
“El día que vengan los extraterrestres van a tener que negociar con nosotros”. La frase se le atribuye a Lorenzo Miguel cuando la Unión Obrera Metalúrgica era el sindicato más fuerte del país, pero Andrés Rodríguez, secretario general de UPCN, la hizo propia ante sus íntimos para demostrar el poder que el gremio de los empleados públicos tiene al interior de la estructura del Estado. En el caso del flamante Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege) diversas fuentes advirtieron en los últimos meses a EconoJournal que, más allá de las jerarquías que se desprenden del organigrama, el hombre fuerte que tiene un poder decisivo en el proceso de fusión de los ex Enargas y el ex ENRE, tarea que implicará la restructuración de numerosas áreas y la desvinculación de empleados, es Eric Salomone Strunz, gerente de Recursos Humanos y Relaciones Institucionales del ex Enargas y hombre fuerte del gremio UPCN.
EconoJournal estaba preparando un perfil de este funcionario, a partir de un trabajo conjunto entre Nicolás Gandini, director del medio, y quien escribe, que incluyó la consulta a múltiples fuentes. El miércoles por la mañana se puso en contacto con el Enrege para preguntar si Salomone Strunz quería aclarar algo sobre su doble rol de gerente y sindicalista, el salario que percibe, una denuncia sobre enriquecimiento ilícito y las páginas web con la que se autopromociona, entre otros puntos. La respuesta llegó al instante: “Dice Eric que quiere hablar con vos”, aseguró una fuente del organismo.
A los 10 minutos sonó el celular:
–Hola Fernando, ¿cómo te va, viejo? Soy Eric Salomone. Nos conocemos de la época del Ministerio de Planificación. Vos venías con remera gris y tenías pelo largo, colita y barba.
–No me acuerdo de vos.
–Yo estaba en la oficina con Alfredo Scocimarro –jefe de prensa de Julio De Vido — y vos en ese momento estabas en Página/12 y eras el zurdo que venía a buscar información. Me gustaría que nos juntemos cuando vos quieras, así yo te puedo contar todo y publicás la verdad. Yo soy evangélico y siempre digo la verdad, todo lo que hago es para bien y voy por la vereda del sol. Siempre de cara al sol. No hay nada que no pueda explicarte. Venite para el microcentro y te invito un churrasco.
A partir de ese momento la nota comenzó a cambiar y lo que iba a ser un perfil se terminó transformando en la crónica de una larga charla con Salomone Strunz en la parrilla Cero5 de la calle Suipacha, a metros de Marcelo T. de Alvear.
Gerente y gremialista
Salomone llegó acompañado con un asistente y una persona del área de prensa. Aceptó que se grabara la charla, aunque en algunos momentos pidió interrumpir esa grabación para hacer acotaciones en off the record.
–Vos sos gerente del Enargas y delegado de UPCN. ¿No hay una incompatibilidad?
–No negocio yo en nombre de UPCN. Di un paso al costado. Presenté una nota diciendo que me excusaba. Se ocupa mi adjunto, Leonardo Weintraub.
–¿Renunciaste cuando asumiste como gerente en 2020?
–Obvio. Yo como hombre de UPCN ya no hago nada porque la tarea de ser gerente me lleva mucho tiempo. Todos los días en la oficina hay un montón de gente pidiendo distintas cosas. Yo atiendo a todo el mundo y ayudo al que puedo.
–Pero el hombre fuerte de UPCN en el ente regulador sos vos.
–Porque Andrés Rodríguez me quiere como un hijo. Andrés me llama permanentemente. Además, todos hablan conmigo.
Uno de los salarios más altos del ente
–Otro de los cuestionamientos tiene que ver con tu sueldo. Me dijeron que en bruto cobrás 32,5 millones de pesos y sos de los que más ganás dentro del ente.
–Es verdad. Soy de los que más ganan, pero porque tengo 20 años de antigüedad. Soy de los gerentes más viejos. Hay 3 personas que somos los que más ganamos. Te cuento toda la verdad. Daniel González –secretario Coordinador de Energía y Minería—me dijo que la primera línea del ente tenía que trabajar sobre los beneficios para tener remuneraciones más razonables y yo le respondí que vamos a eliminar el concepto de movilidad y vamos a bajar 5 millones cada sueldo.
–¿Eso ya está cerrado?
–Ya está cerrado y lo va a firmar el directorio. Igual es importante aclarar que el artículo 66 de la Ley 24.076, que es la ley de gas, establece que los salarios salen de la cuenta de fiscalización y control que pagan las empresas. Enargas recauda de la tasa que pagan las empresas el dinero de los sueldos, no sale de la cuenta del Tesoro. Además, los sueldos altos buscan evitar que las empresas se lleven a los gerentes del organismo, pero Daniel González, con el cual tengo una muy buena relación, me pidió que tengamos un gesto para no estar tan altos. Es verdad que los gerentes se referencian conmigo y me han preguntado qué hacemos. Entonces yo dije: “Hubo tiempo de vacas gordas. Ahora vienen las vacas flacas y tenemos que ajustarnos. Si el gobierno está ajustando, tenemos que ajustar también nosotros”.
La militancia evangélica
–Vos sos evangélico. ¿De qué congregación?
— ¿Ubicás a Gabriel Mraida, el ministro de Desarrollo Humano de la Ciudad de Buenos Aires? El papá tiene una iglesia en Independencia al 1400. Yo soy de esa Iglesia. Voy todos los domingos.
–Me dijeron que incorporaste gente del movimiento evangélico al Enargas.
–Es verdad.
–¿Y luego le pediste la renuncia a varios?
–Claro. Yo contraté gente, pero si no labura o se mandan cagadas, los echo. Por ejemplo, a Mauricio Roitman –ex titular del Enargas—le pedí un ingreso y mi palabra era que el tipo iba a laburar. Si no laburaba yo lo tenía que sacar porque el tipo me hacía quedar mal a mí. Había un pibe que se llevó un auto a Mar del Plata y lo descubrieron. Lo eché yo primero. Lo único que yo tengo como capital es mi credibilidad. Andrés Rodríguez me nombró revisor de cuentas de la obra social porque tengo credibilidad. Trabajo mucho, trabajo bien y tengo credibilidad porque digo la verdad.
Los empleados del área de Recursos Humanos
–En la última auditoria que está en la web de Enargas dice que en septiembre de 2024 tu área tenía 59 personas.
–Somos 30 porque Tito Serra –el vicepresidente del Enrege a cargo del organismo—me quitó Institucionales y Prensa y se los llevó a la sede de Madero.
–¿30 personas había en Institucionales y Prensa?
–No.
–¿Y entonces?
–Esperame –agarra su celular y llama a una persona–. Dani, estás en speaker, estoy con unos amigos y necesito unos datos. Alguien te va a preguntar unos datos por favor contestale con la verdad.
Del otro lado de la línea confirman que en septiembre de 2024 el área de Recursos Humanos y Relaciones Institucionales tenía efectivamente 59 personas, que en diciembre de 2025 esa cifra se redujo a 34 empleados y en julio de este año ya sin Institucionales y Prensa quedaron 24 personas.
Salomone aclara además que la reducción de trabajadores del área en 2025 se debió a un pedido de racionalización que le formuló el ex interventor del Enargas, Carlos Casares. “Lo que pasa es que Federico Bernal –ex interventor de Enargas en la gestión de Alberto Fernández y hombre de consulta de Cristina Fernández de Kirchner en materia energética durante varios años–, dejó un quilombo”, agrega. Dice que se peleó con Bernal durante su paso con el organismo, pero prefiere no dar detalles.
Denuncia por enriquecimiento ilícito y las webs de autopromoción
–Te hicieron una denuncia por enriquecimiento ilícito.
–Es todo mentira. Realpolitik publicó todo un verso sobre que me habían denunciado por enriquecimiento ilícito, pero no hay ninguna denuncia. Todo lo que dicen es falso. Yo viví 10 años en un garaje en Lavallol, en un garaje de 3×8 donde él me hizo la luz –señala a una persona sentada a su lado–. En 2009 saqué un crédito en el Banco Francés y me hice en el fondo de la casa de mi madre una casita y en 2015 saqué otro crédito y compré el terreno de al lado de la casa de mi vieja y me hice una casa. Y después saqué otro hipotecario. Está todo registrado. Vengo bien, bien de abajo y todo lo que tengo siempre fue por milagro de Dios. Yo vendía huevos a la mañana en una bicicleta, a la tarde pintaba y cortaba el paso y los fines de semana era seguridad en un boliche. Un día le dije a Dios que quería un trabajo de 6 horas, de lunes a viernes y de traje y me llamó Javier Ruiz, a quien conocía de la iglesia, y me contactó con alguien del Ministerio de Planificación –durante la gestión de Julio De Vido–. En 2004 me contrataron de recepcionista para abrir puertas y estuve años abriendo puertas e iba los fines de semana de 7 de la mañana a 7 de la tarde para hacer horas extras y así pude hacerme mi primera casa.
–¿Cuándo ingresaste al Enargas?
–Ingresé en 2010. Estaba en Prensa de Planificación y me llevó Tony Pronsato –ex interventor de Enargas—para que le diera una mano con la comunicación.
–En la web había cuatro páginas desde donde te autopromocionabas como un referente de la gestión pública, la modernización del Estado, la ética pública y la anticorrupción. ¿Para qué armaste esas páginas y por qué las diste de baja?
–Te cuento la verdad, cuando sale la denuncia de Realpolitik, vos me googleabas y salía la denuncia de ese portal, entonces unos amigos que trabajan en redes me propusieron armar unas páginas web para que en las primeras búsquedas aparecieran mis páginas. Les di una tarjeta de crédito mía y ellos hicieron un montón de páginas mías buenas para que no salgan las operaciones primero. El de Realpolitik me pidió plata para bajar la nota y un amigo mío, Marcelo von Schmeling, el que era vocero de Berni, me dice: “No le pagues nada, boludo, porque vos estás limpio. Si le pagas te va a pedir plata todo el tiempo”. A Marcelo lo conozco de Pizza Piola. Yo participo los viernes de los encuentros en Pizza Piola con Raúl Timerman, Schiavi, Ferreira, Von Schmeling, Cristina Camaño. Si seguís el Twitter de Timerman me podés ver a mi en las fotos.

-Pero algunas de esas páginas no son de ahora, debajo de todo figuraba que eran de otros años.
–Todas son de ahora.
–¿Y por qué las diste de baja?
–No las di de baja. No sé que pasó. Ya te digo.
Salomone vuelve a agarrar el celular y llama a alguien: “Amigo, estás en altavoz y estoy con amigos y periodistas. Necesito que me contestes con la verdad absoluta lo que te voy a preguntar. ¿Viste que vos me armaste un montón de páginas web? Me dicen que ahora se dieron de baja. ¿Por qué?
La persona del otro lado de la línea responde: “Porque se suspendió el pago de la tarjeta de crédito Se ve que durante algún tiempo no se cobró el servidor”.

Su pasión por las armas
–¿Sos coleccionista de armas?
–No.
–¿Es mentira?
–Tengo muchas armas, pero no soy coleccionista. Mi primo es coleccionista y tengo un amigo que me metió en el mundo armas.
–Me dijeron que comprabas armas por internet y que te las enviaban al ente.
–Es mentira. Cuando comprás un arma, vas a la armería, la comprás, la armería te hace el trámite y una vez que te sale la tenencia, vos vas y la retirás directamente de la armería.
–¿Nunca te llegó ningún arma al ente entonces?
–No, ¿a vos te parece lógico que te manden un arma por correo? Me gustan las armas y voy al Tiro Federal de Lomas de Zamora porque mi abuelo fue socio fundador del Tiro Federal de Lomas. Yo voy y tiro. Mirá tengo todas estas armas y el certificado de portación –muestra el detalle que figura en Mi Argentina–. Tengo portación porque hice los cursos e hice todo lo que tenía que hacer. Voy al tiro, me gusta, estoy 40 minutos, tiro una o dos cajas y me voy a mi casa. Encontré ahí una pasión. No voy al gimnasio, no hago natación y encontré ahí una pasión. Y noté que los tipos que van ahí son medio como yo. Son tipos que tienen algún cargo importante y necesitan descargar. Es una pasión.
Una banca que viene de arriba
Quienes estuvieron al frente del Enargas en los últimos tiempos afirman que cada vez que buscaron avanzar con algún tipo de restructuración que le recortaba poder a Salomone Strunz recibieron un llamado desde presidencia que los hizo dar marcha atrás. Algunos especulan que ese respaldo obedece a un supuesto acuerdo que Javier Milei selló con UPCN a nivel nacional para poder gestionar el aparato estatal.
Salomone Strunz desmiente que su poder en el ente tenga que ver con UPCN. “Yo no estoy acá por UPCN sino porque en los 22 años que tengo dentro del Estado siempre defendí a mis compañeros, les conseguí muchos beneficios, ayudé a mucha gente”. Luego afirma que tiene respaldo de arriba, pero de más arriba. Dice que lo respalda Dios y pone un ejemplo:
–Roberto Fernández, gerente de Administración del ENRE; Beatriz Suarez Trillo; auditora del Enargas, Marcelo Lamboglia, ex presidente del Enrege, y el de Recursos Humanos del ENRE, habían armado toda una estructura y me dejan afuera. Yo entonces pongo en el grupo de gerentes del ente: “¿Cómo puede ser que armen toda una estructura a espaldas de Recursos Humanos del Enargas y de UPCN?”. ¿Qué es lo que querían? Cagarme a mí y dejarme dentro del área de Administración. Yo a los del ENRE en un mes les había conseguido un montón de beneficios que no pudieron conseguir en años y ellos me operaron y me quisieron cagar. Yo no hice nada porque no podía hacer nada, pero me levantaba todas las mañanas y le pedía a Dios que haga Justicia. Nadie me llamaba, nadie me hablaba. Iba todos los días a la oficina a amargarme. Y yo decía: “Dios, vos ocúpate de lo que tenés que hacer”. Y los sacaron a todos. A todos los que me quisieron cagar los corrieron.
Enseguida pone un video de Whatsapp con una música que se oye muy bajo y Salomone canta arriba para amplificar: “Que sucedería si esta casa se llenara de su gloria, que sucedería si esta casa se llenara de su majestad, de su majestad”. Luego concluye con el cierre perfecto para esta nota: “Chicos, crean o revienten, pero yo vi la mano de Dios, porque a mí me quisieron cagar, se juntaron un montón para cagarme y yo no hice nada, no hablé con nadie, y todos los que me quisieron cagar ahora se quedaron sin el cargo y a mí me ratificaron”.
, Fernando Krakowiak





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