
Es habitual escuchar que la Patagonia tiene «los mejores vientos del mundo». Si bien desde lo técnico no es una expresión tan acertada, la productividad en generación eólica que brindan parques chubutenses, entre otros, es muy alta: el último año, la administradora mayorista del mercado eléctrico, Cammesa, puso en un podio a un complejo del sur de esa provincia por tener un rendimiento de hasta un 80 por ciento. La causa tiende a ser tecnológica, propia de los aerogeneradores, pero también topográfica y específica de la calidad, densidad y persistencia del viento.
Roberto Jones es Licenciado en Geografía, profesor universitario de Climatología y durante años fue parte del Centro Regional de Energía Eólica de la Provincia de Chubut: «Desde una perspectiva técnica nunca nos gustó que se dijera que los patagónicos son los mejores vientos del mundo. Hay algo de marketing en todo esto. Pero sí son vientos excelentes”, afirmó a EconoJournal.
Existe una combinación específica de variables, que no es la misma en todos los sitios de la Patagonia. En el sur de Chubut, Jones describe «una combinación de calidad de viento, densidad y persistencia y una topografía muy adecuada, una pampa sin obstáculos, muy buena para producir energía eólica. A partir de agosto y hasta marzo los vientos del oeste son muy buenos, luego bajan un poco en invierno. La calidad de las máquinas también cuenta. Es una sumatoria de condiciones ideales”.
Últimos podios ventosos
En sus podios, Cammesa calcula el factor de carga sobre la energía posible a generar, es decir, la energía que el parque efectivamente generó más la que se dejó de generar por restricciones de red: en diciembre de 2025, Manantiales Behr, de YPF Luz, registró así un factor de carga de 80,2%. Pero no fue un mes aislado: en los últimos cinco informes, el podio eólico del país quedó siempre en manos de parques patagónicos, con nombres que rotaron. Manantiales Behr, Kosten, Garayalde, Bicentenario y Loma Blanca I, II y III.
Estos últimos, en el norte de la provincia de Chubut, propiedad de Goldwind, tienen los últimos podios de factores de carga a junio 2026. “Ahí el viento es otro, menos intenso, pero más persistente y constante. Eso favorece el factor de carga, porque hay un viento constante más horas en el día y más días en el año; aunque sea menor la velocidad, el porcentaje de horas en el año en que la máquina es capaz de generar a plena cargase cumple”, aclara Jones.
Para tomar dimensión de lo alto que están estos podios patagónicos: el factor de carga eólico promedio mundial a 2024 rondó el 35%, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA).

Vientos del oeste
Detrás de esa persistencia hay una explicación de escala global. Jones dice que la región está bajo la influencia de los vientos del oeste que se originan en el Pacífico, con un núcleo cercano a la Isla de Pascua: el carácter marcadamente oceánico del hemisferio sur sostiene esa dirección de viento de forma muy estable.
Y está la estacionalidad: los vientos pierden algo de intensidad en el invierno austral y la recuperan en verano, a medida que los cinturones de alta y baja presión se desplazan con las estaciones. “Si se mira el promedio anual, los vientos patagónicos son mucho más marcados en una época del año y más tranquilos en otra. Tiene que ver con la circulación global del viento”, precisa Jones.
De ahí que los factores de carga difieran de una estación a otra y que parques eólicos con podios muy altos luego exhiban promedios de indicadores más moderados.
Jones es cauto respecto a cuánto se sabe realmente sobre por qué esta zona muestra tan altos factores de capacidad. «No conozco estudios al respecto», dice sobre el fenómeno de los factores de carga elevados: lo describe como algo observado, casi anecdótico, sin una investigación sistemática detrás, «es una linda perspectiva para investigar».
Y agrega: “Muchas veces se dicen cosas que no son; es cierto que Patagonia tiene muy buenos vientos, pero si ves los de Costa Rica, donde hay presencia de vientos alisios con comportamiento monzónico, que rotan su dirección en unos 180 grados entre una estación y la otra con muy buenas velocidades, ahí las máquinas trabajan todo el tiempo e incluso tienen sobrecalentamiento, porque no paran. Esos sí son los mejores vientos del mundo”.
Sobre la producción de energía con el recurso eólico patagónico, Jones destaca la interrupción en capacidad de transporte: “El incremento en potencia instalado en la provincia de Chubut se ha detenido por la estrangulación a partir de Puerto Madryn, donde la capacidad de transporte quedó colmada en 2022 o 2023”.
, María Eugenia Rodríguez





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