La primera licitación de transporte eléctrico será AMBA I, que demandará alrededor de US$ 1.100 millones.

El gobierno nacional define los últimos detalles del pliego de la licitación pública nacional e internacional para las obras de ampliación del sistema de transporte eléctrico del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la zona de mayor consumo de energía del país y donde las redes están saturadas. Fuentes oficiales y del sector eléctrico afirmaron a EconoJournal que el pliego se conocerá en los próximos días. Se trata de la primera de tres convocatorias que el gobierno tiene previsto lanzar este año para expandir el sistema de transporte eléctrico en el país.

La primera licitación será para la obra AMBA I, una línea de alta tensión de 500 kilovoltios (Kv) y de alrededor de 500 kilómetros de extensión con nuevas plantas transformadoras que unirá las localidades de Plomer (oeste del conurbano bonaerense) y Vivoratá (cerca de Mar del Plata) en la provincia de Buenos Aires y que permitirá reforzar el mallado que rodea a la zona donde se consume el 40% de energía del país.

La obra demandará una inversión alrededor de US$ 1.100 millones. La intención del gobierno es que la convocatoria salga cuanto antes para que el proceso de adjudicación del ganador de la compulsa finalice en el último trimestre del año.

Ampliación del sistema de transporte

En paralelo, este año el gobierno de Javier Milei también tiene previsto que se avance con dos licitaciones más que permitirán ampliar el sistema de transporte eléctrico en el país: la primera corresponde a la Línea de 500 kV Río Diamante – Charlone – O’Higgins (700 km), un corredor que permitirá la evacuación de más generación que se pueda instalar en la región Cuyo y parte de la generación de Comahue. La segunda es la Línea de 500 kV Puerto Madryn – Choele Choel – Bahía Blanca (760 km), que mejorará la conexión entre la Patagonia y el sistema troncal.

Las tres obras forman parte del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico que estableció el gobierno a través de la resolución 311 de la Secretaría de Energía del año pasado.

AMBA I es un proyecto de infraestructura eléctrica prioritario que está planificado por el Estado desde hace varios años. El gobierno de Mauricio Macri no lo pudo concretar bajo el esquema Participación Público-Privada (PPP). Tampoco pudo hacer la obra el gobierno de Alberto Fernández, que intentó realizarla con financiamiento de China.

Cuáles son los puntos centrales del pliego AMBA I

En primer lugar, AMBA I no se hará bajo el formato de obra pública, el esquema del Estado más utilizado para este tipo de obras de infraestructura, en el cual el proyecto lo realiza un privado pero se financia con fondos del presupuesto público. Mediante este mecanismo, el privado no explota ni obtiene ingresos por el uso de la línea de alta tensión.

En cambio, el gobierno nacional eligió el esquema de licitación donde el privado financia la totalidad de la obra por adelantado a través de la modalidad de concesión, ya sea con capital propio, emisión de deuda o financiamiento bancario.

Una vez que AMBA I esté concluida, el privado comenzará a recuperar la inversión a través de una tarifa especial que abonará el usuario. Como está previsto que no todos los usuarios abonen esta tarifa, será Cammesa, empresa que administra el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), la encargada de determinar el universo de usuarios que en cada caso la page.

La oferta que resulte ganadora de la compulsa será para construir, mantener y explotar la línea de alta tensión AMBA I. En la actualidad, casi el 90% de la operación de las líneas de alta tensión del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) están a cargo de Transener, cuya participación estatal a través de Enarsa el gobierno está privatizando.

Según fuentes consultadas por EconoJournal, el pliego de la licitación para AMBA I será por un contrato de concesión por 30 años y contará con una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), un aspecto relevante para los privados ante el riesgo de un cambio de escenario de la economía argentina o la posibilidad de un futuro congelamiento o atraso de tarifas.

Además, la entidad financiera ya prestó apoyo técnico a la Secretaría de Energía, a cargo de María Tettamanti, realizando un sondeo de mercado para evaluar la percepción de riesgo y validar el interés del sector privado en AMBA I.

Las mismas fuentes indicaron que el gobierno descartó fragmentar la obra, es decir, que haya varias licitaciones con ofertas que construyan tramos más cortos, como se contempló en algún momento. En otras palabras, la licitación pública para construir AMBA I va a ser una sola y el pliego cubrirá la obra completa.

El gobierno de Javier Milei demoró más de dos años en encontrar el instrumento acorde para concretar las ampliaciones de la infraestructura eléctrica. Incluso, en diciembre de 2024 se había anunciado la creación de un cargo fijo en las facturas de electricidad de todos los usuarios del país para financiar AMBA I, pero finalmente esta idea no prosperó. La iniciativa la impulsaba el Ministerio de Economía, pero el sector del gobierno que responde al asesor presidencial Santiago Caputo no habilitó esta modalidad.

, Roberto Bellato