
La Secretaría de Energía decidió finalmente no avanzar con la contratación de un agregador comercial privado para la importación de gas natural licuado (GNL) durante el invierno. La decisión se tomó debido al escenario de precios elevados e inestables tanto del petróleo como del GNL, derivado de la guerra en Medio Oriente. Además, se suma un cuadro económico doméstico complejo, marcado por la aceleración de la inflación en marzo.
Según fuentes oficiales, primó la postura del Ministerio de Economía, que conduce Luis Caputo, de evitar trasladar plenamente el costo del GNL a las tarifas de gas y electricidad durante el invierno.
Ese pass-through hubiera implicado un impacto directo sobre los precios regulados a partir de mayo, con potencial efecto sobre la inflación, en un momento en el que el Ejecutivo busca consolidar una desaceleración del índice de precios al consumidor (IPC).
La medida implica, en los hechos, dejar sin efecto la licitación oficial que había ejecutado Enarsa para seleccionar una empresa privada que asuma el rol de agregador comercial, encargándose tanto de la compra de GNL en el mercado internacional como de su posterior reventa a distribuidoras, grandes usuarios industriales y generadoras eléctricas.
La tarea continuará —al menos por este año— bajo la órbita de Enarsa, que seguirá siendo la encargada de importar los cargamentos de gas y comercializarlos en el mercado interno. De hecho, está previsto que la firma estatal adquiera un tender de entre 10 y 12 buques de GNL para junio y julio.
Enarsa y el proceso competitivo que quedó trunco
La licitación representaba una de las iniciativas más reformistas que tenía decidido encarar el gobierno de Javier Milei en el área energética, ya que implicaba correr al Estado de la importación de gas por barco para cubrir el pico de la demanda residencial durante el invierno.
El proceso había derivado en una competencia muy ajustada entre Naturgy —una de las principales distribuidoras de gas del país— y Trafigura, uno de los mayores traders de materias primas del mundo.
En una segunda ronda de desempate, la empresa ibérica había presentado la mejor oferta económica, con una prima de 4,50 dólares por millón de BTU para hacerse cargo de la importación y comercialización del GNL en el mercado doméstico.
EconoJournal había remarcado este lunes que la definición del proceso presentaba múltiples derivadas y que su resolución sería compleja en cualquiera de los escenarios posibles.
Finalmente, desde la conducción del área energética le comunicaron este miércoles por la tarde a Naturgy la decisión de que sea Enarsa quien continúe al frente de la importación de GNL y del abastecimiento de gas para el invierno.
En ese esquema, Enarsa seguirá funcionando como proveedor de última instancia para cubrir eventuales picos de demanda.
, Nicolas Gandini





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