
Pan American Energy (PAE) analiza cómo redefinir la configuración de la refinería de Campana, que opera bajo la marca Axion Energy, ante la menor disponibilidad de crudo pesado Escalante y la irrupción masiva del crudo Medanito de la Cuenca Neuquina. Esta reestructuración de activos se da en un contexto de transformación de la matriz de producción de hidrocarburos en la Argentina, donde el crecimiento sostenido del shale de Vaca Muerta, sumado al declino de los yacimientos maduros de crudos pesados, obliga al parque refinador a revisar su mix de procesamiento.
El análisis de esta reestructuración fue parte de los debates del encuentro regional organizado por la World Refining Association. Durante el seminario, ejecutivos y funcionarios del sector evaluaron las oportunidades y desafíos que afrontan los refinadores latinoamericanos en un entorno de alta volatilidad de mercados, marcos regulatorios fragmentados y presiones crecientes por la descarbonización e integración industrial.
Del Panel de Líderes «¿Quién Lidera y Quién se Queda Atrás en América Latina?» participaron Mauricio Martin, vicepresidente de Downstream & Midstream de YPF; Diego Mouriño, vicepresidente de Refining de Pan American Energy; Alejandro Vago, director de la Refinería Buenos Aires; previa exposición de Horacio Federico Veller, subsecretario de Hidrocarburos de la Nación.
Las deliberaciones expusieron la necesidad de ajustar las estrategias operativas de las refinerías locales frente a las nuevas oportunidades globales y regionales. Los especialistas coincidieron en que la flexibilidad de las dietas de crudo, la eficiencia energética, la digitalización mediante inteligencia artificial y la incorporación de biocombustibles resultan factores clave para sostener la competitividad de la próxima década.
El shale transforma el mix de refinado en la Argentina
Para PAE, la evolución de la cuenca madura motiva un punto de inflexión en el diseño industrial del activo de Campana. «La refinería es una planta que históricamente corrió Escalante en un 80%, y el Escalante es un crudo cada vez más escaso porque la cuenca está muy madura. Por otro lado, el crudo neuquino empieza a ser cada vez más ofertado; entonces, estamos mirando un cambio en la configuración de Campana que nos permita procesar más crudo neuquino que Escalante», señaló Mouriño.
«PAE es una de las empresas argentinas que tiene integrado el negocio, con lo cual la estrategia la pensamos integrada. Por eso, si el Medanito se encarece, como negocio integrado nos conviene exportar Medanito e importar algo más barato. Una de las cosas que en la Argentina podemos aprender del resto de América Latina es empezar a mirar estas posibilidades: no solo el crudo argentino es el que tienen que aprovechar las refinerías», sostuvo el VP de PAE.

La compañía invirtió más de US$ 1.500 millones en ese activo industrial que tenía entre sus objetivos hacer más eficiente la planta y dio un salto de escala en la competitividad. «10 años después, y con la escasez del Escalante viniendo, esa inversión hay que repensarla si efectivamente el Medanito es la mejor opción. En el mediano plazo es repensar cómo transformar esas moléculas una vez que cambiemos la dieta de crudo», sentenció el directivo.
En cuanto a la cartera de proyectos, Mouriño destacó que «el cambio de la dieta de crudo es clave para Campana y tiene que suceder en los próximos años. En eficiencia energética estamos construyendo una nueva cogeneración para bajar los costos de generación eléctrica de la refinería. A eso sumamos proyectos en renovables que siguen siendo rentables, como la tecnología de SAF, y la transformación de plásticos en combustibles que experimenta una demanda creciente», concluyó.
La visión local y el escenario internacional
El subsecretario Veller remarcó que «la industria de la refinación está viviendo un momento especial a nivel global, impactada por los efectos de la disrupción del estrecho de Ormuz, de la guerra Irán-Estados Unidos, cómo eso impactó en el suministro de crudo a nivel global y cómo impactó sobre los precios en general de la energía y los márgenes en particular del mercado de refinación», sostuvo la autoridad.
En ese contexto, Veller remarcó las ventajas operativas que otorga la disponibilidad de hidrocarburos no convencionales. «La Argentina es largo en crudos livianos, crudo shale, y crecientemente está siendo corto en crudos pesados, entonces está el debate de que el crudo liviano tiene ventajas. Eso quiere decir que es mucho más eficiente y más barato correr una refinería a partir de shale y esto es visto por otros mercados y lo que hacen es presionar al alza sobre el precio del shale», expresó.

«Hay oportunidades de procesar ese excedente creciente que se tiene de crudo shale o intercambiar crudos e importar crudo que sea más adecuado para el parque refinador local. Ese tipo de integraciones en la región son las que se habilitan a partir de esta situación. También el impacto que tiene la digitalización, la irrupción de la inteligencia artificial y la optimización son todas cuestiones que hacen que este momento de la industria sea realmente muy interesante para desarrollarlo», sintetizó Veller.
Con una mirada similar de integración, Martin planteó «la necesidad de compartir experiencias, de entender qué moléculas produjimos y qué moléculas necesitamos en Latinoamérica. Individualmente vamos a tener restricciones por cuestiones de escala. Grupalmente tenemos la capacidad de ser protagonistas y liderar ese cambio para ser una región de clase mundial», afirmó el directivo de YPF.
«La palabra que nos atraviesa a todos es confiabilidad. La confiabilidad es un activo, no solo por términos económicos, sino que el principal activo es la seguridad de los procesos que hacen que nuestras refinerías sean resilientes, seguras y compliance. Con el shale oil, han existido cambios y ha evolucionado esa calidad de materia prima que nos obliga a ser flexibles. Flexibilidad va mucho de la mano de la supervivencia para sacar el usufructo de esa capacidad», concluyó el VP de YPF.
Eficiencias, competitividad y nuevos negocios
Por su parte, el director de la Refinería Buenos Aires de Latam Downstream (ex Raízen), Alejandro Vago, expuso cómo la planta logró adaptar su procesamiento al crudo no convencional y diversificar la oferta hacia especialidades. «Apostamos muy fuerte al desarrollo del crudo de la Argentina. Somos una refinería que hoy tiene alrededor del 70% de procesamiento de Vaca Muerta y esperamos seguir incrementándolo».
«Vaca Muerta es ‘conversión gratis’, es un crudo que tiene muy buenos destilados y pocos fondos, con lo cual con una configuración sin tener que invertir tanto en aumentar tu conversión», explicó. Asimismo, enfatizó la importancia de ganar competitividad en nichos de mayor valor agregado ajenos a los combustibles tradicionales y en la transición hacia renovables.
«Las refinerías tienen que ser también competitivas en los ‘non fuels’. Nuestra refinería tiene oportunidad de vender muy bien productos como bitumen, lubricantes, propelentes y alimentaciones para químicos. En Latinoamérica hay mucha biomasa; hay que ver a dónde nos enfocamos, tener capacidad de coproceso es casi gratis. Todos esos cambios que hagamos para reemplazar o modernizar activos que llegaron al final de su vida útil hoy tienen otro soporte tecnológico y diseños muy diferentes», finalizó.
, Ignacio Ortiz





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