EE.UU. e Irán firmarán un acuerdo el viernes en Génova.

El precio del barril Brent, el marcador de referencia para las inversiones en Vaca Muerta, cayó a la zona de los US$ 80 por barril de petróleo después de que se confirmara que Estados Unidos e Irán firmarán un acuerdo que pondría fin al conflicto en Medio Oriente y que incluirá la apertura del tráfico por el Estrecho de Ormuz. Si bien el documento reducirá la probabilidad de una crisis de suministro internacional por el agotamiento de los inventarios de petróleo, no elimina el riesgo geopolítico embebido en los precios.

La guerra en Medio Oriente generó un déficit global en la oferta de petróleo de casi 4 millones de barriles por día solo en abril, según Argus Media. El acuerdo aliviaría el sumistro de crudo por Ormuz, aunque navieras líderes como Mitsui OSK Lines anticipan que el restablecimiento de la confianza llevará tiempo. Para la consultora Rystad Energy los precios seguirán reflejando una prima de riesgo geopolítico de entre 5 y 10 dólares por barril.

Acuerdo entre EE.UU. e Irán

El presidente de los EE.UU., Donald Trump, anunció el domingo que se alcanzó un acuerdo con Irán. “El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Enhorabuena a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos”, publicó el presidente en sus redes sociales.

En rigor, las partes acordaron la letra general de un memorando de entendimiento (MoU) que será firmado el viernes en Génova y cuyo contenido real aún se desconoce. El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, calificó al memorando como “un documento muy general” cuyos detalles se concretarían durante negociaciones posteriores. “En varios temas, tendremos que resolver estas cuestiones durante la fase de negociación técnica”, declaró Vance el lunes.

Funcionarios estadounidenses deslizaron que el acuerdo se centra en la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, junto con incentivos financieros para Irán si cumple con ciertos objetivos. También abre un período de 60 días de negociaciones para un acuerdo definitivo sobre el futuro del programa nuclear iraní y de las toneladas de uranio enriquecido bajo su poder. “Irán acordó que nunca tendrá un arma nuclear”, afirmó Trump.

«Uno de los puntos clave del acuerdo es que el Organismo Internacional de Energía Atómica y Estados Unidos ayudarán a Irán a destruir sus reservas de uranio altamente enriquecido, y eso es algo que se especifica con mucha claridad», dijo Vance.

Está previsto que a la firma del acuerdo asista el vocero del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, celebró la noticia en una publicación en X, afirmando que si se implementan correctamente todas las disposiciones del memorándum, podría convertirse en «un motivo de orgullo para el país». Sin embargo, el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, aún no se ha pronunciado sobre los anuncios.

Precio del petróleo Brent retrocede pero se mantiene el riesgo geopolítico

La posibilidad de una reapertura a la navegación por el estrecho de Ormuz impactó en el precio del Brent, cuya cotización este martes llegó a tocar los 81 dólares por barril. Sin embargo, consultoras y navieras evalúan el escenario con cautela.

La consultora internacional Rystad Energy evaluó que los anuncios del gobierno estadounidense elevan la posibilidad de ocurrencia de su escenario base de un acuerdo limitado que habilita un restablecimiento significativo de los flujos por Ormuz pero que no elimina el riesgo geopolítico embebido en los precios.

“Según este escenario, se alcanza un acuerdo limitado dentro del plazo de 60 días. Las sanciones contra Irán se suavizan gradualmente y los flujos a través del Estrecho se recuperan con el tiempo hasta alcanzar aproximadamente 10 millones de barriles diarios para enero. Sin embargo, se prevé que se mantenga una prima de riesgo geopolítico residual de entre 5 y 10 dólares por barril, ya que el acuerdo no despolitiza por completo el estrecho ni elimina el riesgo de futuras perturbaciones”, analizó la consultora en una nota difundida este martes.

Por el lado de las navieras, el CEO de Mitsui OSK Lines, la principal operadora de buques petroleros del mundo, evaluó que las empresas no reanudarán el tránsito por el estrecho durante semanas hasta que estén seguros de que el acuerdo es “sustancial».

“Lo que se necesita no es simplemente un acuerdo entre los países involucrados, sino que debe ser sustancial y traducirse en situaciones reales en el Estrecho de Ormuz, para que las navieras puedan transitar con tranquilidad”, declaró Jotaro Tamura en una nota a Financial Times.

El mercado espera señales concretas de una desescalada y apertura al tránsito por el estrecho el mismo día de la firma del acuerdo en Genova. Una normalización parcial de los flujos permitiría reducir el déficit global en el suministro de crudo y combustibles.

Argus estimó que el colapso del tránsito por Ormuz generó en abril un déficit de 3,8 millones de bpd en el balance global de petróleo crudo. Por Ormuz se perdió una oferta de crudo de 12,4 millones de bpd, mientras que el mercado respondió con suministros alternativos que totalizaron 9,2 millones de bpd. Sin embargo, una parte de esa oferta alternativa provino de los menguantes inventarios de petróleo crudo, que en abril aportaron 3,3 millones de bpd.

En consecuencia, la continuidad del conflicto empujaba a un escenario de mayores precios o de destrucción de demanda de crudo y combustibles, especialmente en Asia. Sin embargo, la firma de un acuerdo entre EE.UU. e Irán ahora podría evitar ese escenario.

, Nicolás Deza