
YPF terminará de presentar en los próximos días un ambicioso plan de remediación de pasivos ambientales en Chihuido de la Sierra Negra y Puesto Hernández, dos campos convencionales de la petrolera bajo control estatal en el norte de la provincia que supieron ser por varias décadas los mayores pulmones productivos de la empresa.
En concreto, la petrolera que conduce Horacio Marín está terminando de negociar con el Ministerio de Energía de Neuquén, que encabeza Gustavo Medele, el abandono de hasta 2000 pozos petroleros en esos bloques, que atraviesan desde hace años una etapa de marcada declinación productiva, así como también, el desmantelamiento de múltiples instalaciones de superficie (baterías, tanques de almacenaje y cañerías).
Chihuido de la Sierra Negra y Puesto Hernández, que en los ’80 y ’90 permitieron el desarrollo petrolero de la zona de Rincón de los Sauces, son dos campos maduros que YPF no pudo incorporar en Proyecto Andes, la iniciativa con la que transfirió más de 50 áreas convencionales en distintas provincias. Sus pasivos ambientales y los altos costos de producción —el lifting cost en los bloques super los 40 dólares por barril— atentaron contra esa idea.
En función de ello, YPF prevé revertir a la provincia esas áreas, cuya concesión expira el año que viene. Para eso, es condición necesaria que Neuquén termine de cerrar con YPF el alcance de un plan de remediación de pasivos y abandono de pozos. El principal antecedente en ese plano es el acuerdo que YPF cerró con la gobernación de Santa Cruz para transferirle a Fomicruz, la empresa provincial de energía, unos 10 campos maduros que estaban en cabeza de la petrolera bajo control estatal. En ese caso, YPF se comprometió a financiar la operación de hasta cinco equipos de abandono de pozos durante cinco años.
El año pasado, Marín explicó la inviabilidad de vender Chihiudo de la Sierra Negra y Puesto Hernández, que actualmente cuentan con una producción cercana a los 3000 a 4000 barriles diarios. “No se puede vender algo pagando”, reconoció el CEO y presidente de YPF. “Siempre supimos que nos queríamos ir de esas áreas, pero no sabíamos cómo hacerlo”, había dicho.
YPF y el acuerdo con Neuquén
EconoJournal pudo saber de fuentes provinciales que YPF y Neuquén delinean un plan de remediación de pasivos que podría demandar varios años de ejecución. En términos legales, eso implicaría cerrar un modelo contractual para extender bajo alguna nueva figura esas concesiones, que vencen en 2027, permitiéndole a la petrolera quedarse hasta la próxima década con el fin de culminar el proceso de abandono de pozos y retiro de infraestructura.
YPF está finalizando el inventario completo de pozos a abandonar y comenzó a delinar el plan para su cierre, dejar instalaciones y desarmar baterías: «Hay 2000 pozos en condiciones de abandonar. Si la concesión termina en 2027, se está pensando en darles una extensión con un permiso de abandono con el tiempo que implique la remediación», confirmó una fuente provincial.
“De nuestro lado, no estamos apurados para que se haga rápido el proceso porque sabemos que toda la inversión que se hace en abandono también se precisa en pozos nuevos para producir en Vaca Muerta”, sostuvo la misma fuente.
La provincia coincidió en que bajo las condiciones actuales era “inviable” la venta de estos bloques teniendo en cuenta su producción, la falta de infraestructura de evacuación para ese crudo y el gran capital que demandaría la remediación. Según indicaron, una vez culminado este proceso, Neuquén podría licitar ambas áreas, pero la gobernación no tiene apuro con reconcesionar los bloques.
La remediación de pasivos en números
Los números que implicaría la remediación de pasivos son importantes. Para poner en blanco sobre negro algunas cifras: el abandono de cada pozo requiere una inversión de entre 100.000 y 150.000 dólares. Cerrar, como pretende la provincia, los más de 2000 pozos inventariados en los bloques requeriría un desembolso de más de 250 millones. A eso hay que sumarle el desmantelamiento de baterías e infraestructura de superficie.
Por eso, la provincia propuso darle a YPF todo el plazo que requiera para poder costear esa inversión. «No tendríamos problemas en darle 10 años si lo necesitaran», explicó otra fuente provincial. Para YPF no hace sentido estar tanto tiempo abandonando pozos, una práctica que en EE.UU. está siendo revisada porque se están encontrando nuevas reutilizaciones de los pozos petroleros declinantes.
El acuerdo final entre YPF y Neuquén requerirá, a su vez, del articulación con Marcelo Rucci, líder del sindicato de petroleros privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa e histórico hombre fuerte del Movimiento Popular Neuquino (MPN) en Rincón de los Sauces.
, Laura Hevia





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