«Ha sido muy impactante que decidieran traer una ciudad completa desde China», afirma Rudoni respecto a la compra que anunció Vicuña.

«Es como si te trajeras un auto importado de China y acá en Argentina solo le inflás las cubiertas», dice Juan Pablo Rudoni, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Modular Industrializada (CACMI), para graficar lo que significa que Vicuña, el proyecto minero más importante de la historia argentina, haya adjudicado la construcción de su campamento a una empresa china.

La obra —45.000 metros cuadrados de construcción modular y más de 4.500 toneladas de acero— llegará lista para armar desde China, dejando apenas 50 puestos de trabajo en Argentina de los 500 que hubiera generado fabricarla localmente. En diálogo con Econojournal, Rudoni cuestiona la letra chica del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que permite eludir la cláusula de abastecimiento local y denuncia que Vicuña ya tiene en curso nuevas licitaciones sin haber convocado a ninguna empresa de la Cámara. Advierte que estos hechos marcan un precedente peligroso para los miles de millones de dólares en infraestructura que vienen: «Si todo esto no le va a dejar nada a Argentina, ¿para qué vamos a desarrollar la minería?»

¿Qué significa para los proveedoresque Vicuña haya adjudicado su primera gran obra a una empresa China?

Ha sido muy impactante que decidieran traer una ciudad completa desde China. Genera conmoción, porque todos resaltamos que, así como el desarrollo de la minería tiene un impacto ambiental negativo, lo hace de manera muy positiva en la economía. Si la minería no sirve para desarrollar la economía local, sino no genera desarrollo en las cadenas de valor en el país, la verdad es que no tiene mucho sentido. Si todo esto no le va a dejar nada a Argentina, ¿para qué vamos a desarrollarlo? Lo único que vamos a hacer es perder nuestros recursos naturales y nuestra riqueza. Es importante poner el tema sobre la mesa ahora, porque es la primera inversión grande que hace el proyecto y las mineras tienen que poner en valor no solamente el factor económico que, en este caso, les impactaba en el 0,1% de los 18.000 millones de dólares de inversión del proyecto, sino también en la licencia social.

La diferencia entre la oferta china y la argentina fue de US$ 18 millones ¿Cuál es el problema de competitividad que tiene la industria nacional frente a la China?

La diferencie es netamente impositiva. La empresa china es de capitales estatales, por lo tanto, está subsidiada por el Estado en China. Aparte toda la carga impositiva argentina, de alrededor del 30%, también la tiene subsidiada por el RIGI. O sea, lo único que pagan es el flete. Si a nosotros, a las empresas argentinas nos dieran el mismo beneficio de no pagar 30% de impuestos, estaríamos en una oferta más económica inclusive que la China.

¿Cuántos puestos de trabajo se iban a generar si el campamento se fabricaba en Argentina?

Se estimaban entre 400 y 500 puestos de trabajo aproximadamente. Con el esquema como está hoy, va a generar apenas 50, y de poco valor agregado. La construcción modular industrializada transcurre el 80% en la fábrica, y en el sitio se lleva adelante solo el proceso de montaje, que es lo que va a hacer Argentina. Es como si te trajeras un auto importado de China y acá en Argentina solo le inflás las cubiertas. No generaste industria, no desarrollaste proveedores ni cadena de valor, ni capacidad instalada de industrial, no hiciste nada en el país.

El RIGI tiene cláusulas de desarrollo local, pero en esta licitación no funcionaron. ¿Por qué?

Nuestra Cámara no cuestiona el RIGI como una política de fomento de inversión, pero sí la flexibilidad que tiene esa cláusula de que el 20% tiene que ser de abastecimiento local. Hay una letra chica que condiciona esta obligación a que haya capacidad de abastecimiento por parte de las empresas locales. De ahí se ha agarrado la empresa en esta primera licitación, diciendo que no hay capacidad local, lo cual es absolutamente incierto. Hay muchas empresas con experiencia en fabricación y montaje de campamento en Argentina. En desarrollos mineros anteriores como Pascua Lama, entre el 60 y el 70% del abastecimiento fue de proveedores locales.

Vicuña anunció que vienen más licitaciones ¿Están en conversaciones con la minera para participar en estas próximas rondas?

En CACMI somos 58 empresas de construcción modular en el país. Tenemos una representación muy amplia del sector. Y, hasta ahora, no hemos logrado que la empresa nos llame a una mesa de trabajo. Dijeron que esto era solamente el 25% del campamento, que el resto lo iban a canalizar con empresas locales. Sin embargo, ya están en curso esas licitaciones y aún no han invitado ni le han llegado los pliegos a ninguna de las empresas de la Cámara. Entendemos que públicamente dicen una cosa, pero después el manejo no es consecuente.

El Gobierno de San Juan acaba de mandar a la Legislatura el proyecto de Ley de Desarrollo Local Minero. ¿Qué expectativas genera en los proveedores, como caso testigo para otras provincias mineras?

Si se aprueba, va a ser una vía de solución como una expresión de una demanda. Pero el RIGI es una ley nacional que tiene preponderancia sobre la legislación local. Entonces necesitamos, sobre todo, la voluntad de las partes para que los proyectos generen desarrollo en la matriz económica e industrial de Argentina.

¿Qué piden para las próximas licitaciones?

Solicitamos una mesa de diálogo donde estén no solo los responsables de este proyecto minero, porque esta es la punta del iceberg de todo el desarrollo minero y energético en Argentina, junto con cámaras empresarias, gobiernos provinciales y gremios, para establecer un foco estratégico de cómo va a impactar en beneficio de Argentina. Deberíamos empezar con ser muy estrictos en ese 20% que exige el RIGI y, en el ideal, trataría de llevar a las empresas a un compromiso de por lo menos llegar a un 50% de abastecimiento local en todo lo que sea posible abastecerse acá. No estamos buscando que nadie pierda nada, sino que todos ganemos.

, Natalí Risso