
El salto de escala que exige la segunda ola de desarrollo Vaca Muerta está trasladando la presión operativa hacia la capacidad de respuesta de la cadena de valor. Los directivos de seis de las principales compañías que integran el denominado primer anillo de servicios ratifica que la escala no se alcanzará con esquemas tradicionales ni en forma individual. La rápida incorporación de tecnología y la asociación estratégica con pymes locales son condiciones indispensables para la competitividad de la cuenca.
En ese escenario desafiante, la nueva edición del Supplier Day de EconoJournal reunió a referentes de las compañías de servicios de la industria no convencional. El primer panel de empresas de servicios contó con las exposiciones de Diego Argañaraz, Project & Account Manager de SLB; Fabián Mendoza, Account Manager Sr. de Halliburton; y Francisco Liberatore, Director Sr. Oil & Gas Services de Tenaris.
A continuación, el segundo bloque estuvo integrado por Gerardo Molinaro, VP Land Drilling de DLS; Walter Paris, Director Ejecutivo Servicios de Pecom; y Leopoldo Torres, Supply Contracting Director de Techint E&C, en una mesa moderada por Ezequiel Cufré.
Vaca Muerta: salto tecnológico en el pozo, eficiencia y nuevos moldes contractuales

Durante el primer bloque, Diego Argañaraz (SLB) destacó la búsqueda de competitividad a través de la integración horizontal y el quiebre de dinámicas tradicionales: «Hace tres meses empezamos con una integración operativa en la cual buscamos competir en la alta gama, en el nicho donde buscamos la diferencia operativa o la eficiencia. Para eso hay que romper moldes y trabajar mancomunados con un mismo objetivo a través de contratos integrados. Al ver todas las etapas del proceso de producción de upstream a downstream te da otras posibilidades de jugar».
De cara a las proyecciones de la cuenca, Argañaraz agregó: «Se suma la digitalización porque es importante tomar datos y darles una interpretación. El siguiente paso es la integración: no solo traer la tecnología y los datos, sino que dentro de la estructura de conocimiento nos podamos pasar de un lugar a otro de forma orgánica con el cliente. Es una industria que da la posibilidad de conocernos desde la colaboración de acá a 5 o 10 años».
Por su parte, Fabián Mendoza (Halliburton) puso el foco en las metas de producción de la cuenca hacia 2031 y el salto que exige la incorporación de tecnología de punta en la fractura: «Las operadoras llegaron a niveles de producción con eficiencia y nos queda apelar a la tecnología, a diferentes mecanismos que nos permitan ser aún más eficientes y superar esa barrera técnica que aún tenemos. En octubre está llegando un fracturador eléctrico activo a principios de noviembre y un segundo fracturador muy probablemente a fines de febrero».

Mendoza advirtió también sobre los desafíos de la cadena de valor en este proceso: «Va a haber un período de transición; hoy no tenemos la cadena de suministros localizada en la Argentina y definitivamente sí vamos a tener que apelar en principio a conseguir repuestos de manera internacional. Estamos capacitando personal argentino e identificamos algunos proveedores que vamos a tratar de desarrollar para que nos puedan suplir con ese tipo de mantenimiento para estas tecnologías. No esperábamos que sea así, pero lo importante es tener una planificación».
A su turno, Francisco Liberatore (Tenaris) sostuvo que el paradigma de Vaca Muerta cambió de escala y requiere trasladar la fortaleza industrial directamente a la locación. «El desafío cambió. La geología y el potencial de Vaca Muerta tienen una primera etapa comprobada; la segunda etapa fue elevar el nivel de eficiencia de la operadora y la compañía de servicios para lograr resultados similares a la cuenca del Norte. El desafío va un poco más allá y está asociado a un conglomerado de desarrollo de infraestructura y de todas estas compañías de servicios pensando en estas nuevas tecnologías que permitan el salto de escala», dijo.

Ejemplificando esta evolución, Liberatore remarcó que «el inicio de operación del tercer set de fractura en Los Toldos de Tecpetrol es bastante disruptivo: incorpora la tecnología DGB sobre plataforma Tier 4 con una sustitución de diésel superior al 80% y reducción de emisiones de CO2. Este set de 28 bombas se construyó en tiempo récord con la asociación estratégica de Tenaris con una pyme marplatense, trabajando en la ingeniería en un desafío muy interesante por los tiempos para lograrlo».
Integración de proovedores y competencia global

En el segundo tramo de las exposiciones, Gerardo Molinaro (DLS) aseguró que el sector atraviesa el escenario con el que soñó en los últimos 15 años, aunque remarcó la necesidad de esquemas de asociación. «Hacemos integración con proveedores locales porque nadie tiene la totalidad de los recursos para enfrentar este nivel de crecimiento, por lo cual no hay otra forma que buscar la complementariedad y capitalizar este momento. La red de proveedores acompaña; estamos creciendo al 40% anual, con tres equipos nuevos en seis meses y planes para cuatro más el año que viene».
Respecto a la competencia global por equipos, Molinaro advirtió que «este mercado va a exigir mucha creatividad en la integración y promover la escalabilidad para atraer estas posibilidades, porque no estamos solos en el mundo sino que competimos palmo a palmo con Venezuela en la demanda de equipos de perforación. Solos va a ser imposible«.
Desde la perspectiva de la infraestructura y los servicios, Walter Paris (Pecom) coincidió en que la magnitud de los proyectos requerirá alianzas flexibles dentro de la cadena proveedora: «Difícilmente exista una sola empresa que pueda proveer la variedad de servicios que existe y las necesidades que se vienen. Venimos explorando varios modelos distintos de integrarnos con proveedores, desde los más extremos de sentarlos a nuestras instalaciones, lo que da muy buen resultado porque nos sentimos parte del mismo proyecto. Competimos en el mundo pero la prioridad es Vaca Muerta por cercanía, infraestructura y recursos».

En cuanto a la capacidad operativa de respuesta, Paris señaló: «Respecto a la escalabilidad, tuvimos ciclos de más de 9.000 personas y ahora somos 4.000, no tenemos problema de crecer a 2x o 3x. A su vez venimos explorando con nuestra gama de proveedores para presentarnos en UTEs que hacen que nos potenciemos en áreas donde no tenemos especialidad, potenciando además nuestra área de I+D en Neuquén».
Finalmente, Leopoldo Torres (Techint E&C) analizó el posicionamiento de Vaca Muerta a nivel global y el rol de las grandes compañías para traccionar a la cadena de valor local.
«Hoy Vaca Muerta se volvió un play de interés global. El desafío no pasa por el recurso, sino por la extracción, el transporte y la exportación de gas y petróleo en el marco de una realidad desafiante de la Argentina con condiciones macro de competitividad no tan buenas, producto de asuntos fiscales distorsivos y dificultad de acceso al crédito. En ese contexto, tenemos la gimnasia de trabajar desafiados en la capacidad de orquestar proyectos de 1.000 proveedores como en VMOS o 700 como en Los Toldos».

Frente al acompañamiento a las pymes y la presión sobre los recursos, Torres concluyó que «para que un proveedor llegue al proyecto hay que ayudarlo a encontrar sus capacidades, tomar garantías y poder sostenerlas. Hoy estamos viendo proyectos de clase mundial y fuera de escala para el mercado argentino, donde otras verticales como la minería y los fertilizantes van a competir por el recurso. Hay que desriskear las capacidades de ejecución para que un proyecto se haga, se termine a tiempo y sin sorpresas».
, Ignacio Ortiz





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