El encuentro puso el foco en las condiciones regulatorias, institucionales, comerciales y financieras necesarias para movilizar inversiones públicas y privadas y avanzar en una mayor integración de los mercados energéticos.

La integración energética volvió a ocupar un lugar central en la agenda de los países del Cono Sur. Autoridades y representantes del sector privado de la Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay se reunieron en Buenos Aires en un encuentro organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para analizar mecanismos que permitan acelerar proyectos de infraestructura y profundizar los intercambios de energía en la región.

Bajo el lema “Conectando Energía: Impulsando la integración para el desarrollo con impacto”, el encuentro puso el foco en las condiciones regulatorias, institucionales, comerciales y financieras necesarias para movilizar inversiones públicas y privadas y avanzar en una mayor integración de los mercados energéticos.

Integración regional

“Una mayor integración y una mejor conectividad son esenciales para impulsar el desarrollo y la competitividad en la región. A través de nuestro programa Conexión Sur, que fue parte de la organización del encuentro, buscamos acelerar los cambios para generar las condiciones para atraer más inversiones, reducir costos y aumentar la resiliencia”, expresó Morgan Doyle, gerente del Departamento del Cono Sur del Grupo BID.

En representación de la Argentina, la secretaria de Energía, María Tettamanti, planteó que la integración debe estar vinculada con una mejora de la competitividad y de las condiciones de funcionamiento de los mercados.

“Para nosotros, la integración regional no es un fin en sí mismo para agrandar las estructuras del Estado; es una herramienta para dinamizar la economía, bajar los costos de producción de nuestras industrias y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Argentina ya ha iniciado su fase decisiva de normalización energética, en general, y eléctrica, en particular, reintroduciendo correctas señales de precio y quitando al Estado del rol de empresario”, expresó Tettamanti.

La infraestructura en el centro de la agenda

Durante el encuentro se analizaron experiencias y aprendizajes de distintos mecanismos de integración energética que cuentan con el apoyo del BID, entre ellos el Sistema de Interconexión Eléctrica para los Países de América Central (SIEPAC), el Sistema de Interconexión Eléctrica Andina (SINEA), el Sistema de Integración Energética de los Países del Cono Sur (SIESUR) y Arco Norte. El intercambio permitió poner en común los avances y desafíos de estos procesos y analizar cómo profundizar la integración energética regional.

En ese sentido, Marcelino Madrigal, jefe de la División de Energía del BID, señaló: “La región cuenta con recursos, capacidades y experiencias que pueden potenciarse a través de una mayor integración. El desafío es construir la institucionalidad, regulaciones y la implementación de proyectos transfronterizos de infraestructura energética que generen las condiciones necesarias e incrementen el comercio energético en la región”.

La discusión estuvo atravesada por la necesidad de contar con reglas comunes y proyectos de infraestructura capaces de acompañar un mayor intercambio de energía entre los países. La integración de las redes aparece como uno de los elementos necesarios para aprovechar de manera más eficiente los recursos disponibles y ampliar las posibilidades de comercio energético.

Del encuentro participaron, además, Rudy Peredo, viceministro de Electricidad y Energías Renovables de Bolivia; Guilherme Zanetti, director del Departamento de Planificación e Interconexiones Internacionales del Ministerio de Minas y Energía de Brasil; Ximena Rincón, ministra de Energía de Chile; Gustavo Cazal, director de Energías Alternativas del Viceministerio de Minas y Energía de Paraguay; y Fernanda Cardona, ministra de Industria, Energía y Minería de Uruguay. También estuvieron presentes representantes del Grupo BID, empresas públicas y privadas del sector, organismos internacionales y especialistas en energía.

SIESUR define su hoja de ruta hasta 2027

SIESUR celebró su X Mesa de Diálogo, con la participación de los seis países del Cono Sur. Allí, las delegaciones acordaron el Plan de Acción SIESUR 2026-2027, orientado a incrementar los intercambios de energía y avanzar sobre las prioridades definidas en conjunto. Uno de los ejes será la armonización regulatoria de la operación técnica y comercial de los mercados eléctricos bilaterales, un aspecto clave para facilitar y ampliar las transacciones de electricidad entre los países.

El plan también contempla la identificación de proyectos prioritarios de infraestructura, incluyendo ampliaciones y refuerzos de las redes nacionales y nuevas interconexiones necesarias para facilitar los intercambios eléctricos.

Como cierre de la reunión, la Argentina traspasó a Bolivia la Coordinación Pro Tempore de SIESUR para el período 2026-2027. Bajo la nueva coordinación, los países continuarán trabajando en la implementación de las prioridades acordadas y en una agenda que busca convertir la integración energética regional en proyectos concretos de infraestructura y mayores intercambios de electricidad.

, Redaccion EconoJournal