
La Secretaría de Energía realizará la Consulta Ambiental y Social para el proyecto AMBA 1 este miércoles 22 de julio. La convocatoria responde a los requerimientos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que actuará como garante financiero del canon estatal a la adjudicataria. Tras meses de postergación, este paso busca destrabar la licitación de una obra estratégica de US$ 1.100 millones para el sistema metropolitano.
El proceso para reconfigurar el sistema de transporte eléctrico en el nodo de mayor consumo de la Argentina suma una etapa administrativa necesaria con el encuentro abierto que se llevará a cabo de manera presencial en el municipio de Marcos Paz y mediante canales virtuales para receptar observaciones de la ciudadanía.
La activación de esta instancia responde al marco regulatorio y a las salvaguardas socioambientales que impone el BID. Para que el organismo multilateral ratifique su participación en la obra, resulta ineludible que el Estado nacional someta a revisión pública el EIAS, garantizando la evaluación socioambiental de las trazas y los planes de mitigación correspondientes.
El rol del BID en esta licitación trasciende la figuta de dador de crédito de fomento. La arquitectura financiera posiciona a la entidad multilateral como un garante de última instancia ante la empresa o consorcio privado que resulte adjudicatario de la construcción y operación. Esta figura apunta a blindar la cobrabilidad de la futura contratista.
El Poder Ejecutivo oficializó en los últimos días de diciembre un cambio estructural en la gestión de la infraestructura energética al habilitar el régimen de concesión de obra para la ampliación del sistema de transporte de electricidad. Si bien la medida ya era contemplada por la Ley de Bases, requería un decreto reglamentario correspondiente.
Cómo actuará la garantía del BID sobre el canon
Si la administración pública incurriera en retrasos en la liquidación del canon, aplicara procesos de pesificación o alterara los esquemas de actualización previstos, el BID responderá como garante financiero para asegurar el flujo de fondos.
El mecanismo busca reducir el riesgo soberano e incentivar la presentación de ofertas internacionales en un proyecto que demanda una inversión global cercana a los US$ 1.100 millones, estructurada con un tramo relevante de financiamiento y avales del propio multilateral.
En el plano técnico y territorial, el EIAS elaborado para AMBA 1 abarca la intervención en más de diez municipios del oeste y sur del conurbano bonaerense como Marcos Paz, General Rodríguez, Las Heras, Cañuelas y Esteban Echeverría.
El núcleo de la obra comprende la construcción de la nueva Estación Transformadora (ET) Plomer en 500/220 kV, la ampliación de la ET 25 de Mayo y el tendido de más de 300 kilómetros de líneas de alta y extra alta tensión para interconectar nodos críticos como Atucha, Ezeiza y Zappalorto.

El diagnóstico ambiental identifica que el principal desafío constructivo radica en la apertura de las franjas de servidumbre de paso y la afectación temporal del suelo durante la hincada de torres y el tendido de conductores.
Al atravesar áreas de interfaz periurbana y periurbana-rural, los estudios hicieron foco en la caracterización del uso de la tierra, la preservación de la cubierta vegetal nativa en cruces de cursos de agua (como las cuencas de los ríos Luján y Reconquista) y la gestión del ruido y polvo en la fase de obra civil.
El Plan de Manejo Ambiental y Social
La evaluación socioambiental contempla un Plan de Manejo Ambiental y Social (PMAS) específico para mitigar las interferencias con la infraestructura existente y el tránsito local.
Para esto se incluyeron protocolos para el despeje de vegetación sin uso de defoliantes químicos, medidas de protección para el avistamiento de avifauna mediante la instalación de desviadores de vuelo en los cables de guardia y un programa de reasentamiento o indemnización por servidumbre en los predios privados requeridos para la traza.
Desde la perspectiva operativa, la fundamentación ambiental del proyecto subraya que la ejecución de AMBA 1 generará un impacto neto positivo de escala regional. La red actual opera al límite de su capacidad física durante los picos de demanda estacionales, forzando la quema de combustibles fósiles en centrales térmicas de menor eficiencia ubicadas dentro del nodo de consumo para sostener la tensión en los alimentadores.
La incorporación de las nuevas líneas de 500 kV y la descongestión del anillo metropolitano permitirán desplazar de la matriz la generación distribuida más costosa y contaminante, reduciendo las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI) en el Gran Buenos Aires. A su vez, la obra resolverá el riesgo de colapso en cadena ante fallas simples en la infraestructura existente, que hoy abastece 14 millones de usuarios.
La realización de la consulta en Marcos Paz permitirá elevar al directorio del BID el expediente ambiental consolidado para habilitar el tratamiento del crédito y los avales. Cumplido este requisito en Washington, el Gobierno nacional quedará en condiciones de publicar los pliegos de la licitación pública internacional, una convocatoria diferida desde el año pasado que el mercado eléctrico considera prioritaria para el desarrollo de la infraestructura de transporte.
, Ignacio Ortiz





0 comments
Write a comment