un grupo económico que hoy está posicionado en varios rubros: energía, Oil&Gas, salud y el sector frutícola de la provincia patagónica.

Expansión

“Es un laburante que empezó de abajo. Hoy es dueño de las farmacias Global, tiene estaciones de servicios de la red de YPF y Puma, posee olivares y ferreterías para la industria petrolera y también chacras de frutales”, lo retrató el presidente de una empresa de servicios que lo conoce bien.

Su fuerte, y la plataforma con la que generó liquidez para expandirse en otros negocios, es la industria petrolera: es titular de Oilfield Production Service (OPS), una firma que brinda servicios de ingeniería y construcción de proyectos de infraestructura.

Carlos ‘Charly’ Pérez, el primero desde la izquierda (de chale negro), durante el corte de cintas de una estación de YPF en Añelo.

En los últimos cinco años, la empresa se acostumbró a competir con referentes del sector de construcción como Techint, Sacde, Pecom, Contreras Hermanos y AESA. Con YPF, la mayor operadora de Neuquén, trabaja de forma asidua desde hace años. También con otras petroleras de la cuenca como Pluspetrol.

La OPS de Carlos Pérez no tiene relación con la firma homónima que lideraba el empresario santacruceño Mario Cifuentes, de estrecha relación con referentes kirchneristas, que terminó quebrando en 2017. EconoJournal se comunicó telefónicamente con directivos de OPS, que declinaron de hacer comentarios.

De cuidado perfil bajo, Pérez no suele dar entrevistas. Una de sus últimas apariciones públicas fue en marzo de 2021, todavía en plena pandemia, cuando participó de la inauguración de una estación de servicio de Global Oil —la unidad del grupo que maneja la red de estaciones de servicio— en Añelo que integra la red de bandera de YPF. Del acto participaron el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, y el presidente de la petrolera controlada por el Estado, Pablo González.

Oldelval adjudicó también la construcción de un pequeño tramo de 18 Km a Tecbint Ingeniería y Construcción, la constructora del holding que lidera Paolo Rocca. Resta que se adjudique el tendido de los 250 Km restantes hasta Puerto Rosales.

La entrada Quién es el empresario neuquino que construirá la mayor obra de infraestructura de Vaca Muerta se publicó primero en EconoJournal.

, Nicolas Gandini

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Jorge Ávila: “Si no defendemos a la industria hidrocarburífera, en junio la caída del trabajo será trágica”

El secretario Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge ‘Loma’ Ávila, se refirió a la migración de las empresas de servicios del Golfo San Jorge hacia Vaca Muerta. En este sentido, advirtió “la realidad es que estamos en una situación crítica. Si no defendemos a la industria hidrocarburífera, en junio la caída del trabajo será trágica”.

Ante la desinversión por parte de las compañías —que ofrecen servicios de completación y fractura de pozos— en Chubut, el líder sindical manifestó que se llevarán a cabo mesas de discusión a fin de resolver la problemática que atraviesa la región. No obstante, sostuvo que “si las mesas no tienen el éxito que esperamos, habrá movilizaciones petroleras en todo Comodoro Rivadavia”.

Acerca del crecimiento de Vaca Muerta y la decisión de las empresas de desplazarse, Ávila sostuvo: “Lamentablemente el hambre y la voracidad que tiene Vaca Muerta no lo vamos a poder controlar nosotros, por eso las peleas se van a hacer más intensas”. “Desde allí están intentando llevarse toda la maquinaria de Comodoro Rivadavia”, planteó.

Asimismo, el gremialista adjudicó la decisión de las compañías al bajo nivel de actividad que hay en el Golfo. “Las fracturas en Comodoro cayeron y eso es lo que hace que las empresas se vayan porque no hay laburo”, afirmó.

Presión sindical

Ávila también dio cuenta de las medidas llevadas a cabo por el sindicato que tuvieron como fin evitar que la migración del segmento de servicios se agudice. En este sentido, señaló: “Hicimos un gran trabajo esta semana arreglando situaciones que se presentaron con distintas empresas. Tuvimos un conflicto grande con San Antonio porque quería llevarse las motobombas a Neuquén y no los dejamos”. Sobre esto, sumó “si se las llevan indudablemente no vamos a tener fractura en un tiempo largo en la región”.

Por último, comunicó que mantuvo reuniones con la gobernación de Chubut con el objetivo de que las empresas continúen operando en la cuenca. “El domingo tuvimos una reunión extensa con el gobernador Mariano Arcioni y también nos juntamos con el intendente Juan Pablo Luque para dialogar sobre todo lo que está pasando en la Cuenca del Golfo San Jorge”.

La entrada <strong>Jorge Ávila: “Si no defendemos a la industria hidrocarburífera, en junio la caída del trabajo será trágica”</strong> se publicó primero en EconoJournal.

, Loana Tejero

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Pan American Energy incorpora Jóvenes Profesionales

Pan American Energy (PAE) lanza una nueva edición de su programa de Jóvenes Profesionales, cuyo proceso de selección abarca todas las universidades públicas y privadas del país. La compañía incorporará jóvenes recién recibidos o próximos a graduarse con buen desempeño académico, y con el objetivo que a mediano plazo puedan asumir roles de mayor nivel de responsabilidad. A través de este programa, PAE ya incorporó a más de 180 profesionales desde 2018.

La empresa se enfocará en nuevas generaciones de profesionales de las carreras de Ingeniería, Geociencias, Economía, Programación, Matemática, Marketing, entre otras.

El programa se iniciará en marzo, tendrá una duración de aproximadamente un año y se desarrollará en las principales localidades en donde opera la compañía. Los profesionales que resulten seleccionados tendrán el desafío de crear e innovar las diversas tecnologías que impulsan la operación de Pan American Energy.Los interesados podrán inscribirse hasta el 31 de enero en la siguiente dirección: www.paeprograma.com

Las carreras

El programa cuenta con siete líneas de carrera: Operaciones Upstream y Downstream; Ingeniería de Drilling & Completion; Sales & Marketing; Nuevos Negocios; Data Analytics; y Tech Academy, cuyo objetivo es continuar impulsando el negocio a través de la tecnología. Los profesionales se sumarán a áreas como I+D, Construcción de Aplicaciones, Tecnología aplicada a Procesos de Negocios, Infraestructura Informática, Business Intelligence, Seguridad y Telecomunicaciones.

Victoria Traverso, gerente de Desarrollo de Talento de Pan American Energy, afirmó: “En este programa participan todos los referentes y líderes de PAE, quienes acompañan activamente a los nuevos talentos». «Somos una compañía que busca desafiarse y que está a la vanguardia tecnológica, por lo que los jóvenes protagonizarán proyectos de alto impacto en sus primeros pasos de su carrera”, destacó.

La entrada Pan American Energy incorpora Jóvenes Profesionales se publicó primero en EconoJournal.

, Redaccion EconoJournal

ecojournal.com.ar, Informacion, Información de Mercado

Chubut intenta frenar la migración del entramado de empresas de servicios del Golfo hacia Vaca Muerta

La cuenca del Golfo San Jorge, que durante las dos últimas décadas se caracterizó por ser la principal cuenca petrolífera del país, sufrió en los últimos tres años una fuerte baja en su nivel de actividad hidrocarburífera. Cada vez es más nítido que Vaca Muerta ocupó el epicentro del sector. Frente a esa tendencia, las empresas de servicios petroleros que durante años construyeron y edificaron un entramado un servicios petroleros en Comodoro Rivadavia comenzaron a desinvertir en la región para concentrar su presencia en Neuquén.

Son varias las empresas de servicios especiales —que ofrecen servicios de completación y fractura de pozos— que levantaron sus bases en Chubut y el norte de Santa Cruz. En su gran mayoría, son compañías multinacionales como Schlumberger, Halliburton, Weatherford y Baker, entre otras, porque los empresarios locales nunca terminaron de posicionarse en ese segmento del negocio de servicios. Hubo algunos intentos fallidos que, si se hubiesen concretado, habrían mejorado la situación relativa del Golfo San Jorge.

El más reciente estuvo protagonizado por Geopatagonia, una firma familiar (controlada por los hermanos Schiavone) de amplia trayectoria en Chubut, que a principios de 2021 estuvo a punto de comprar los equipos de Baker en Comodoro Rivadavia. Tal como publicó EconoJournal, Geopatagonia incluso había conseguido el apoyo del Banco de Chubut, que había ofrecido una línea de crédito para financiar parte de la transacción, pero finalmente la operación terminó frustándose en gran medida debido a la falta de apoyo sistémico por parte de algunos actores políticos de la región. El final no pudo ser peor: Baker terminó desguazando esos equipos y vendiéndolos como chatarra.

Para evitar que la migración del segmento de servicios se agudice, la gobernación de Mariano Arcioni convocó para el 25 de enero a una reunión con las operadoras -Pan American Energy (PAE), YPF, Tecpetrol y CAPSA, entre otras- a fin de visibilizar la situación crítica que atraviesa la cuenca por la falta de equipos en la cuenca. El encuentro pactado para la semana próxima se desarrollará en Comodoro Rivadavia y contará también con la participación del el intendente Juan Pablo Luque y representantes del sindicato de petroleros privados de Santa Cruz, que lidera Jorge ‘Loma’ Ávila.

El problema

De fondo, el problema por el cual las empresas de servicios no quieren traer más equipos a la Argentina se explica por la situación macroeconómica de Argentina. Frente al cepo al dólar y la imposibilidad de importar equipos, ninguna de las grandes referentes del sector de servicios está dispuesta a incrementar su exposición en el país. Concretamente, las empresas de servicios especiales no están dispuestas a invertir y traer más maquinarias al país ya que luego no pueden girar los dividendos a sus casas matrices. Ante esto, las que ya están en el mercado local toman la decisión de migrar y concentrarse en las zonas con mayor actividad, que hoy es Neuquén.

Esta situación se pudo visibilizar este martes. La compañía San Antonio intentó movilizar dos bombas que utilizan en los sets de factura hacia Neuquén. Sin embargo, el sindicato de petroleros privados de Chubut llevó a cabo una retención del servicio en la empresa para evitar el traslado de los equipos. En ese sentido, Jorge ‘Loma’ Ávila, el secretario General del sindicato, aseveró “no podemos permitir que haya empresas que quieran dejar la Cuenca”. Además, sostuvo que algunas empresas “se quieren ir donde está el negocio, pero no deben olvidarse de dónde hicieron el dinero para irse a hacer base a Neuquén”.

La entrada Chubut intenta frenar la migración del entramado de empresas de servicios del Golfo hacia Vaca Muerta se publicó primero en EconoJournal.

, Loana Tejero

⏳ Cargando...
Reportes 📰 Noticias 🚪 Salir